Cuando todo va bien, los deseos insatisfechos son anhelos, cuando todo va mal esperanza. Si la realidad nos golpea sufrimiento, pero si decidimos conservar la vida mientras somos engañados vuelve el tesón, sin embargo si seguimos luchando sin esperanza pero en pos de la verdad estupidez. pero el sentido de la vida es la estupidez y por ese motivo deseamos cosas. Suprimiendo el deseo nos ahorrarimos todo esto ¿no creeis?
Sin embargo cómo soy una estúpida deseo. Deseo deseo...
Deseo un violinista que me siga a todas partes y le ponga banda sonora a mi vida. Deseo una flautista que me ayude a hablar con los pájaros, deseo un saxofonista que me haga volar. Deseo voces que griten con más pasión de la que yo puedo albergar. Deseo que por un día el ruido de la ciudad se pare y vuelvan los cánticos de los pájaros.
¿que pasa sólo deseas música? ¿con que llenaría mi vida si no?
Deseo volver a var a todas las personas que he conocido y poder poner en palabras lo que han sido para mi (siempre y cuando estas sean agradables, sino pues me sobran en la vida).
Deseo vivir y morir. Deseo la eternidad y tan sólo deseo este segundo. Deseo amistad, pero también soledad. Deseo noches y también deseo días. Deseo lluvia, nieve, y sol al mismo tiempo pero separadas. Deseo recitales y museos, deseo costumbres y bailes, deseo que el mundo sea sencillo y complicado, deseo peligros y deseo seguridad. Deseo dormir eternamente y deseo no dormir nunca. Deseo fuerza, valentía y sensatez. Deseo estupideces pero desear es algo estúpido sin embargo cómo escapar de ello?
A ya claro... ya lo recuerdo. Suprimir todo es algo inteligente. dejar de sentir, ser un ser apático, correcto, cuerdo, controlado, concentrado, con objetivos sin deseos, sin anhelo, con raciocinio y premeditación.
¿pero que puedo hacer yo si mis sueños está poblados de dragones, hadas, y elfos de los bosques que me empujan a vivir fantásticas historias en las que la fuerza de la pasión por la verdad, el honor y la belleza es la que mueve el mundo?
El lugar dónde algunos de los pensamientos que pueblan mi mente, dejan constancia, aunque sea de manera desordenada e incoherente.
jueves, 27 de diciembre de 2012
miércoles, 21 de noviembre de 2012
cólera
Cólera, ira, agresividad... cuando la fuerza de estas pasiones ciegas guia los actos humanos sólo puede acabar en catástrofe. La tragedia se cierne sobre nosotros y ella cómo un gigante puño de justicia aplasta nuestras almas que ya de por sí están bastante oprimidas.
Este mito está llegando a su fin y se define ya cómo tragedia en lugar de comedia.
la vida siempre oscila entre la comedia y la tragedia. Pero este personaje se ha cansado ya de los chistes malos.
La fuerza de las pasiones calientes nos impide morir, si se mezclan con la razón terminan en locura además de catástrofe, si se mezclan con el amor se templan, pero si se mezclan con la frialdad llevan al drama. Estoy demasiado fria para templarme, demasiado caliente para ser racional. No pierdo las fuerzas pero estas se me congelan y lo único seguro es que no puedo ver.
Hoy no estoy nivelada, pero a no llegaré jamás a la templanza a si que sólo queda una solución: extirpar lo que sobra.
Este mito está llegando a su fin y se define ya cómo tragedia en lugar de comedia.
la vida siempre oscila entre la comedia y la tragedia. Pero este personaje se ha cansado ya de los chistes malos.
La fuerza de las pasiones calientes nos impide morir, si se mezclan con la razón terminan en locura además de catástrofe, si se mezclan con el amor se templan, pero si se mezclan con la frialdad llevan al drama. Estoy demasiado fria para templarme, demasiado caliente para ser racional. No pierdo las fuerzas pero estas se me congelan y lo único seguro es que no puedo ver.
Hoy no estoy nivelada, pero a no llegaré jamás a la templanza a si que sólo queda una solución: extirpar lo que sobra.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Otoño
El otoño es la época de los corazones solitarios. De las almas melancólicas. Los bosques se llenan de color en esta época del año. De hecho resulta curioso cómo son precisamente los colores cálidos lo que anuncia la llegada del frío invierno.
Los solitarios caminantes de ojos hundidos pasean sin rumbo y con la mirada perdida, mirando sin ver, oyendo sin escuchar.
Me gusta el frío, me siento en mi lugar con él. Me siento viva. y siento mi cuerpo a través de él.
Los largos y oscuros abrigos, comienzan a sustituir a los explosivos colores del verano y de la primavera. Igualándonos a todos, sumiendonos en el frío, en lo gris, en la melancolía. La espera o quizá el miedo de que el invierno llegue de una vez, de que no volvamos a sentir el calor en mucho tiempo, es lo que nos roba la sonrisa y nos detienes hermosamente en el instante previo a la depresión.
Aunque los transeúntes pasean con la mirada perdida y el alma dolorida, aunque la gente no sonríe y se limite a intentar contener el bao que produce el frío, a pesar de todo ello la llama de la calidez de los mantos de los arboles nos mantiene calientes.
Las hojas caen y arrastradas suave y delicadamente por el viento se depositan en el suelo, cómo fantasmas arrastrados por el viento viajan de un lado a otro y cómo cadáveres inmóviles se quedan bajo nuestros pues una vez comience la lluvia, porque pronto, pronto vendrá la lluvia.
Aunque el sol salga cada mañana este ya no nos calienta. y pese a ello no hay nada más hermoso que las soleadas y frías mañanas de otoño.
Aun y con todo, no puedo evitar amar el otoño, es esta de todas las estaciones la que más amo, y no sólo por su hermosura, no son sólo los árboles y el delicioso aroma a castañas asadas lo que me atrae de él. Tampoco es la melancolía, y el dolor que tan familiar me es y que tanto necesito para vivir. No es sólo eso.
Todo lo que nació en primavera llega a su ocaso, todo muere, llega a su cenit y por tanto a su final, el otoño es la más anciana de todas las estaciones, ya que el invierno está ya muerto y por tanto no le queda nada considerado cómo vida. Y la certeza y la visión de la muerte es más dolorosa que la muerte en sí.
El otoño es por tanto momento para la reflexión, para la preparación ante la muerte, para la melancolía y para que todo muera dejando así paso a lo nuevo para que pueda volver a renacer.
Y aquí estoy yo. reflexionando, melancólica, asesinando con fuerza, y dejando morir. intentando aferrarme a la vida pero con la certeza de que esta ya ha llegado a su fin. Lo que surgió en primavera ha de morir. Y curiosamente me da fuerzas. Me siento renacida. más fuerte y enérgica que nunca, más libre que nunca. Nada me ata. He renacido y ahora voy a volver a vivir.
Los solitarios caminantes de ojos hundidos pasean sin rumbo y con la mirada perdida, mirando sin ver, oyendo sin escuchar.
Me gusta el frío, me siento en mi lugar con él. Me siento viva. y siento mi cuerpo a través de él.
Los largos y oscuros abrigos, comienzan a sustituir a los explosivos colores del verano y de la primavera. Igualándonos a todos, sumiendonos en el frío, en lo gris, en la melancolía. La espera o quizá el miedo de que el invierno llegue de una vez, de que no volvamos a sentir el calor en mucho tiempo, es lo que nos roba la sonrisa y nos detienes hermosamente en el instante previo a la depresión.
Aunque los transeúntes pasean con la mirada perdida y el alma dolorida, aunque la gente no sonríe y se limite a intentar contener el bao que produce el frío, a pesar de todo ello la llama de la calidez de los mantos de los arboles nos mantiene calientes.
Las hojas caen y arrastradas suave y delicadamente por el viento se depositan en el suelo, cómo fantasmas arrastrados por el viento viajan de un lado a otro y cómo cadáveres inmóviles se quedan bajo nuestros pues una vez comience la lluvia, porque pronto, pronto vendrá la lluvia.
Aunque el sol salga cada mañana este ya no nos calienta. y pese a ello no hay nada más hermoso que las soleadas y frías mañanas de otoño.
Aun y con todo, no puedo evitar amar el otoño, es esta de todas las estaciones la que más amo, y no sólo por su hermosura, no son sólo los árboles y el delicioso aroma a castañas asadas lo que me atrae de él. Tampoco es la melancolía, y el dolor que tan familiar me es y que tanto necesito para vivir. No es sólo eso.
Todo lo que nació en primavera llega a su ocaso, todo muere, llega a su cenit y por tanto a su final, el otoño es la más anciana de todas las estaciones, ya que el invierno está ya muerto y por tanto no le queda nada considerado cómo vida. Y la certeza y la visión de la muerte es más dolorosa que la muerte en sí.
El otoño es por tanto momento para la reflexión, para la preparación ante la muerte, para la melancolía y para que todo muera dejando así paso a lo nuevo para que pueda volver a renacer.
Y aquí estoy yo. reflexionando, melancólica, asesinando con fuerza, y dejando morir. intentando aferrarme a la vida pero con la certeza de que esta ya ha llegado a su fin. Lo que surgió en primavera ha de morir. Y curiosamente me da fuerzas. Me siento renacida. más fuerte y enérgica que nunca, más libre que nunca. Nada me ata. He renacido y ahora voy a volver a vivir.
jueves, 1 de noviembre de 2012
La chica del acantilado.
Gotas. Cuando un gota de lluvia cae, ya sea de manera leve, o de manera torrentosa creando lagos y riachuelos por toda la ciudad al caer se rompe en cientos de de gotitas que luego vuelven a unirse, o cae a un charco y su contenido se disipa por todo él uniéndose a todas las gotas que cayeron antes que ésta.
Pasa lo mismo con las cafeteras y su incesante goteo. También le pasa a la chica del acantilado.
He descubierto cómo todos lo días la chica de los rizos sube hasta el acantilado y cuando llega al borde rompe a llorar. La primera vez que la vi pensé que se tiraría, pero no lo hizo y todos lo días cumple religiosamente con este ritual. Cuanto más llueve y más bravía es la mar más llora y no se deja consolar.
No se que significa ese lugar para ella, ni se porque todos lo días hace esto, a menudo me pregunto ¿por que nadie se acerca a consolarla? pero todos lo días me encuentro a mi misma pasando de largo. O observandola desde la lejanía sin atreverme a acercarme.
No se porque llora. Tiene que ser increíble ser una lágrima, una gota de agua que desde el acantilado se una a la inmensidad del mar. Creo que ella se siente así, creo que ir al acantilado es cómo convertirse en esa gota. La soledad en estado más puro y de nuevo la reinserción en el bullicio de la ciudad. volar durante un breve instante para volver a formar parte del todo. Algo así cómo la muerte.
Todos lo días paso por el acantilado para ver si está y me gusta imaginar historias sobre su vida. "quizá la belleza del espectáculo marino la abrume y por eso llora" "quizá alguien zarpó dejándola a ella sola" "quizá recuerde un momento pasado de su vida cunado vivía en un barco" "quizá alguien murió en ese acantilado" "quizá..."
Todos lo días me prometo que iré a hablar con ella, pero nunca lo cumplo. No sabría que decirle, por dónde empezar, ni siquiera que esperar. Y al igual que yo cientos de personas ven a diario a gente llorando por las ciudades y no hacen nada, y no saben que hacer. pero cuando ves a alguien así no sabes actuar, e incluso aunque esta persona te contase que es lo que le causa semejante dolor estas seguro de que toda la palabrería de libro de auto ayuda no sirve para nada y sabes que puedes pasar a ser la próxima chica del acantilado.
Y yo que me paso el día entre libros cual rata de biblioteca y en todas las historias he visto miles de desenlaces diferentes y opciones de resolución para situaciones así, se que no conseguiría convencer a la chica del acantilado de nada y que probablemente yo sería la próxima chica del acantilado.
Me da la sensación de conocer a la chica del acantilado, son ya tantas las historias que en mi mente ha protagonizado. "la viuda del capitán" o "la amiga del suicida".
Hace dos días antes de que la chica llegara había una carta en el acantilado, ella la abrió y la leyó, y sonrió y desde entonces aunque va al acantilado ya no llora así que yo he dejado de mirarla.
quizás la carta fuese de un conocido y le ha traído las noticias que esperaba que el mar le revelase, quizás la carta ha sido de un completo desconocido cómo yo que harto de verla llorar ha decidido dedicarle unas palabras. No lo sé.
Hoy he ido al acantilado y la chica no estaba.
El mar es hermoso y crea sobre nosotros un influjo del que no podemos escapar, sobre todo cuando al atardecer las nubes son de color naranja.
Hoy cuando he observado la inmensidad del mar y del mundo desde el acantilado he roto a llorar, sin motivo alguno. pero eran lágrimas llenas pues yo no me sentía vacía por dentro, eran lágrimas de reflexión.
y pensaba en el amor que sentía hacía el naranja, hacia las nubes naranjas, hacia las hojas que en otoño se ponen naranjas, y también he pensado en el agua, en las gotas de lluvia, en las gotas que el mar salpicaba, en las gotas que brotaban de mis ojos.
Creo... Creo que mañana volveré al acantilado...
Pasa lo mismo con las cafeteras y su incesante goteo. También le pasa a la chica del acantilado.
He descubierto cómo todos lo días la chica de los rizos sube hasta el acantilado y cuando llega al borde rompe a llorar. La primera vez que la vi pensé que se tiraría, pero no lo hizo y todos lo días cumple religiosamente con este ritual. Cuanto más llueve y más bravía es la mar más llora y no se deja consolar.
No se que significa ese lugar para ella, ni se porque todos lo días hace esto, a menudo me pregunto ¿por que nadie se acerca a consolarla? pero todos lo días me encuentro a mi misma pasando de largo. O observandola desde la lejanía sin atreverme a acercarme.
No se porque llora. Tiene que ser increíble ser una lágrima, una gota de agua que desde el acantilado se una a la inmensidad del mar. Creo que ella se siente así, creo que ir al acantilado es cómo convertirse en esa gota. La soledad en estado más puro y de nuevo la reinserción en el bullicio de la ciudad. volar durante un breve instante para volver a formar parte del todo. Algo así cómo la muerte.
Todos lo días paso por el acantilado para ver si está y me gusta imaginar historias sobre su vida. "quizá la belleza del espectáculo marino la abrume y por eso llora" "quizá alguien zarpó dejándola a ella sola" "quizá recuerde un momento pasado de su vida cunado vivía en un barco" "quizá alguien murió en ese acantilado" "quizá..."
Todos lo días me prometo que iré a hablar con ella, pero nunca lo cumplo. No sabría que decirle, por dónde empezar, ni siquiera que esperar. Y al igual que yo cientos de personas ven a diario a gente llorando por las ciudades y no hacen nada, y no saben que hacer. pero cuando ves a alguien así no sabes actuar, e incluso aunque esta persona te contase que es lo que le causa semejante dolor estas seguro de que toda la palabrería de libro de auto ayuda no sirve para nada y sabes que puedes pasar a ser la próxima chica del acantilado.
Y yo que me paso el día entre libros cual rata de biblioteca y en todas las historias he visto miles de desenlaces diferentes y opciones de resolución para situaciones así, se que no conseguiría convencer a la chica del acantilado de nada y que probablemente yo sería la próxima chica del acantilado.
Me da la sensación de conocer a la chica del acantilado, son ya tantas las historias que en mi mente ha protagonizado. "la viuda del capitán" o "la amiga del suicida".
Hace dos días antes de que la chica llegara había una carta en el acantilado, ella la abrió y la leyó, y sonrió y desde entonces aunque va al acantilado ya no llora así que yo he dejado de mirarla.
quizás la carta fuese de un conocido y le ha traído las noticias que esperaba que el mar le revelase, quizás la carta ha sido de un completo desconocido cómo yo que harto de verla llorar ha decidido dedicarle unas palabras. No lo sé.
Hoy he ido al acantilado y la chica no estaba.
El mar es hermoso y crea sobre nosotros un influjo del que no podemos escapar, sobre todo cuando al atardecer las nubes son de color naranja.
Hoy cuando he observado la inmensidad del mar y del mundo desde el acantilado he roto a llorar, sin motivo alguno. pero eran lágrimas llenas pues yo no me sentía vacía por dentro, eran lágrimas de reflexión.
y pensaba en el amor que sentía hacía el naranja, hacia las nubes naranjas, hacia las hojas que en otoño se ponen naranjas, y también he pensado en el agua, en las gotas de lluvia, en las gotas que el mar salpicaba, en las gotas que brotaban de mis ojos.
Creo... Creo que mañana volveré al acantilado...
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Angeles y demonios
El bien y el mal, temas tan recurrentes en éste nuestro mundo que parece infectado por uno y salvado por otro (sin saber exactamente cual es cual). y me desconcierta enormemente cómo el amor entra en juego trastornandolo todo y dejándolo patas arriba, si es que se puede desordenar el caos inicial.
Yo ser maligno que me paseo por el mundo intentando caotizarlo todo y destruirlo, para que pueda volver a renacer de un modo distinto, encuentro en mi propia función la tortura y la muerte que esta trae, sin embargo cuando ya creí que la redención era sólo algo reservado para delitos menores que los mios y quizá almas menos torturadas empezaron a aparecer los ángeles.
es curioso cómo todos ellos se empeñan en cambiar lo que soy, sin respetar mi ser y mi esencia que es de por sí maligna. yo como muchos otros no soy más que un ser destructivo y destruido. mas he dejado de corromper todo a mi alrededor, y ahora no sé que soy.
siempre me fascino cómo los buenos eran atraídos por las seductoras fauces del mal y les acaba corrompiendo. aquellos que pueden amar (que son pocos) quedan encandilados por crueles seres destructores como yo. y en toda mi malignidad me regodeo de ello. pero llegó el día en que la posibilidad de redención me pareció demasiado suculenta y decidí sucumbir a las estrechas normas del bien.
siento ahora cómo aprisiona mi alma, como una enorme mano que me apretase el cuello y no me dejase respirar, como unas cadenas oxidadas y húmedas que me apretasen las costillas. y siento también la suciedad de ésto, sin embargo no es la culpa la que me domina sino el cálido afecto de la redención. pero que pasará sí los ángeles me sueltan, que pasará si dejan se sujetar el fino hilo de esperanza que me arranco de la profundidad del averno? moriré. ahora soy débil, ahora no tengo armas, ahora no tengo escudos, ahora no tengo nada salvo un montón de ángeles tirando de un hilo con promesas de paraíso, con promesas de eternidad.
pero la eternidad no es real, ni esto lo es, en cuanto la cuerda se rompa moriré pero mientras tanto disfrutare de ésta sensación, disfrutaré del paisaje, y de la calidez del sol.
Yo ser maligno que me paseo por el mundo intentando caotizarlo todo y destruirlo, para que pueda volver a renacer de un modo distinto, encuentro en mi propia función la tortura y la muerte que esta trae, sin embargo cuando ya creí que la redención era sólo algo reservado para delitos menores que los mios y quizá almas menos torturadas empezaron a aparecer los ángeles.
es curioso cómo todos ellos se empeñan en cambiar lo que soy, sin respetar mi ser y mi esencia que es de por sí maligna. yo como muchos otros no soy más que un ser destructivo y destruido. mas he dejado de corromper todo a mi alrededor, y ahora no sé que soy.
siempre me fascino cómo los buenos eran atraídos por las seductoras fauces del mal y les acaba corrompiendo. aquellos que pueden amar (que son pocos) quedan encandilados por crueles seres destructores como yo. y en toda mi malignidad me regodeo de ello. pero llegó el día en que la posibilidad de redención me pareció demasiado suculenta y decidí sucumbir a las estrechas normas del bien.
siento ahora cómo aprisiona mi alma, como una enorme mano que me apretase el cuello y no me dejase respirar, como unas cadenas oxidadas y húmedas que me apretasen las costillas. y siento también la suciedad de ésto, sin embargo no es la culpa la que me domina sino el cálido afecto de la redención. pero que pasará sí los ángeles me sueltan, que pasará si dejan se sujetar el fino hilo de esperanza que me arranco de la profundidad del averno? moriré. ahora soy débil, ahora no tengo armas, ahora no tengo escudos, ahora no tengo nada salvo un montón de ángeles tirando de un hilo con promesas de paraíso, con promesas de eternidad.
pero la eternidad no es real, ni esto lo es, en cuanto la cuerda se rompa moriré pero mientras tanto disfrutare de ésta sensación, disfrutaré del paisaje, y de la calidez del sol.
sábado, 8 de septiembre de 2012
Ven conmigo
Cambiarías tu celestial vida dirigida al bien por una eternidad en el infierno si yo estoy en la parte de ésta ecuación?. Éste es el trato que yo te propongo; una eternidad junto a mi en el infierno a cambio de renunciar al bien que tanto te costó alcanzar.
Sabes ya de sobra que nada podrá sacarme de aquí. Que mi alta posición en el averno me la he ganado con creces. y que mi alma torturada jamás encontrará la redención. No me quejo, es lo que deseé. lo que decidí y no me arrepiento.
Oh Ángel! jamás te pediría que te alejases de tu bondad, de tu camino y mucho menos del bien para estar junto a mi, y no es por que no me falte egoísmo, sino porque bien conozco los desengaños y amarguras de ésta mi elección. Sin embargo gran Ángel bondadoso, que en mi mundo no tienes cabida, que he intentado alejarte, que he tratado con todos mis medios que siguieses tu camino y nada te tentase a venir al mal, has de saber que si es tu deseo renunciar al cielo que tanto te costó conseguir por pasar la eternidad entre los sufrimientos del infierno por mi, no te lo impediré. Llevo mucho tiempo frenándote, pero al igual que yo llegué aquí por mi propia voluntad, no seré yo quien anule la tuya.
El mal es placentero. El mal es mi camino. ya ni siquiera he de esforzarme en buscarlo, está tan dentro de mi, que nada podría hacerme atisbar siquiera la salida del infierno, pero al mismo tiempo no hay restricciones en mi ser. no existen los limites, hasta trasgredir la neutralidad puedo. Ven a mi lado ser luminoso. Ven a la oscuridad y que ésta inunde tu alma, tu cuerpo y tu mente.
Una eternidad, un único sólo de guitarra interminable, de esos que si acabasen morirías de dolor. Únete a la velocidad y la oscuridad de mi vida y estaremos unidos eternamente por unos lazos que ni el doloroso desgarro de nuestras almas podría romper
Sabes ya de sobra que nada podrá sacarme de aquí. Que mi alta posición en el averno me la he ganado con creces. y que mi alma torturada jamás encontrará la redención. No me quejo, es lo que deseé. lo que decidí y no me arrepiento.
Oh Ángel! jamás te pediría que te alejases de tu bondad, de tu camino y mucho menos del bien para estar junto a mi, y no es por que no me falte egoísmo, sino porque bien conozco los desengaños y amarguras de ésta mi elección. Sin embargo gran Ángel bondadoso, que en mi mundo no tienes cabida, que he intentado alejarte, que he tratado con todos mis medios que siguieses tu camino y nada te tentase a venir al mal, has de saber que si es tu deseo renunciar al cielo que tanto te costó conseguir por pasar la eternidad entre los sufrimientos del infierno por mi, no te lo impediré. Llevo mucho tiempo frenándote, pero al igual que yo llegué aquí por mi propia voluntad, no seré yo quien anule la tuya.
El mal es placentero. El mal es mi camino. ya ni siquiera he de esforzarme en buscarlo, está tan dentro de mi, que nada podría hacerme atisbar siquiera la salida del infierno, pero al mismo tiempo no hay restricciones en mi ser. no existen los limites, hasta trasgredir la neutralidad puedo. Ven a mi lado ser luminoso. Ven a la oscuridad y que ésta inunde tu alma, tu cuerpo y tu mente.
Una eternidad, un único sólo de guitarra interminable, de esos que si acabasen morirías de dolor. Únete a la velocidad y la oscuridad de mi vida y estaremos unidos eternamente por unos lazos que ni el doloroso desgarro de nuestras almas podría romper
martes, 21 de agosto de 2012
Redención para la imperdonable
Mis actos son los que conforman mi ser, al igual que las elecciones que a ellos me han llevado. Nada puedo hacer yo ya por cambiar mi pasado, ni mucho menos por desprenderme de él. (pues no puedo deshacerme de mi esencia en su ser). Más no por todo ello dejaré de buscar mi redención, y ésta es mi tortura, el gran castigo que se me impone por los pecados de mi vida, la adicción y la búsqueda incesante de ésta mi redención que parece no llegar nunca. y probablemente nunca llegue, y aunque así fuera los vestigios de mi pasado jamás dejarían que me renovase. Que cómo la serpiente aunque nueva no puede deshacerse de su camisa, aunque se desprenda de ella, ésta siempre la seguirá, entorpecerá su camino, pero yo, yo ni siquiera puedo sacarme la camisa, que cada día me oprime más y que cada paso, cada instante se aparece ante mi. entro en una sala llena de todas las pieles que he dejado atrás y éstas vuelven a atraparme, jamás seré libre, pero no por ello dejaré de luchar. ¡Redención!, pido clemencia y perdón. Redención para la podredumbre que no merece salvar su alma a estas alturas de la historia.
El pasado me oprime el presente me desgarra las entrañas y el futuro aunque incierto va atando una soga a mi cuello que poco a poco he ido construyendo y de la que no tengo esperanzas de librarme
El pasado me oprime el presente me desgarra las entrañas y el futuro aunque incierto va atando una soga a mi cuello que poco a poco he ido construyendo y de la que no tengo esperanzas de librarme
sábado, 14 de julio de 2012
Viajar viajar viajar
Viajar es una necesidad vital al igual que respirar, pero no es simplemete eso, además de todo el royo de expandir tu mente o cualquier otra cosa atribuida a viajar hay mucho más.
Es esa llamada, esa atracción... es el camino, te avisa, te llama, te atrae, te seduce, te rapta y ya no te deja marchar nunca más. No puedes negarte, no puedes escapar, una vez empiezas, ya no hay marcha atrás.
Los viajes son amantes exigentes, no cabe la pereza o el vagueo en ellos. Requieren de paciencia incluso de algunos sacrificios.
Cuando digo viajar obviamente no me refiero a el simple movimiento de traslación de un ser humano.
Viajar no es moverse del punto A al punto B ¡NO!
Viajar es perderse, es perderse en un enorme mundo es cada detalle del camino es vida, una vida llena de riesgos pero ¿que es la vida sino?. Viajar es perderse en el mundo para encontrarse a uno mismo.
Cuando estas perdido en el mundo ya sea solo o acompañado, es entonces cuando te encuentras a ti mismo, es entonces cuando las preguntas que desquician la vida diaria toman forma y al menos sabes ya que es lo que no te deja vivir aunque no tengas respuestas, tambien tienes respuestas, a lo mejor no las que esperabas, y lo que es más tienes más preguntas aun, pero eso es lo más hermoso de todo, que todo cambia, y cuando vuelvas, si es que tienes un lugar al que volver, nunca nada será igual.
Ver y no solo ver sino sentir pues los ojos no son capaces de capturar ni siquiera brevemente la inmensidad de la belleza de la esencia de cada uno de los lugares que no sólo se muestran ante mis ojos sino que entran en mi calandome bien hondo, y es que es el aroma, el lugar, la mimetización con el entorno, es el todo. Quizás otros no vean mas que la nada en los paisajes desoladores o entre la vejetación tan espesa que nos ciega, pero nos abre al ser.
El mundo es hermoso y bueno, y aunque a veces veamos la asquerosa podredumbre que nos rodea, forma parte de su no ser, no de la conciencia del uno.
Es esa llamada, esa atracción... es el camino, te avisa, te llama, te atrae, te seduce, te rapta y ya no te deja marchar nunca más. No puedes negarte, no puedes escapar, una vez empiezas, ya no hay marcha atrás.
Los viajes son amantes exigentes, no cabe la pereza o el vagueo en ellos. Requieren de paciencia incluso de algunos sacrificios.
Cuando digo viajar obviamente no me refiero a el simple movimiento de traslación de un ser humano.
Viajar no es moverse del punto A al punto B ¡NO!
Viajar es perderse, es perderse en un enorme mundo es cada detalle del camino es vida, una vida llena de riesgos pero ¿que es la vida sino?. Viajar es perderse en el mundo para encontrarse a uno mismo.
Cuando estas perdido en el mundo ya sea solo o acompañado, es entonces cuando te encuentras a ti mismo, es entonces cuando las preguntas que desquician la vida diaria toman forma y al menos sabes ya que es lo que no te deja vivir aunque no tengas respuestas, tambien tienes respuestas, a lo mejor no las que esperabas, y lo que es más tienes más preguntas aun, pero eso es lo más hermoso de todo, que todo cambia, y cuando vuelvas, si es que tienes un lugar al que volver, nunca nada será igual.
Ver y no solo ver sino sentir pues los ojos no son capaces de capturar ni siquiera brevemente la inmensidad de la belleza de la esencia de cada uno de los lugares que no sólo se muestran ante mis ojos sino que entran en mi calandome bien hondo, y es que es el aroma, el lugar, la mimetización con el entorno, es el todo. Quizás otros no vean mas que la nada en los paisajes desoladores o entre la vejetación tan espesa que nos ciega, pero nos abre al ser.
El mundo es hermoso y bueno, y aunque a veces veamos la asquerosa podredumbre que nos rodea, forma parte de su no ser, no de la conciencia del uno.
martes, 19 de junio de 2012
Me guias por pasajes musicales
Amo las cuerdas del violin que tocas aunque no sepas que lo haces para mi, amo cómo deslizas el arco consiguiendo con el sonido que creas arrancarme la más grande de las sonrisas, cosa que nunca nadie logró hacer. Amo cómo deslizas tus dedos a través del teclado, rápidamente, lentamente amablemente agresivamente, porque mi corazón late al ritmo que tu le marcas.
Tiras de mi alma haciendome danzar por el mundo, y mi cuerpo de puntillas siempre va un paso por detrás de mi alma que enardecida corre tras la música en sus ansias por fundirse con ella.
No me importa que me lleves a funerales de desgarrados llantos, no me importa que me arrastres hasta un atardecer azul, no importa dónde, qué, ni cuándo, sólo importa de que manera. Hazlo así, a través de la música.
Porque estoy en el palco y tú mientras bailas con tus instrumentos, yo no existo, ni yo ni el resto del auditorio, sólo estás tú con tu violin, con tu piano, con tu mente con tu ser. Y me siento cómo una intrusa al ver que a tu lado ésta ella, y estoy yo, y nadie se ha dado cuenta de que nos cambiaste, de que la perdiste, de que me tubiste, de lo que fué y de lo que es.
Y me miras entre el gentio y al cruzarse nuestras miradas, me sonrojo, entonces tu paras de tocar y todo el mundo se vuelve hacia nosotros en espera de que algo suceda, pero no sucede nada, el tiempo se detiene. pero no nos importa y así nos quedamos conjelados, a la espera, muriendo, viviendo, helados hasta la muerte, muertos hasta volver a la vida.
La cosa más curiosa de éste mundo quizá sea que todo el auditorio se sorprende de mi reación, porque siempre ha pasado lo mismo. No me creen capaz de amar, no me creen capaz de sentir, y sin embargo están convencidos de que soy y de que miento sin fin alguno, o para protegerme de mi ser en sí. No se por que clase de monstruo me tienen.
Baila éste último waltz conmigo, las calles están a oscuras, sólo queda una farola intermitente que apenas nos permite vernos, y un dos tres y un dos tres y un dos tres. y cuando la vida de ésta última bombilla llega a su fin será nuestro momento, pero el amanecer nos sorprendó mucho antes de lo esperado.
Y si soy, y en esencia puedo ser con todas sus letras, pero en sus mentes hay una incoherencia que cómo no comprenden la solucionan achacandola a la mentira. Es cierto que no puedo amarte, jamás podría hacerlo, cómo ellos dicen amarse entre sí, pero podré sentirte cómo siento tú musica, como siento tus versos, como siento la luuvia en mi cara, cómo siento la fuerza del mar cuando me baño en la playa, como siento el viento, la noche, y al acordeonista de la esquina. Porque es a lo que el ser nos lleva, somos sentimos pero no amamos, y no te miento y nunca te he mentido.
Que pensarían de éstas confesiones todos aquellos que me creen la reina de los hielos. Quizá les dejaría tan helados cómo mi própio ser
Tiras de mi alma haciendome danzar por el mundo, y mi cuerpo de puntillas siempre va un paso por detrás de mi alma que enardecida corre tras la música en sus ansias por fundirse con ella.
No me importa que me lleves a funerales de desgarrados llantos, no me importa que me arrastres hasta un atardecer azul, no importa dónde, qué, ni cuándo, sólo importa de que manera. Hazlo así, a través de la música.
Porque estoy en el palco y tú mientras bailas con tus instrumentos, yo no existo, ni yo ni el resto del auditorio, sólo estás tú con tu violin, con tu piano, con tu mente con tu ser. Y me siento cómo una intrusa al ver que a tu lado ésta ella, y estoy yo, y nadie se ha dado cuenta de que nos cambiaste, de que la perdiste, de que me tubiste, de lo que fué y de lo que es.
Y me miras entre el gentio y al cruzarse nuestras miradas, me sonrojo, entonces tu paras de tocar y todo el mundo se vuelve hacia nosotros en espera de que algo suceda, pero no sucede nada, el tiempo se detiene. pero no nos importa y así nos quedamos conjelados, a la espera, muriendo, viviendo, helados hasta la muerte, muertos hasta volver a la vida.
La cosa más curiosa de éste mundo quizá sea que todo el auditorio se sorprende de mi reación, porque siempre ha pasado lo mismo. No me creen capaz de amar, no me creen capaz de sentir, y sin embargo están convencidos de que soy y de que miento sin fin alguno, o para protegerme de mi ser en sí. No se por que clase de monstruo me tienen.
Baila éste último waltz conmigo, las calles están a oscuras, sólo queda una farola intermitente que apenas nos permite vernos, y un dos tres y un dos tres y un dos tres. y cuando la vida de ésta última bombilla llega a su fin será nuestro momento, pero el amanecer nos sorprendó mucho antes de lo esperado.
Y si soy, y en esencia puedo ser con todas sus letras, pero en sus mentes hay una incoherencia que cómo no comprenden la solucionan achacandola a la mentira. Es cierto que no puedo amarte, jamás podría hacerlo, cómo ellos dicen amarse entre sí, pero podré sentirte cómo siento tú musica, como siento tus versos, como siento la luuvia en mi cara, cómo siento la fuerza del mar cuando me baño en la playa, como siento el viento, la noche, y al acordeonista de la esquina. Porque es a lo que el ser nos lleva, somos sentimos pero no amamos, y no te miento y nunca te he mentido.
Que pensarían de éstas confesiones todos aquellos que me creen la reina de los hielos. Quizá les dejaría tan helados cómo mi própio ser
domingo, 17 de junio de 2012
Y el esoterismo no podrá ser desvelado
El lenguaje no me es suficiente y yo ya no se cómo explicarme sin caer en el esoterismo. En la mayoría de los casos cayo no porque no tenga nada que decir, sino porque lo que tengo no puedo expresarlo.
Para una persona tan sumamente racional cómo yo lo que ronda por mi mente por mi cuerpo y por mi ser no es sólo imposible de explicar y entender sino imposible de aceptar también. No puedo ya concibir que es lo que soy, ni que es el mundo, pero tampoco puedo recordar cómo lo concibia antes. Y si no fuera porque soy capaz de controlar todo esto, bueno más que controlar dirigir hacia donde amplio el espectro de mi divagación, estoy segura de que se me iría completamente la olla (si no es que no se me ha ido ya).
La cosa es que la razón no salta, estoy completamente equibrada, y me siento perfectamente y de acuerdo con todos estos ámbitos de mi vida, todo me sienta bien, y todo es y puedo verlo, comprenderlo, aceptarlo, ser, y vivir y el hecho de que no tenga explicación no me atormenta.
Me dejo ir y no me importa caer eternamente, y no me importa ser, en lugar de estar, y no me importa dejar de estar, y me siento conforme con esto que no entiendo y me da igual no entender. Y me gustaría poder expresarme pero es imposible porque ni siquiera aquellos que creo podríana llegar a comprender minimamente esto pueden abrir tanto sus mentes.
El hombre rúbio es demasiado racional cómo para abrir tanto su mente y no juzgar, creyendolo esoterismo, la mujer de mal caracter no podría comprender a través del lenguaje porque está en un mundo diferente al mio y la mujer libre no liberada es la única que es consciente de que no puede comprender y por ello no juzga, pero eso no lo hace más fácil, pues el canal sigue sin poder construirse.
Pero me da igual, la soledad siempre me ha acompañado es ya una buena compañera, y ella no me detendrá cuando salte por el precipicio.
Y esto va a acabar, al menos de momento, porque en breves volveré a viajar y no podré preocuaparme por la esencia de mi ser, en lugar de viaje introspectivo saldré y seguiré con mi habituales viajes. viajes por el mundo, a si que por un tiempo volveré a mirar afuera en lugar de mirar a dentro y no se hasta que punto esto me agrada porque estoy ensimismada con el dentro pero ya habrá tiempo para ello. De mometo no forzarems nada, dejaremos pues que sea la historia la que nos haga a nosostros en lugar de ser nosostros los que nos empeñemos en hacer la historia.
Para una persona tan sumamente racional cómo yo lo que ronda por mi mente por mi cuerpo y por mi ser no es sólo imposible de explicar y entender sino imposible de aceptar también. No puedo ya concibir que es lo que soy, ni que es el mundo, pero tampoco puedo recordar cómo lo concibia antes. Y si no fuera porque soy capaz de controlar todo esto, bueno más que controlar dirigir hacia donde amplio el espectro de mi divagación, estoy segura de que se me iría completamente la olla (si no es que no se me ha ido ya).
La cosa es que la razón no salta, estoy completamente equibrada, y me siento perfectamente y de acuerdo con todos estos ámbitos de mi vida, todo me sienta bien, y todo es y puedo verlo, comprenderlo, aceptarlo, ser, y vivir y el hecho de que no tenga explicación no me atormenta.
Me dejo ir y no me importa caer eternamente, y no me importa ser, en lugar de estar, y no me importa dejar de estar, y me siento conforme con esto que no entiendo y me da igual no entender. Y me gustaría poder expresarme pero es imposible porque ni siquiera aquellos que creo podríana llegar a comprender minimamente esto pueden abrir tanto sus mentes.
El hombre rúbio es demasiado racional cómo para abrir tanto su mente y no juzgar, creyendolo esoterismo, la mujer de mal caracter no podría comprender a través del lenguaje porque está en un mundo diferente al mio y la mujer libre no liberada es la única que es consciente de que no puede comprender y por ello no juzga, pero eso no lo hace más fácil, pues el canal sigue sin poder construirse.
Pero me da igual, la soledad siempre me ha acompañado es ya una buena compañera, y ella no me detendrá cuando salte por el precipicio.
Y esto va a acabar, al menos de momento, porque en breves volveré a viajar y no podré preocuaparme por la esencia de mi ser, en lugar de viaje introspectivo saldré y seguiré con mi habituales viajes. viajes por el mundo, a si que por un tiempo volveré a mirar afuera en lugar de mirar a dentro y no se hasta que punto esto me agrada porque estoy ensimismada con el dentro pero ya habrá tiempo para ello. De mometo no forzarems nada, dejaremos pues que sea la historia la que nos haga a nosostros en lugar de ser nosostros los que nos empeñemos en hacer la historia.
martes, 12 de junio de 2012
Pecando, redimiendome.
¿que sucede cuando tú propia redención es tú propio pecado? No conseguiré jamás salir de éste circulo vicioso en el que aquello que me redime es aquello que me destruye, y caeré eternamente, al mismo tiempo ésto me hace impermeable, invencible, intocable.
Y una vez más, y vuelvo a caer, y me vuelvo a dejar ir, y camino decidida, y huyo al mismo tiempo, y me arrastra, y me guía. Porque ésto llena de asquerosa podredumbre mi ser, pero al mismo tiempo es el único modo de sobrevivir a ello.
Y una vez más para poder sobrevivir, y una vez más para seguir cayendo, y una vez más para poder soportarlo, y una vez más para poder redimirme y una vez más para decir ya basta, y una vez más para decir que sigo deseandolo, y de nuevo me lo impongo, y de nuevo huyo, y de nuevo lo deseo y de nuevo me asquea.
Y no comprendo el mundo, y dejo que él me modele, cómo el escultor de la calle tres con su hermosa virgen de barro, y amo el fluir, cómo si eternos ríos de caudalosa agua cayeran hermosamente en casacada sin atender a la gravedad, y al mismo tiempo lo odio, y me odio, y desearía acabar con todo, pero no merece la pena y nadie comprende mi obra.
Amo y odio el mundo, el mundo es un lienzo en blanco y yo estoy aquí para pintarlo, pero odio mi obra, cuan artista torturado que se dedica a quemar sus poemas hechos ya añicos. Mi único Dios es el caos, es a él al único a quien le debo lealtad.
Y miro el fuego, enciendo, apago y veo la las hogueras consumirse, y veo al fuego moribundo, y no lo alimento así que le dejo morir.
Pero somos fuertes, soy fuerte y no caeré jamás, todo se sostendrá, yo lo sostendré si es necesario, y si te vencen puedes apoyarte en mi, que seré yo quien te devuelva a la vida, insuflando de nuevo el aliento de vida en tus pulmones.
Si yo caigo, no me darás la mano, no sufriras por mi. Gritaras, te arrancaras la pies a tiras, pero tampoco me dajarás irme, mientras sostienes una de mis manos agarraras mi daga cuidadosamente y apoyandola suavemente sobre mi pecho, acabaras con todo, y yo me dejaré mecer por los justos brazos de la muerte, que no hace distinciones, y nos trata a todos por igual. Pero tu te quedarás.
Pero mientras tanto seguiré pecando, y seguiré cayendo, y seguire siendo tu apoyo, y seguiré odiando y seguiré amando, y seguiré asombrandome, y seguiré saltando, y seguiré rogando, y seguiré suplicando y seguiré muriendo y seguiré viviendo.
Y una vez más, y vuelvo a caer, y me vuelvo a dejar ir, y camino decidida, y huyo al mismo tiempo, y me arrastra, y me guía. Porque ésto llena de asquerosa podredumbre mi ser, pero al mismo tiempo es el único modo de sobrevivir a ello.
Y una vez más para poder sobrevivir, y una vez más para seguir cayendo, y una vez más para poder soportarlo, y una vez más para poder redimirme y una vez más para decir ya basta, y una vez más para decir que sigo deseandolo, y de nuevo me lo impongo, y de nuevo huyo, y de nuevo lo deseo y de nuevo me asquea.
Y no comprendo el mundo, y dejo que él me modele, cómo el escultor de la calle tres con su hermosa virgen de barro, y amo el fluir, cómo si eternos ríos de caudalosa agua cayeran hermosamente en casacada sin atender a la gravedad, y al mismo tiempo lo odio, y me odio, y desearía acabar con todo, pero no merece la pena y nadie comprende mi obra.
Amo y odio el mundo, el mundo es un lienzo en blanco y yo estoy aquí para pintarlo, pero odio mi obra, cuan artista torturado que se dedica a quemar sus poemas hechos ya añicos. Mi único Dios es el caos, es a él al único a quien le debo lealtad.
Y miro el fuego, enciendo, apago y veo la las hogueras consumirse, y veo al fuego moribundo, y no lo alimento así que le dejo morir.
Pero somos fuertes, soy fuerte y no caeré jamás, todo se sostendrá, yo lo sostendré si es necesario, y si te vencen puedes apoyarte en mi, que seré yo quien te devuelva a la vida, insuflando de nuevo el aliento de vida en tus pulmones.
Si tu caes, y no consigo sostenerte, no derramaré ni una sóla lágrima, no te prometeré nada, en silencio te dejaré marchar, y seguiré luchando por mi.
Agarrando tu cadaver entre mis brazos, callaré cualquier lamento, cualquier grito, te cerraré los ojos, sentiré la lluvia y sentiré su tacto en mi helada piel por ambos. Y me marcharé.
Si yo caigo, no me darás la mano, no sufriras por mi. Gritaras, te arrancaras la pies a tiras, pero tampoco me dajarás irme, mientras sostienes una de mis manos agarraras mi daga cuidadosamente y apoyandola suavemente sobre mi pecho, acabaras con todo, y yo me dejaré mecer por los justos brazos de la muerte, que no hace distinciones, y nos trata a todos por igual. Pero tu te quedarás.
Pero mientras tanto seguiré pecando, y seguiré cayendo, y seguire siendo tu apoyo, y seguiré odiando y seguiré amando, y seguiré asombrandome, y seguiré saltando, y seguiré rogando, y seguiré suplicando y seguiré muriendo y seguiré viviendo.
sábado, 9 de junio de 2012
El ser humano ya no es libre, y por ello lo es.
El ser humano ya no es libre pero sigue empeñandose en serlo. El sentido el significado y la coherencia son invenciones completamente humanas, pero nos seguimos empeñeando en aferrarnos a ellas, y no aprenderemos nunca, porque no somos capaces de vivir en un mundo sin sentido, no podemos soportar que lo que hacemos no tiene ningún significado.
"El ser humano ya no es libre" dije yo una tarde soleada en la que el hastio, la desidia y la opresión impuesta desde el exteriror nos marcaban de sobremanera.
"No. Eres tú la que ya no eres libre" Me dijo decididamente la mujer que encarna la libertad en su ser.
Pero esta vez se equivocaba. No suele hacerlo, pero sí aquel día.
Precisamente la fuente de libertad del ser humano es la imposibilidad de ser libre, lo que es en suma una contradicción, pero cómo he ido avisando al inicio de éste texto, en realidad, si es que existe una realidad cosa que dudo (pero hablemos de la realidad cómo algo que escapa a la lógica humana y se interna en la armonia y la lógistica del universo) la coherencia la lógica y el sentido son asuntos únicamente humanos y no interfieren en el ser en si mismo (Muy Kantiano todo).
Lo que quiero decir con esto, antes de empezar a divagar y no decir absolutamente nada es que el haber comprendido que nada tiene ningún sentido real, y que hace ya tiempo que me sumergí en la lógica humana y aunque sea ésta la que me atrape, no hay más, no es más, porque simplemente no es, y lo que es ya ha sido comprendido, Me da la opción que he elegido simpre sin ser siquiera consciente de ello: La locura. (pero ahora siendo ésta explicada por un motivo completamente racional y de elección en lugar de una tara sin remendar de mi deshilachada psyche.
¿y que relevancia tiene esto? A efectos prácticos no cambia absolutamente ningúno de los factores que motivan los actos que cometo, pero sí modifican los actos en sí.
¿puede ésto ayudarme a deshacerme de mi exhaustiva racionalización del mundo? quizá hasta la haga más potente, pero al menos ahora puedo admitir la incoherencia en la ecuación racional, que siempre ha estado ahí pero apratada de él.
Es por ello que ahora salgo con cerezas colgadas de mis oidos, es por esto que ahora pinto mis brazos, es por eso que ahora salto por los bancos y me cuelgo de las barandillas. Me comporto cómo una niña pequeña, la gente me observa, pero me da igual porque los cegados son ellos, que no se dan cuanta que hasta su asombro está causado por el orden social. ¿me hace esto a mi la única persona libre y cuerda de este mundo? por supuesto que no. Sigo estando igual de determinada y loca que el resto del mundo que gira y gira gira sin drse cuenta de absolutamente nada, al igual que yo que el mundo me arrastra y me somete a su velocidad inalcanzable. Pero no me importa.
Y me atrapa, y me golpea, y me regala, y me da, y me quita, y aparece, y desaparece, y todo es y nada es, porque nada tiene sentido y eso hace que todo lo tenga.
Y mi vida estaba cayendose porque quería hacerlo todo y no tenía tiempo ni fuerza para tanto por lo que me daba la sensación de no estar haciendo nada y eso me hacía caer. Y sigo queriendo hacerlo todo, y sogo pensando que no hago nada, pero ahora no me importa por que el todo y la nada no tiene ningún sentido. (al menos para el noumeno)
"siempre tan extremista", "tu quejandote porque no haces nada y yo deseando poder dejar de hacer todo y poder dedicarme a la verdader nada" Es lo que me diría esta mujer si me leyera, pero cómo no lo va a hacer pues lo escribo yo porque me da la gana.
Conclusión si veis a una loca haciendo sandeces cómo las que hago yo cuando camino por las calles, pensad en ello. Si estoy loca es cosa mia, pero al fin y al cabo da igual.
"El ser humano ya no es libre" dije yo una tarde soleada en la que el hastio, la desidia y la opresión impuesta desde el exteriror nos marcaban de sobremanera.
"No. Eres tú la que ya no eres libre" Me dijo decididamente la mujer que encarna la libertad en su ser.
Pero esta vez se equivocaba. No suele hacerlo, pero sí aquel día.
Precisamente la fuente de libertad del ser humano es la imposibilidad de ser libre, lo que es en suma una contradicción, pero cómo he ido avisando al inicio de éste texto, en realidad, si es que existe una realidad cosa que dudo (pero hablemos de la realidad cómo algo que escapa a la lógica humana y se interna en la armonia y la lógistica del universo) la coherencia la lógica y el sentido son asuntos únicamente humanos y no interfieren en el ser en si mismo (Muy Kantiano todo).
Lo que quiero decir con esto, antes de empezar a divagar y no decir absolutamente nada es que el haber comprendido que nada tiene ningún sentido real, y que hace ya tiempo que me sumergí en la lógica humana y aunque sea ésta la que me atrape, no hay más, no es más, porque simplemente no es, y lo que es ya ha sido comprendido, Me da la opción que he elegido simpre sin ser siquiera consciente de ello: La locura. (pero ahora siendo ésta explicada por un motivo completamente racional y de elección en lugar de una tara sin remendar de mi deshilachada psyche.
¿y que relevancia tiene esto? A efectos prácticos no cambia absolutamente ningúno de los factores que motivan los actos que cometo, pero sí modifican los actos en sí.
¿puede ésto ayudarme a deshacerme de mi exhaustiva racionalización del mundo? quizá hasta la haga más potente, pero al menos ahora puedo admitir la incoherencia en la ecuación racional, que siempre ha estado ahí pero apratada de él.
Es por ello que ahora salgo con cerezas colgadas de mis oidos, es por esto que ahora pinto mis brazos, es por eso que ahora salto por los bancos y me cuelgo de las barandillas. Me comporto cómo una niña pequeña, la gente me observa, pero me da igual porque los cegados son ellos, que no se dan cuanta que hasta su asombro está causado por el orden social. ¿me hace esto a mi la única persona libre y cuerda de este mundo? por supuesto que no. Sigo estando igual de determinada y loca que el resto del mundo que gira y gira gira sin drse cuenta de absolutamente nada, al igual que yo que el mundo me arrastra y me somete a su velocidad inalcanzable. Pero no me importa.
Y me atrapa, y me golpea, y me regala, y me da, y me quita, y aparece, y desaparece, y todo es y nada es, porque nada tiene sentido y eso hace que todo lo tenga.
Y mi vida estaba cayendose porque quería hacerlo todo y no tenía tiempo ni fuerza para tanto por lo que me daba la sensación de no estar haciendo nada y eso me hacía caer. Y sigo queriendo hacerlo todo, y sogo pensando que no hago nada, pero ahora no me importa por que el todo y la nada no tiene ningún sentido. (al menos para el noumeno)
"siempre tan extremista", "tu quejandote porque no haces nada y yo deseando poder dejar de hacer todo y poder dedicarme a la verdader nada" Es lo que me diría esta mujer si me leyera, pero cómo no lo va a hacer pues lo escribo yo porque me da la gana.
Conclusión si veis a una loca haciendo sandeces cómo las que hago yo cuando camino por las calles, pensad en ello. Si estoy loca es cosa mia, pero al fin y al cabo da igual.
sábado, 2 de junio de 2012
Viejos
No es necesario cumplir años para hacerse viejo, no es necesario haber vivido mucho para dejar de vivir. La vejez no son las arrugas, y la sabiduria no se adquiere con la madurez.
Porque somos jovenes pero vivimos cómo viejos. Cómo viejos llenos de miedo, aburridos, hastiados, temerosos... Es la desidia la que se apodera de nosostros y la pereza la que guia nuestro camino. Es el miedo el que nos condiciona, y la razón la que nos limita a cada paso. Parece que estamos sentados observando cómo el mundo se mueve sin que nosotros participemos en él, con ganas de hacerlo, o peor aun, sin que esas ganas ya aparezcan. Sentemonos a esperar la muerte y para no pensar en ella pensemos que quedandonos sentados estamos alargando nuestra vida, nuestra no vida, nuestra contemplación del todo, pero sin unirnos a él.
La razón está para ayudarnos a sobrevivir, pero le hemos dado el uso contrario, una sobreprotección que nos impide la própia supervivencia, porque nuestros cuerpos estarán seguros, no se reasguñaran, como las rodillas peladas de los niños que aun no han encontraden proceso lógico por el que se rigé el mundo y siguen experimentando pagandolo amenudo son su propia sangre, pero nuestras almas están insatisfechas, vacías, y las llenamos de observación, y nos justificamos pensando que éste es el modo de no sufrir.
Quiero correr, saltar, colgarme de las barandillas, quiero gritar a todo pulmon, quiero pedir una bici nueva por navidad, no me importa tropezarme ni mucho menos caerme, quiero ver el mundo tal cual es. Desede la inocente mirada de un niño. Quiero quiero quiero... y no lo hago, y no lo hacemos.
Miro a los jovenes de mi generación y no veo más que cadaveres andantes, arrastrados por el viento, muertos que temen el fin de sus propias vidas de las que ya no son dueños. No hacemos nada, no decimos nada, nos limitamos a estar.
El hombre rubio que cada día se parece más a Lennon se rie de mi cuando le digo jocosamente que estoy ocupada "estando" pero bien cierto es que aunque aun conservemos la fuerza y la vitalidad de la juventud nos limitamos a eso a estar.
Somos jovnes que vivimos cómo viejos. y cada día que pasa, nos incrustamos más el la realidad irreal de limitarnos a estar en lugar de limitarnos a ser.
Esos viejos que viven jovenes, y se lamentan de no tener ya nuestra fuerza ni nuestra agilidad, darían cualquier cosa por un poquito de la nuestra que nosostros simplemete desperdiciamos en nada.
Hace un tiempo dije: "Sí pudiese vivir todas las vidas que los demás desperdician estando amargados..." ahora veo que no tengo ningún derecho. esa frase es para los viejos que viven cómo jovenes. no para nosostros los jovenes que vivimos como viejos.
La edad está en la mente, en el alm, en el corazón, en la vida, y en lo que uno haga o deje de hacer, la edad no está en las arrugas ni en la calvicie, ni en las manchas de la piel
Porque somos jovenes pero vivimos cómo viejos. Cómo viejos llenos de miedo, aburridos, hastiados, temerosos... Es la desidia la que se apodera de nosostros y la pereza la que guia nuestro camino. Es el miedo el que nos condiciona, y la razón la que nos limita a cada paso. Parece que estamos sentados observando cómo el mundo se mueve sin que nosotros participemos en él, con ganas de hacerlo, o peor aun, sin que esas ganas ya aparezcan. Sentemonos a esperar la muerte y para no pensar en ella pensemos que quedandonos sentados estamos alargando nuestra vida, nuestra no vida, nuestra contemplación del todo, pero sin unirnos a él.
La razón está para ayudarnos a sobrevivir, pero le hemos dado el uso contrario, una sobreprotección que nos impide la própia supervivencia, porque nuestros cuerpos estarán seguros, no se reasguñaran, como las rodillas peladas de los niños que aun no han encontraden proceso lógico por el que se rigé el mundo y siguen experimentando pagandolo amenudo son su propia sangre, pero nuestras almas están insatisfechas, vacías, y las llenamos de observación, y nos justificamos pensando que éste es el modo de no sufrir.
Quiero correr, saltar, colgarme de las barandillas, quiero gritar a todo pulmon, quiero pedir una bici nueva por navidad, no me importa tropezarme ni mucho menos caerme, quiero ver el mundo tal cual es. Desede la inocente mirada de un niño. Quiero quiero quiero... y no lo hago, y no lo hacemos.
Miro a los jovenes de mi generación y no veo más que cadaveres andantes, arrastrados por el viento, muertos que temen el fin de sus propias vidas de las que ya no son dueños. No hacemos nada, no decimos nada, nos limitamos a estar.
El hombre rubio que cada día se parece más a Lennon se rie de mi cuando le digo jocosamente que estoy ocupada "estando" pero bien cierto es que aunque aun conservemos la fuerza y la vitalidad de la juventud nos limitamos a eso a estar.
Somos jovnes que vivimos cómo viejos. y cada día que pasa, nos incrustamos más el la realidad irreal de limitarnos a estar en lugar de limitarnos a ser.
Esos viejos que viven jovenes, y se lamentan de no tener ya nuestra fuerza ni nuestra agilidad, darían cualquier cosa por un poquito de la nuestra que nosostros simplemete desperdiciamos en nada.
Hace un tiempo dije: "Sí pudiese vivir todas las vidas que los demás desperdician estando amargados..." ahora veo que no tengo ningún derecho. esa frase es para los viejos que viven cómo jovenes. no para nosostros los jovenes que vivimos como viejos.
La edad está en la mente, en el alm, en el corazón, en la vida, y en lo que uno haga o deje de hacer, la edad no está en las arrugas ni en la calvicie, ni en las manchas de la piel
sábado, 26 de mayo de 2012
Contra el muro
Trabas en mi camino, un gran muro en medio de mi viaje que me hace retroceder. Me he chocado contra él y ahora la realidad me golpea de frente. No me arrepiento de haber tomado este camino. Aunque ahora siento ira, y mucha muchísima rábia.
Anoche recogí los pedazos de mis sueños rotos, hoy con ellos me he hecho una gran espada con la que destruir todo lo que se interponga en mi camino. No puedo con el muro ¿puedo? ¿no? ¿si?.
No hay más viajeros en éste camino. ¿sóla?.
A lo lejos escucho un murmullo. un motor. y un grito de satisfacción. ¿no soy yo? ¿alguíen?
La soledad estaba haciendo que se me fuera la olla. A lo mejor lo que oigo es una alucinación.
Llevo días sentada bajo el muro que no puedo traspasar, con las manos ensangrentadas, la espada hecha añicos, y surcos de lagrimas que me limpian la suciedad de la cara.
Yiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiha
Un hombre enorme. Encima de una moto más enorme aun. Se acerca hacia mi, se rasca la barba, se sacude la chupa de cuero negro. se coloca el pañuelo. y me hace una señal. No lo dudo ni un solo instante, corro hacia él. Me monto en la moto y me agarro fuertemente a la espalda del hombre. Gira la mano derecha, el ruido del motor es ensordecedor, y montados sobre la bestia de dos ruedas volamos, volamos tan rápido cómo nos permite el viento. Ahora entiendo su grito satisfacción. adelatamos a las liebres, a los caballos, nos movemos entre las viejas camionetas de los granjeros de la zona. El resplandor de la puesta de sol, me ciega, pero no importa porque ya no soy un ser humano, solo soy la velocidad encarnada, y me levanto sujetandome apenas con las piernas al asiento y grito, grito GRITO, poruque es lo que quiero, lo que siento, lo que SOY! YIiiiiiHAAAAAA.
El motoriasta sonrie. Me dice que me agarre, y curva de repente. Un bar de carretera estadounidense. ¿ya es de noche?
Dos whiskys, dos cigarros, dos birras, y otro whisky en mi jarra, y otro whisky en mi jarra... tapones de los botellines de de cerveza volando por los aires. humo. más heavy metal para mi alma.
y ponme un poquito de trash metal por favor.
Los nervios se van, el disgusto desaparece, el mundo es hermoso, es este bar de paredes negras. echemos una partidita al billar, saltemos, movamonos al ritmo de la musica.
velocidad, velocidad, velocidad. No se cómo pero estoy en la moto de nuevo. Amo esta espiral de destrucción en la que me encuetro, velocidad, moto. alcohol, moto, bar, alcohol, moto, concierto, alcohol, moto, camino.
billar. pelea, extasis.
Acelera. que quiero llegar, no se a donde, no se a que. pero ¡acelera!
A lo lejos en la carretera diviso mi muro. El motero me mira, y le asiento. Corre hacia él. vamos a saltarlo, vamos a dastruirlo, o si no morieremos en el intento. y saltamos y volamos, pero ésta vez de verdad, vamos a lograrlo.
Pero no lo logramos, nos destruye, al igual que la vida que llavabamos que sólo nos llevaba a eso. y nos azota, y nos daña y morimos. pero nuestras almas se quedans dentro de nuestros cuerpos, pero nostros ya no tenias almas, las vendimos a cambio de una gran jarra de cerveza.
Despierto bajo el muro, ensangrentada y moribunda. a mi derecha la moto en llamas, a mi izquierda, el motero, que ya ha cerrado sus ojos para dejarse caer en el eterno sueño, en brazos de la muerte. te veré en el infierno amigo.
Una piedra del muro cae.
Habría de volver a sostenr la esperanza, o me dejo morir?
Anoche recogí los pedazos de mis sueños rotos, hoy con ellos me he hecho una gran espada con la que destruir todo lo que se interponga en mi camino. No puedo con el muro ¿puedo? ¿no? ¿si?.
No hay más viajeros en éste camino. ¿sóla?.
A lo lejos escucho un murmullo. un motor. y un grito de satisfacción. ¿no soy yo? ¿alguíen?
La soledad estaba haciendo que se me fuera la olla. A lo mejor lo que oigo es una alucinación.
Llevo días sentada bajo el muro que no puedo traspasar, con las manos ensangrentadas, la espada hecha añicos, y surcos de lagrimas que me limpian la suciedad de la cara.
Yiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiha
Un hombre enorme. Encima de una moto más enorme aun. Se acerca hacia mi, se rasca la barba, se sacude la chupa de cuero negro. se coloca el pañuelo. y me hace una señal. No lo dudo ni un solo instante, corro hacia él. Me monto en la moto y me agarro fuertemente a la espalda del hombre. Gira la mano derecha, el ruido del motor es ensordecedor, y montados sobre la bestia de dos ruedas volamos, volamos tan rápido cómo nos permite el viento. Ahora entiendo su grito satisfacción. adelatamos a las liebres, a los caballos, nos movemos entre las viejas camionetas de los granjeros de la zona. El resplandor de la puesta de sol, me ciega, pero no importa porque ya no soy un ser humano, solo soy la velocidad encarnada, y me levanto sujetandome apenas con las piernas al asiento y grito, grito GRITO, poruque es lo que quiero, lo que siento, lo que SOY! YIiiiiiHAAAAAA.
El motoriasta sonrie. Me dice que me agarre, y curva de repente. Un bar de carretera estadounidense. ¿ya es de noche?
Dos whiskys, dos cigarros, dos birras, y otro whisky en mi jarra, y otro whisky en mi jarra... tapones de los botellines de de cerveza volando por los aires. humo. más heavy metal para mi alma.
y ponme un poquito de trash metal por favor.
Los nervios se van, el disgusto desaparece, el mundo es hermoso, es este bar de paredes negras. echemos una partidita al billar, saltemos, movamonos al ritmo de la musica.
velocidad, velocidad, velocidad. No se cómo pero estoy en la moto de nuevo. Amo esta espiral de destrucción en la que me encuetro, velocidad, moto. alcohol, moto, bar, alcohol, moto, concierto, alcohol, moto, camino.
billar. pelea, extasis.
Acelera. que quiero llegar, no se a donde, no se a que. pero ¡acelera!
A lo lejos en la carretera diviso mi muro. El motero me mira, y le asiento. Corre hacia él. vamos a saltarlo, vamos a dastruirlo, o si no morieremos en el intento. y saltamos y volamos, pero ésta vez de verdad, vamos a lograrlo.
Pero no lo logramos, nos destruye, al igual que la vida que llavabamos que sólo nos llevaba a eso. y nos azota, y nos daña y morimos. pero nuestras almas se quedans dentro de nuestros cuerpos, pero nostros ya no tenias almas, las vendimos a cambio de una gran jarra de cerveza.
Despierto bajo el muro, ensangrentada y moribunda. a mi derecha la moto en llamas, a mi izquierda, el motero, que ya ha cerrado sus ojos para dejarse caer en el eterno sueño, en brazos de la muerte. te veré en el infierno amigo.
Una piedra del muro cae.
Habría de volver a sostenr la esperanza, o me dejo morir?
jueves, 24 de mayo de 2012
El mundo es demasiado hermoso
El mundo es tan hermoso que no podemos soportarlo, y es por ello que lo destruimos.
La calidez del sol, el hermoso perfume de las flores en primavera, las maravillosas formas y colores que la naturaleza crea, el sonido de los ríos, el murmullo de los árboles, cada uno de los animales, en armonía, respetando todo, en unión con él, deleitandose con el mundo. Todo lo que el mundo no ofrece es hermoso, ya sea la noche estrellada, o la calidez del sol, ya sea la nieve en invierno, los hermosos paisajes otoñales, el verde verano o la colorida primavera.
Nosotros podríamos ser parte de ello, las danzas a la luz de las hogeras nocturnas, los cantos, o la simple mimetización en armonía con el universo. podríamos limitarnos a ser unos simples observadores que no alterasen nada, pues tanta hermosura es normal que nos lleve al asombro, a la mudez, a la quietud, a el todo comprendido cómo no hacer nada.
Pero no. no podemos soportar que el mundo sea tan hermoso, nos desborda, nos abruma, y nos sorprende de una manera aterrador, es tanto... que simplemente no podemos aceptarlo y vivir en él, con él, ser él. Por ello lo destruimos, talamos los árboles asfaltamos la tierra para impedir que ni una sóla florcilla salga, destruimos tapamos, destrozamos, ocultamos... Nos erigimos por encima de él, creyendonos señores de la tierra, relegándola a una más de nuestras posesiones, como un trapo más.
¿necesario para nuestra comodidad? necesario para nuestra arrogancia en todo caso.
Cada vez que paso cerca de una cantera se me abre una brecha en el alma, no hay nada en este mundo que me produzca nada así. Así ha de sentirse la tierra, cuando ve lo que sus propios hijos le están haciendo. y muchos abrumados tanto por la magnitud y hermosura de la tierra cómo por la horrible destrucción a la que la llevamos, nos hacemos pequeños, y no sabemos que hacer, que sentir, como vivir o que pensar.
El mundo es hermoso, completa y absolutamente maravilloso, pero no podemos soportarlo, nos desborda, y eso nos lleva a destruirlo, a destruirnos.
La calidez del sol, el hermoso perfume de las flores en primavera, las maravillosas formas y colores que la naturaleza crea, el sonido de los ríos, el murmullo de los árboles, cada uno de los animales, en armonía, respetando todo, en unión con él, deleitandose con el mundo. Todo lo que el mundo no ofrece es hermoso, ya sea la noche estrellada, o la calidez del sol, ya sea la nieve en invierno, los hermosos paisajes otoñales, el verde verano o la colorida primavera.
Nosotros podríamos ser parte de ello, las danzas a la luz de las hogeras nocturnas, los cantos, o la simple mimetización en armonía con el universo. podríamos limitarnos a ser unos simples observadores que no alterasen nada, pues tanta hermosura es normal que nos lleve al asombro, a la mudez, a la quietud, a el todo comprendido cómo no hacer nada.
Pero no. no podemos soportar que el mundo sea tan hermoso, nos desborda, nos abruma, y nos sorprende de una manera aterrador, es tanto... que simplemente no podemos aceptarlo y vivir en él, con él, ser él. Por ello lo destruimos, talamos los árboles asfaltamos la tierra para impedir que ni una sóla florcilla salga, destruimos tapamos, destrozamos, ocultamos... Nos erigimos por encima de él, creyendonos señores de la tierra, relegándola a una más de nuestras posesiones, como un trapo más.
¿necesario para nuestra comodidad? necesario para nuestra arrogancia en todo caso.
Cada vez que paso cerca de una cantera se me abre una brecha en el alma, no hay nada en este mundo que me produzca nada así. Así ha de sentirse la tierra, cuando ve lo que sus propios hijos le están haciendo. y muchos abrumados tanto por la magnitud y hermosura de la tierra cómo por la horrible destrucción a la que la llevamos, nos hacemos pequeños, y no sabemos que hacer, que sentir, como vivir o que pensar.
El mundo es hermoso, completa y absolutamente maravilloso, pero no podemos soportarlo, nos desborda, y eso nos lleva a destruirlo, a destruirnos.
sábado, 19 de mayo de 2012
perder y ganar
Y es entonces cuando me miras desafiante, y lo veo en tus ojos, ese maldito orgullo, esa prepotencia, ese ego tan grande que no cabe en nosotros. Sí eso es lo que nos caracteriza, nunca dejaremos de luchar, nuestras guerras serán eternas y nunca habrá vencedor tan sólo heridos, y muertos. Nuestro orgullo, nuestro ego, hasta nuestra própia conciencia, ¡sacrificaremos hasta la cordura para ganar ésta batalla! pero la guerra no cesará hasta que alguno de nosotros quede completamente derrotado, de hecho ni siquiera eso sería suficiente y tú... tú has empezado a entreveerlo. Te estás empezando a dar cuenta de cual es el único modo de derrotarme, aunque eso pase por tu própia derrota. Dejarte ganar! esa es la clave. Porque sabes que odio perder, pero hay algo que odio aún más: que me dejen ganar.
Yo no puedo utilizar ea técnica, porque mi orgullo no me lo permite, pero se, que también sería la forma de derrotarte a ti, aunque eso, eso es jugar sucio y lo sabemos.
Dispuestos a morir en la batalla, pero el honor es lo único que está por encima de ello. Al menos mi honor. Me destruiras, nos destruiremos mutuamente, pero nunca jugaré sucio.
Tú ya has empezado, ¿está acaso tu orgullo por encima de tu honor?
Si es así no me queda otro remedio, sacrificaré al individuo que representa la otra parte en esta batalla, que en realidad no es más que una extensión de mi desequilibrio interno. Si juegas sucio acabaré contigo. Te destruiré. porque podré perder la guerra, podré incluso perder todas las batallas, podrás destrur, mi ego, mi orgullo, mi esencia y todo lo que soy. Puede que de mi no quede más que un pozo de veneno, pero jamás vencerás.
Que te dejen ganar, es que te arrebaten la victoria, es peor que perder, es un atentado contra tu ego, es poner en ridiculo tu inteligencia. Es robarte de una manera deshorosa la satisfacción de la victoria. Dejar ganar a alguien es ganar haciendo trapas, pues su orgullo queda irreparablemte herido.
Que te dejen ganar es arrebatarte la satisfacción de la victoria, prefiero una y mil veces perder según mis terminos a que me dejen ganar, porque ésto no atenta sólo contra mi orgullo sino también contra mi persona. ya sea en un juego en un debate, o en una lucha de miradas. perder atenta contra el ego, pero él puede reponerse, pues el orgullo tine esa facilidad de crear nuevas capas todo el tiempo, pero atentar contra tu persona poniendo en duda la capacidad regenreativa de mi ego es algo que mi orgullo no puede curar.
Se que tu ego es tan grande, que eres capaz de sacrificar tu honor por la victoria. utilizando el falso juego de:
"te dejo ganar, porque estoy tan seguro de que tengo razó y se que no podrias soportar mi superior inteligencia, que me permito el lujo de dejarte en tu estado de ignorancia".
Pero yo también puedo jugar sucio, no lo olvides, que no lo haya hecho hasta ahora, porque lo que queda de moral en mi ser me lo impedia no quiere decir que no pueda acallar a mi conciencia. Y si jugamos en los mismos terminos, entonces da por hecho que has perdido la batalla. Porque puedo ser muchisimo más cruel y sádica de lo que puedas llegar a imaginar... pero ni siquiera eso sería necesario para vencerte, pues conozco tu punto debil, y si me sigues tocando las narices, no dudaré en apuntar todas mis armas hacia él, y te destruiré hasta que no queden ni cenizas de tu ego.
Miro desafiante al mundo, mi guerra, nuestra guerra, ha empezado a traspasar fronteras. Esto no va a acabar bien.
Yo no puedo utilizar ea técnica, porque mi orgullo no me lo permite, pero se, que también sería la forma de derrotarte a ti, aunque eso, eso es jugar sucio y lo sabemos.
Dispuestos a morir en la batalla, pero el honor es lo único que está por encima de ello. Al menos mi honor. Me destruiras, nos destruiremos mutuamente, pero nunca jugaré sucio.
Tú ya has empezado, ¿está acaso tu orgullo por encima de tu honor?
Si es así no me queda otro remedio, sacrificaré al individuo que representa la otra parte en esta batalla, que en realidad no es más que una extensión de mi desequilibrio interno. Si juegas sucio acabaré contigo. Te destruiré. porque podré perder la guerra, podré incluso perder todas las batallas, podrás destrur, mi ego, mi orgullo, mi esencia y todo lo que soy. Puede que de mi no quede más que un pozo de veneno, pero jamás vencerás.
Que te dejen ganar, es que te arrebaten la victoria, es peor que perder, es un atentado contra tu ego, es poner en ridiculo tu inteligencia. Es robarte de una manera deshorosa la satisfacción de la victoria. Dejar ganar a alguien es ganar haciendo trapas, pues su orgullo queda irreparablemte herido.
Que te dejen ganar es arrebatarte la satisfacción de la victoria, prefiero una y mil veces perder según mis terminos a que me dejen ganar, porque ésto no atenta sólo contra mi orgullo sino también contra mi persona. ya sea en un juego en un debate, o en una lucha de miradas. perder atenta contra el ego, pero él puede reponerse, pues el orgullo tine esa facilidad de crear nuevas capas todo el tiempo, pero atentar contra tu persona poniendo en duda la capacidad regenreativa de mi ego es algo que mi orgullo no puede curar.
Se que tu ego es tan grande, que eres capaz de sacrificar tu honor por la victoria. utilizando el falso juego de:
"te dejo ganar, porque estoy tan seguro de que tengo razó y se que no podrias soportar mi superior inteligencia, que me permito el lujo de dejarte en tu estado de ignorancia".
Pero yo también puedo jugar sucio, no lo olvides, que no lo haya hecho hasta ahora, porque lo que queda de moral en mi ser me lo impedia no quiere decir que no pueda acallar a mi conciencia. Y si jugamos en los mismos terminos, entonces da por hecho que has perdido la batalla. Porque puedo ser muchisimo más cruel y sádica de lo que puedas llegar a imaginar... pero ni siquiera eso sería necesario para vencerte, pues conozco tu punto debil, y si me sigues tocando las narices, no dudaré en apuntar todas mis armas hacia él, y te destruiré hasta que no queden ni cenizas de tu ego.
Miro desafiante al mundo, mi guerra, nuestra guerra, ha empezado a traspasar fronteras. Esto no va a acabar bien.
sábado, 12 de mayo de 2012
Presente, Pasado, ahora, ayer, recuerdo y el jazz que guia todos esos momentos
Vivo en el presente siendo plenamete consciente de él, pero al mismo tiempo vivo con los ritmos de un pasado que nisiquiera conozco. Los ritmos del pasado a través de la música Bebop, que acabo de descubrir, guian mi mente, alienandola, enajenandola, sumergiendola, violando los limites de la realidad, pero al mismo tiempo siendo, sintiendo todo tal cual es, tal cual fue, en éste preciso instante, donde estoy aquí, pero estoy allí, y miles de historias sin sentido se despliegan en mi mente, y vuelven a replegarse para dejar lugar a otras nuevas, viejas.
Tiempos remotos, tiempos presentes, historias reales, historias falsas. Me muevo en la noche, de bar en bar, de club en club, persiguiendo el Jazz, persiguiedo a todos esos saxos que juegan con mi mente, con mi cuerpo. Saxos que de compiten con los bajos y con las baterias por ser ellos quien me dominan, quienes me guian. vibro. sigo mi camino, estre los clubes de Jazz, entre los bares de negros de los años cincuenta, alejados de todos, pero más vivos que nadie. Los que no se ven, pero los únicos que están ahí.
Me pierdo entre la gente, me dejo guiar entre ella, nuestras mentes viajan juntas pero al mismo tiempo estamos separados.
¿dualismos? ¿sinsentidos? que va. Ni siquiera es locura, ni siquiera es posicionable, el bien y el mal simplemente no son nada. Miro. El mundo cada instante es diferente pero no nos damos cuenta.
Dejo mi mente completamente en blanco y dejo que las notas, los sonidos, la música, se apodere de ella. por tanto en estos instantes no soy pero soy más que nada, más que nadie, más que nunca y menos que siempre.
Estoy ahora en ese bar de ambiente apacible escuchando Jazz de nuevo, porque llevo muchisimo tiempo viajajndo tras él. las paredes negras, cómo la piel de los músicos, las luces verdes, y ese cohete al que no acabo de encontrarle sentido. Dos copas de vino a medias, carboncillo por toda la mesa. Intento pintar la música. pero no lo consigo. intento pintar al músico, pero me confundo y me dejo ir. mi mente vuelve a escaparse. pero no me importa porque todo es. La noche me abraza, resguarda, la noche es nuestra guia, mi guia, y el Jazz vuelve a llamarme. Otro club que cierra. Mis ojos cada vez más cerrados. creeran que es por la cantidad de horas que llevo sin dormir, por la cantidad de vino que hay en mi cuerpo, pero no, es por la cantidad de Jazz que ha pasado por mi. dejándome agotada.
Voy y vengo y las farolas comienzan a apagarse, pronto la luz del día volverá. y no puedo seguir. No quiero que el saxofonista deje de tocar nunca. pero tampoco puedo querer nada porque estoy completamente sumida en el mágico mundo que él me brinda. La noche dejará de ampararnos y dejaremos de ver las estrellas.
Sigueme. acompañame el tiempo que sea necesario y deja que siga disfrutando de tu melodía.
No volveré a verte. no recuerdo siquiera tu rostro. sólo me queda un retrato a carboncillo en un sucio cuaderno de dibujo, pero sé que melodias tocaste, se que llegaron no sólo a mi alma, sino a mi mente.
El sol ilumina mi habitación y en el viejo tocadiscos sigue dando vueltas ese vinilo, que habré escuchado mil veces, pero que cada vez que lo hago es diferente. ¿Habrá sido todo un sueño causado por estas hermosas melodias? No. todo es, todo fue demasiado intenso como para ser cosa de mi mente, de mi no mente enajenada. el ratrato de bajista, la batería aun marca el ritmo de mi corazón y el saxofonista... no tengo palabras para describirle.
Está aterdeciendo ya, de uevo la noche se cernirá sobre mi, de nuevo vagabundearé de club en club, de bar en bar. en busca de más jazz para mi alma, para mi mente, para mi cuerpo.
pero ¿y ahora?
Ahora que el sol está fuera no es momento para el bebop, no es momento para nada nocturno, y aun así todo es intenso.
Intenso no es una palabra lo suficientemente intensa, para describir la intensidad de lo que siento.
lo que es, nunca fue, y lo que será, ya ha sido.
y se desvanece como esos sueños interrumpidos por el estridente grito de un despertador que me arranca de mi sueño, devolviendome de nuevo a la vida y olvidando mis sueños para siempre.
En unas pocas horas, volveré a llenar mi alma con los profundos sonidos del jazz.
Tiempos remotos, tiempos presentes, historias reales, historias falsas. Me muevo en la noche, de bar en bar, de club en club, persiguiendo el Jazz, persiguiedo a todos esos saxos que juegan con mi mente, con mi cuerpo. Saxos que de compiten con los bajos y con las baterias por ser ellos quien me dominan, quienes me guian. vibro. sigo mi camino, estre los clubes de Jazz, entre los bares de negros de los años cincuenta, alejados de todos, pero más vivos que nadie. Los que no se ven, pero los únicos que están ahí.
Me pierdo entre la gente, me dejo guiar entre ella, nuestras mentes viajan juntas pero al mismo tiempo estamos separados.
¿dualismos? ¿sinsentidos? que va. Ni siquiera es locura, ni siquiera es posicionable, el bien y el mal simplemente no son nada. Miro. El mundo cada instante es diferente pero no nos damos cuenta.
Dejo mi mente completamente en blanco y dejo que las notas, los sonidos, la música, se apodere de ella. por tanto en estos instantes no soy pero soy más que nada, más que nadie, más que nunca y menos que siempre.
Estoy ahora en ese bar de ambiente apacible escuchando Jazz de nuevo, porque llevo muchisimo tiempo viajajndo tras él. las paredes negras, cómo la piel de los músicos, las luces verdes, y ese cohete al que no acabo de encontrarle sentido. Dos copas de vino a medias, carboncillo por toda la mesa. Intento pintar la música. pero no lo consigo. intento pintar al músico, pero me confundo y me dejo ir. mi mente vuelve a escaparse. pero no me importa porque todo es. La noche me abraza, resguarda, la noche es nuestra guia, mi guia, y el Jazz vuelve a llamarme. Otro club que cierra. Mis ojos cada vez más cerrados. creeran que es por la cantidad de horas que llevo sin dormir, por la cantidad de vino que hay en mi cuerpo, pero no, es por la cantidad de Jazz que ha pasado por mi. dejándome agotada.
Voy y vengo y las farolas comienzan a apagarse, pronto la luz del día volverá. y no puedo seguir. No quiero que el saxofonista deje de tocar nunca. pero tampoco puedo querer nada porque estoy completamente sumida en el mágico mundo que él me brinda. La noche dejará de ampararnos y dejaremos de ver las estrellas.
Sigueme. acompañame el tiempo que sea necesario y deja que siga disfrutando de tu melodía.
No volveré a verte. no recuerdo siquiera tu rostro. sólo me queda un retrato a carboncillo en un sucio cuaderno de dibujo, pero sé que melodias tocaste, se que llegaron no sólo a mi alma, sino a mi mente.
El sol ilumina mi habitación y en el viejo tocadiscos sigue dando vueltas ese vinilo, que habré escuchado mil veces, pero que cada vez que lo hago es diferente. ¿Habrá sido todo un sueño causado por estas hermosas melodias? No. todo es, todo fue demasiado intenso como para ser cosa de mi mente, de mi no mente enajenada. el ratrato de bajista, la batería aun marca el ritmo de mi corazón y el saxofonista... no tengo palabras para describirle.
Está aterdeciendo ya, de uevo la noche se cernirá sobre mi, de nuevo vagabundearé de club en club, de bar en bar. en busca de más jazz para mi alma, para mi mente, para mi cuerpo.
pero ¿y ahora?
Ahora que el sol está fuera no es momento para el bebop, no es momento para nada nocturno, y aun así todo es intenso.
Intenso no es una palabra lo suficientemente intensa, para describir la intensidad de lo que siento.
lo que es, nunca fue, y lo que será, ya ha sido.
y se desvanece como esos sueños interrumpidos por el estridente grito de un despertador que me arranca de mi sueño, devolviendome de nuevo a la vida y olvidando mis sueños para siempre.
En unas pocas horas, volveré a llenar mi alma con los profundos sonidos del jazz.
domingo, 6 de mayo de 2012
Recuperando la cordura
Fué un momento de locura transitoria, pero fue necesarío para aclarar mis ideas, para comprender el porqué, y el cómo.
Sentí mucho odio, mucha ira y mucha, muchísima rábia, deseaba destruir el mundo y sentir satisfacción con ello, deseaba ser el ángel de tortura y devastación que siente orgullo ante su obra de apocaliptico destrozo. Sentí que había despertado de nuevo la bestia que en mi habitaba, una bestia que llevaba siglos calamada, aplacada, dormida. tanto que pensé que ya ni siquiera existía, pero sí, ahí estaba, tan fuerte cómo siempre y más loca que nunca. Pensé que no había vuelta atrás, por ello declaré mi fidelidad a ese nuevo sentimiento que en mi habitaba, consiguiendo así lo que en aquel momento pensaba sería la libertad y el poder. Dejándo que la sádica locura paranoide que había vuelto a mi ser tras tanto, tantísimo tiempo, se convirtiese e la nueva guía de mis pasos, consiguiendo así volver a ser fuerte y poderosa, aunque aquello me costase la cordura. Era consciente de que aquello sólo causaría horror tortura y devastación, pero no me importaba, de hecho mi respuesta a cualquier sensatez que dictaminase lo poco que quedasé de mi cordura era: "¡muérete!, ¡moriros todos!"
Pero los días pasan y he vuelto a mi ser, no puedo albergar esos sentimientos durante múcho tiempo, es lo que pasa con la ira, y lo que pasa con la locura, que no es constante sino que se pierde tras su momento de más alta intensidad.
Hacía mucho tiempo que no sentía algo así, algo tan fuerte, algo tan poderoso, pero la cordura (dentro de lo posible en un ser cómo yo) vuelve a sus ser.
Aun así sigo pensando que aquello fue necesario, necesario para liberarme aunque sea levemente de todo eso que tenía reprimido en mi interior.
Lo siento, lo siento de veras, y no puedes ni siquiera hacerte a la idea de cuanto, pero he de partir, he de abandonarte y recuperar mi ser. y no, no es por nada de lo que has hecho, no es por nada de lo que has dicho, no es por nada que tu puedas cambiar, ni siquiera es algo que puedas comprender, aunque sé que lo intentarás, pero erraras, cómo haces siempre. Aun así no podrás decirme que no te avisé, porque lo hice en muchisismas ocasiones, ya te avise de lo mala que era. Ya te dije que yo siempre abandono a todo el mundo, y que nunca regreso.
Siempre acabo abandonando a todo el mundo. Siempre acabo marchandome, siempre acabo dejando en el camino, a todo aquel que intenta acompañarme. Pensé que ésto había cambiado. Sinceramente lo pensé. creía firmemente que no era así, que lo había conseguido, pero no.
Estoy sola, siempre he estado sola en realidad, y siempre lo estaré, así son las cosas, y nadie puede hacer nada por cambiarlas.
Sentí mucho odio, mucha ira y mucha, muchísima rábia, deseaba destruir el mundo y sentir satisfacción con ello, deseaba ser el ángel de tortura y devastación que siente orgullo ante su obra de apocaliptico destrozo. Sentí que había despertado de nuevo la bestia que en mi habitaba, una bestia que llevaba siglos calamada, aplacada, dormida. tanto que pensé que ya ni siquiera existía, pero sí, ahí estaba, tan fuerte cómo siempre y más loca que nunca. Pensé que no había vuelta atrás, por ello declaré mi fidelidad a ese nuevo sentimiento que en mi habitaba, consiguiendo así lo que en aquel momento pensaba sería la libertad y el poder. Dejándo que la sádica locura paranoide que había vuelto a mi ser tras tanto, tantísimo tiempo, se convirtiese e la nueva guía de mis pasos, consiguiendo así volver a ser fuerte y poderosa, aunque aquello me costase la cordura. Era consciente de que aquello sólo causaría horror tortura y devastación, pero no me importaba, de hecho mi respuesta a cualquier sensatez que dictaminase lo poco que quedasé de mi cordura era: "¡muérete!, ¡moriros todos!"
Pero los días pasan y he vuelto a mi ser, no puedo albergar esos sentimientos durante múcho tiempo, es lo que pasa con la ira, y lo que pasa con la locura, que no es constante sino que se pierde tras su momento de más alta intensidad.
Hacía mucho tiempo que no sentía algo así, algo tan fuerte, algo tan poderoso, pero la cordura (dentro de lo posible en un ser cómo yo) vuelve a sus ser.
Aun así sigo pensando que aquello fue necesario, necesario para liberarme aunque sea levemente de todo eso que tenía reprimido en mi interior.
Lo siento, lo siento de veras, y no puedes ni siquiera hacerte a la idea de cuanto, pero he de partir, he de abandonarte y recuperar mi ser. y no, no es por nada de lo que has hecho, no es por nada de lo que has dicho, no es por nada que tu puedas cambiar, ni siquiera es algo que puedas comprender, aunque sé que lo intentarás, pero erraras, cómo haces siempre. Aun así no podrás decirme que no te avisé, porque lo hice en muchisismas ocasiones, ya te avise de lo mala que era. Ya te dije que yo siempre abandono a todo el mundo, y que nunca regreso.
Siempre acabo abandonando a todo el mundo. Siempre acabo marchandome, siempre acabo dejando en el camino, a todo aquel que intenta acompañarme. Pensé que ésto había cambiado. Sinceramente lo pensé. creía firmemente que no era así, que lo había conseguido, pero no.
Estoy sola, siempre he estado sola en realidad, y siempre lo estaré, así son las cosas, y nadie puede hacer nada por cambiarlas.
viernes, 4 de mayo de 2012
¿Ánimas apagadas?, no, ánimas desplazadas
El hombre extraño y curioso, que habitualmente suele ser el motivo de mi risa estúpida porque siempre me dice cosas graciosas a veces me da que pensar.
Hoy me ha dicho "mujer, llevo unos días que te noto apagada"
¿Días? ¿Apagada? ¡Oh! mal hombre! si yo te contase.... si yo te pudiese contar! ¡si pudieses al menos comprender!.
¿cómo podría yo explicarte que mi alma moribunda ya ni siquiera puede aferrarse a la tortura para sobrevivir?.
¿cómo podría yo expresar algo? Tantos años de amistad y aun no te has dado cuenta que mi frialdad no es sólo una característica de mi racionalidad aplastante sino una imposibilidad emocional tangible. (porque es tan real, que abandona la metáfora y se convierte en algo real, como una estatua de piedra que cobra vida, cómo un cuadro colgado al que nadie presta atención y de repente un crítico lo descubre, pero su interpretación nada tiene que ver con la pretensión del autor).
Las luces se apagan, el alma no, ella se va (y volverá cuando ella desee, o cuando aquello que ocupa su lugar y la ha oprimido se marche volviendo a dejarla respirar.
"cuando me sienta de mejor animo", cuando mi ánima vuelva. estoy "desanimado", mi ánima se ha ido, no tengo ánima en este momento. Aunque supongo que si comprendes el alma como una esencia lumínica (cosa que yo no) el símil con el "apagarse" tiene sentido.
Sí el alma existe (refiriéndome siempre a mi concepción de alma, que no explicaré, porque no podría hacerme entender ni aunque quisiera) he concluido hoy, que se encuentra en la garganta (o al menos ahí expresa su estado. ¿no es acaso en la garganta donde se origina el llanto? ¿no son acaso esos nudos expresión de nervios, miedo y diversas emociones tan intensas que no puede ser otro su origen que el alma en sí?
Los gritos, las lágrimas incluso las canciones de amor ¿no son de ahí de donde nace y son inevitablemente expulsadas por los labios?
Le comentaba yo esta mañana a la mujer loca de largos cabellos ondulados (mujer con la que viajaré por todo el mundo hasta que nos metan a ambas en un manicomio) que el por tanto la música el nutriente del alma que llena de placer todo el recorrido que hace, entrando por los oídos y llegando hasta el corazón, y de ahí es enviada a todo el ser, llenado todo de vida y de emoción, pudiendo en ocasiones hacer brotar lagrimas o sonrisas sin motivo aparente.
De todos modos no siento que mi alma se está apagando, obviamente cierto es que la alegría, la euforia y las locuras que llenan mis días habitualmente, se han visto bastante reducidas. aun no se muy bien por qué, tengo una teoría, pero prefiero no pensar en ella. No sé que es lo que oprime mi alma y la ha hecho desplazarse a otro lugar dejandome sóla y abandonada, aunque es obvio que álgo la oprime. Pero de hecho ésta mañana he sentido rabia, un enfado profundo. ¿y que emoción hay más fuerte que el enfado? (aunque se sin ira ni agresividad, puesto que eso para mi es imposible, pero enfado al fin y al cabo.)
Confío en que mi ánima vuelva pronto a su ser, para poder seguir haciendo locuras (pero de esas que sólo dan felicidad, alegría y éxtasis)
Hoy me ha dicho "mujer, llevo unos días que te noto apagada"
¿Días? ¿Apagada? ¡Oh! mal hombre! si yo te contase.... si yo te pudiese contar! ¡si pudieses al menos comprender!.
¿cómo podría yo explicarte que mi alma moribunda ya ni siquiera puede aferrarse a la tortura para sobrevivir?.
¿cómo podría yo expresar algo? Tantos años de amistad y aun no te has dado cuenta que mi frialdad no es sólo una característica de mi racionalidad aplastante sino una imposibilidad emocional tangible. (porque es tan real, que abandona la metáfora y se convierte en algo real, como una estatua de piedra que cobra vida, cómo un cuadro colgado al que nadie presta atención y de repente un crítico lo descubre, pero su interpretación nada tiene que ver con la pretensión del autor).
Las luces se apagan, el alma no, ella se va (y volverá cuando ella desee, o cuando aquello que ocupa su lugar y la ha oprimido se marche volviendo a dejarla respirar.
"cuando me sienta de mejor animo", cuando mi ánima vuelva. estoy "desanimado", mi ánima se ha ido, no tengo ánima en este momento. Aunque supongo que si comprendes el alma como una esencia lumínica (cosa que yo no) el símil con el "apagarse" tiene sentido.
Sí el alma existe (refiriéndome siempre a mi concepción de alma, que no explicaré, porque no podría hacerme entender ni aunque quisiera) he concluido hoy, que se encuentra en la garganta (o al menos ahí expresa su estado. ¿no es acaso en la garganta donde se origina el llanto? ¿no son acaso esos nudos expresión de nervios, miedo y diversas emociones tan intensas que no puede ser otro su origen que el alma en sí?
Los gritos, las lágrimas incluso las canciones de amor ¿no son de ahí de donde nace y son inevitablemente expulsadas por los labios?
Le comentaba yo esta mañana a la mujer loca de largos cabellos ondulados (mujer con la que viajaré por todo el mundo hasta que nos metan a ambas en un manicomio) que el por tanto la música el nutriente del alma que llena de placer todo el recorrido que hace, entrando por los oídos y llegando hasta el corazón, y de ahí es enviada a todo el ser, llenado todo de vida y de emoción, pudiendo en ocasiones hacer brotar lagrimas o sonrisas sin motivo aparente.
De todos modos no siento que mi alma se está apagando, obviamente cierto es que la alegría, la euforia y las locuras que llenan mis días habitualmente, se han visto bastante reducidas. aun no se muy bien por qué, tengo una teoría, pero prefiero no pensar en ella. No sé que es lo que oprime mi alma y la ha hecho desplazarse a otro lugar dejandome sóla y abandonada, aunque es obvio que álgo la oprime. Pero de hecho ésta mañana he sentido rabia, un enfado profundo. ¿y que emoción hay más fuerte que el enfado? (aunque se sin ira ni agresividad, puesto que eso para mi es imposible, pero enfado al fin y al cabo.)
Confío en que mi ánima vuelva pronto a su ser, para poder seguir haciendo locuras (pero de esas que sólo dan felicidad, alegría y éxtasis)
jueves, 3 de mayo de 2012
Inicio del blog
Supongo que aquí habría de explicar que me motiva a expresar algunas de las locuras que se me pasan por la mente. Bueno supongo que va siendo hora de dejarlas escapar, de dejar que puedan inspirar a algún otra alma perdida... o al menos sacarle una sonrisa a alguien. Quizá esto sea mentira, en realidad creo que sólo escribo para mi, para soltarlo todo, dándole alguna forma, y aunque para el resto del mundo no sean más que cosas sin sentido, para mi es lo que hace mi vida.
Llevo un tiempo escribiendo de mala manera en otro lugar y pensaba que a hacer un Blog podría yo quizá hacerlo de una manera más organizada, pero claro, de repente llega el día en que tomo la firme decisión de crearlo ¿y que pasa? pues que la conexión de la universidad no iba bien y me he desquiciado, tanto, que lo he dejado, y ahora me encuentro en casa del hombre de largo cabellos rubios (pese a que él diga que no es rubio..., hacedme caso ¡lo es!) y habiéndome prestado su conexión a la gran red, me es ahora posible estar escribiendo esto. Pero es ahora cuando surge el otro problema.
Y es que en cuento me he decidido a comenzar a escribir, me he dado cuenta de que ya no se cómo me siento, en realidad he estabilizado mi vida de tal manera que creo hoy soy incapaz de expresar nada.
El hombrecillo rubio siempre me dice que nosequién dijo: "de hermosos sentimientos mala literatura" pero eso es mentira, de tortuosos sentimientos, una genial literatura y de sentimientos extremos también, pues esos momentos a los que yo llamo "éxtasis de euforia psicótica", que son quizá uno de los mejores sentimientos que se pueden tener, también suelen dar cómo resultado una literatura apasionante (cómo el gran genio Jack Kerouak que hacía de su vida un éxtasis continuo... pero bueno ya hablaré de ello en otro momento), incluso del no sentir también puede extraerse una gran literatura, y un gran arte en general, pues no sentir, o sentir una indiferencia continua es un eterno oscilar, un continuo tembleque entre sentimientos profundamente depresivos (ya que no creo que la nada pueda considerarse algo positivo, ni siquiera neutral) y esos momentos puntuales de euforia, donde todo es increíble y hasta el simple hecho de respirar resulta fascinante.
He estado en esta fase (de indiferencia oscilante que me tambaleaba entre la locura y la cordura) durante tantísimo tiempo que ahora que he estabilizado mi vida es cómo ¿y ya está?, creo que la estabilidad no es para mi (ningún tipo de estabilidad, ni la emocional ni la mental) a si que esta vez a conciencia creo que voy a volver a doblegarme a la locura.
Pues eso. Está será probablemente la entrada más coherente que pueda encontrarse aquí. ¿que quereís? estudio filosofía y arte (y aunque ya venía loca de antes) los curiosisimos personajes que se cruzan en mi camino, en mi vida habitual (ya ni contar cuando viajo por el mundo) me muestran no sólo que no hay nadie que se salve de la locura sino que ésta es la única forma de vivir la vida intensamente, bebiendomela hasta la última gota, y dejando que nutra mi cuerpo, mi mente y mi alma cuan elexir enviado por los dioses.
Llevo un tiempo escribiendo de mala manera en otro lugar y pensaba que a hacer un Blog podría yo quizá hacerlo de una manera más organizada, pero claro, de repente llega el día en que tomo la firme decisión de crearlo ¿y que pasa? pues que la conexión de la universidad no iba bien y me he desquiciado, tanto, que lo he dejado, y ahora me encuentro en casa del hombre de largo cabellos rubios (pese a que él diga que no es rubio..., hacedme caso ¡lo es!) y habiéndome prestado su conexión a la gran red, me es ahora posible estar escribiendo esto. Pero es ahora cuando surge el otro problema.
Y es que en cuento me he decidido a comenzar a escribir, me he dado cuenta de que ya no se cómo me siento, en realidad he estabilizado mi vida de tal manera que creo hoy soy incapaz de expresar nada.
El hombrecillo rubio siempre me dice que nosequién dijo: "de hermosos sentimientos mala literatura" pero eso es mentira, de tortuosos sentimientos, una genial literatura y de sentimientos extremos también, pues esos momentos a los que yo llamo "éxtasis de euforia psicótica", que son quizá uno de los mejores sentimientos que se pueden tener, también suelen dar cómo resultado una literatura apasionante (cómo el gran genio Jack Kerouak que hacía de su vida un éxtasis continuo... pero bueno ya hablaré de ello en otro momento), incluso del no sentir también puede extraerse una gran literatura, y un gran arte en general, pues no sentir, o sentir una indiferencia continua es un eterno oscilar, un continuo tembleque entre sentimientos profundamente depresivos (ya que no creo que la nada pueda considerarse algo positivo, ni siquiera neutral) y esos momentos puntuales de euforia, donde todo es increíble y hasta el simple hecho de respirar resulta fascinante.
He estado en esta fase (de indiferencia oscilante que me tambaleaba entre la locura y la cordura) durante tantísimo tiempo que ahora que he estabilizado mi vida es cómo ¿y ya está?, creo que la estabilidad no es para mi (ningún tipo de estabilidad, ni la emocional ni la mental) a si que esta vez a conciencia creo que voy a volver a doblegarme a la locura.
Pues eso. Está será probablemente la entrada más coherente que pueda encontrarse aquí. ¿que quereís? estudio filosofía y arte (y aunque ya venía loca de antes) los curiosisimos personajes que se cruzan en mi camino, en mi vida habitual (ya ni contar cuando viajo por el mundo) me muestran no sólo que no hay nadie que se salve de la locura sino que ésta es la única forma de vivir la vida intensamente, bebiendomela hasta la última gota, y dejando que nutra mi cuerpo, mi mente y mi alma cuan elexir enviado por los dioses.
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