Trabas en mi camino, un gran muro en medio de mi viaje que me hace retroceder. Me he chocado contra él y ahora la realidad me golpea de frente. No me arrepiento de haber tomado este camino. Aunque ahora siento ira, y mucha muchísima rábia.
Anoche recogí los pedazos de mis sueños rotos, hoy con ellos me he hecho una gran espada con la que destruir todo lo que se interponga en mi camino. No puedo con el muro ¿puedo? ¿no? ¿si?.
No hay más viajeros en éste camino. ¿sóla?.
A lo lejos escucho un murmullo. un motor. y un grito de satisfacción. ¿no soy yo? ¿alguíen?
La soledad estaba haciendo que se me fuera la olla. A lo mejor lo que oigo es una alucinación.
Llevo días sentada bajo el muro que no puedo traspasar, con las manos ensangrentadas, la espada hecha añicos, y surcos de lagrimas que me limpian la suciedad de la cara.
Yiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiha
Un hombre enorme. Encima de una moto más enorme aun. Se acerca hacia mi, se rasca la barba, se sacude la chupa de cuero negro. se coloca el pañuelo. y me hace una señal. No lo dudo ni un solo instante, corro hacia él. Me monto en la moto y me agarro fuertemente a la espalda del hombre. Gira la mano derecha, el ruido del motor es ensordecedor, y montados sobre la bestia de dos ruedas volamos, volamos tan rápido cómo nos permite el viento. Ahora entiendo su grito satisfacción. adelatamos a las liebres, a los caballos, nos movemos entre las viejas camionetas de los granjeros de la zona. El resplandor de la puesta de sol, me ciega, pero no importa porque ya no soy un ser humano, solo soy la velocidad encarnada, y me levanto sujetandome apenas con las piernas al asiento y grito, grito GRITO, poruque es lo que quiero, lo que siento, lo que SOY! YIiiiiiHAAAAAA.
El motoriasta sonrie. Me dice que me agarre, y curva de repente. Un bar de carretera estadounidense. ¿ya es de noche?
Dos whiskys, dos cigarros, dos birras, y otro whisky en mi jarra, y otro whisky en mi jarra... tapones de los botellines de de cerveza volando por los aires. humo. más heavy metal para mi alma.
y ponme un poquito de trash metal por favor.
Los nervios se van, el disgusto desaparece, el mundo es hermoso, es este bar de paredes negras. echemos una partidita al billar, saltemos, movamonos al ritmo de la musica.
velocidad, velocidad, velocidad. No se cómo pero estoy en la moto de nuevo. Amo esta espiral de destrucción en la que me encuetro, velocidad, moto. alcohol, moto, bar, alcohol, moto, concierto, alcohol, moto, camino.
billar. pelea, extasis.
Acelera. que quiero llegar, no se a donde, no se a que. pero ¡acelera!
A lo lejos en la carretera diviso mi muro. El motero me mira, y le asiento. Corre hacia él. vamos a saltarlo, vamos a dastruirlo, o si no morieremos en el intento. y saltamos y volamos, pero ésta vez de verdad, vamos a lograrlo.
Pero no lo logramos, nos destruye, al igual que la vida que llavabamos que sólo nos llevaba a eso. y nos azota, y nos daña y morimos. pero nuestras almas se quedans dentro de nuestros cuerpos, pero nostros ya no tenias almas, las vendimos a cambio de una gran jarra de cerveza.
Despierto bajo el muro, ensangrentada y moribunda. a mi derecha la moto en llamas, a mi izquierda, el motero, que ya ha cerrado sus ojos para dejarse caer en el eterno sueño, en brazos de la muerte. te veré en el infierno amigo.
Una piedra del muro cae.
Habría de volver a sostenr la esperanza, o me dejo morir?
El lugar dónde algunos de los pensamientos que pueblan mi mente, dejan constancia, aunque sea de manera desordenada e incoherente.
sábado, 26 de mayo de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
El mundo es demasiado hermoso
El mundo es tan hermoso que no podemos soportarlo, y es por ello que lo destruimos.
La calidez del sol, el hermoso perfume de las flores en primavera, las maravillosas formas y colores que la naturaleza crea, el sonido de los ríos, el murmullo de los árboles, cada uno de los animales, en armonía, respetando todo, en unión con él, deleitandose con el mundo. Todo lo que el mundo no ofrece es hermoso, ya sea la noche estrellada, o la calidez del sol, ya sea la nieve en invierno, los hermosos paisajes otoñales, el verde verano o la colorida primavera.
Nosotros podríamos ser parte de ello, las danzas a la luz de las hogeras nocturnas, los cantos, o la simple mimetización en armonía con el universo. podríamos limitarnos a ser unos simples observadores que no alterasen nada, pues tanta hermosura es normal que nos lleve al asombro, a la mudez, a la quietud, a el todo comprendido cómo no hacer nada.
Pero no. no podemos soportar que el mundo sea tan hermoso, nos desborda, nos abruma, y nos sorprende de una manera aterrador, es tanto... que simplemente no podemos aceptarlo y vivir en él, con él, ser él. Por ello lo destruimos, talamos los árboles asfaltamos la tierra para impedir que ni una sóla florcilla salga, destruimos tapamos, destrozamos, ocultamos... Nos erigimos por encima de él, creyendonos señores de la tierra, relegándola a una más de nuestras posesiones, como un trapo más.
¿necesario para nuestra comodidad? necesario para nuestra arrogancia en todo caso.
Cada vez que paso cerca de una cantera se me abre una brecha en el alma, no hay nada en este mundo que me produzca nada así. Así ha de sentirse la tierra, cuando ve lo que sus propios hijos le están haciendo. y muchos abrumados tanto por la magnitud y hermosura de la tierra cómo por la horrible destrucción a la que la llevamos, nos hacemos pequeños, y no sabemos que hacer, que sentir, como vivir o que pensar.
El mundo es hermoso, completa y absolutamente maravilloso, pero no podemos soportarlo, nos desborda, y eso nos lleva a destruirlo, a destruirnos.
La calidez del sol, el hermoso perfume de las flores en primavera, las maravillosas formas y colores que la naturaleza crea, el sonido de los ríos, el murmullo de los árboles, cada uno de los animales, en armonía, respetando todo, en unión con él, deleitandose con el mundo. Todo lo que el mundo no ofrece es hermoso, ya sea la noche estrellada, o la calidez del sol, ya sea la nieve en invierno, los hermosos paisajes otoñales, el verde verano o la colorida primavera.
Nosotros podríamos ser parte de ello, las danzas a la luz de las hogeras nocturnas, los cantos, o la simple mimetización en armonía con el universo. podríamos limitarnos a ser unos simples observadores que no alterasen nada, pues tanta hermosura es normal que nos lleve al asombro, a la mudez, a la quietud, a el todo comprendido cómo no hacer nada.
Pero no. no podemos soportar que el mundo sea tan hermoso, nos desborda, nos abruma, y nos sorprende de una manera aterrador, es tanto... que simplemente no podemos aceptarlo y vivir en él, con él, ser él. Por ello lo destruimos, talamos los árboles asfaltamos la tierra para impedir que ni una sóla florcilla salga, destruimos tapamos, destrozamos, ocultamos... Nos erigimos por encima de él, creyendonos señores de la tierra, relegándola a una más de nuestras posesiones, como un trapo más.
¿necesario para nuestra comodidad? necesario para nuestra arrogancia en todo caso.
Cada vez que paso cerca de una cantera se me abre una brecha en el alma, no hay nada en este mundo que me produzca nada así. Así ha de sentirse la tierra, cuando ve lo que sus propios hijos le están haciendo. y muchos abrumados tanto por la magnitud y hermosura de la tierra cómo por la horrible destrucción a la que la llevamos, nos hacemos pequeños, y no sabemos que hacer, que sentir, como vivir o que pensar.
El mundo es hermoso, completa y absolutamente maravilloso, pero no podemos soportarlo, nos desborda, y eso nos lleva a destruirlo, a destruirnos.
sábado, 19 de mayo de 2012
perder y ganar
Y es entonces cuando me miras desafiante, y lo veo en tus ojos, ese maldito orgullo, esa prepotencia, ese ego tan grande que no cabe en nosotros. Sí eso es lo que nos caracteriza, nunca dejaremos de luchar, nuestras guerras serán eternas y nunca habrá vencedor tan sólo heridos, y muertos. Nuestro orgullo, nuestro ego, hasta nuestra própia conciencia, ¡sacrificaremos hasta la cordura para ganar ésta batalla! pero la guerra no cesará hasta que alguno de nosotros quede completamente derrotado, de hecho ni siquiera eso sería suficiente y tú... tú has empezado a entreveerlo. Te estás empezando a dar cuenta de cual es el único modo de derrotarme, aunque eso pase por tu própia derrota. Dejarte ganar! esa es la clave. Porque sabes que odio perder, pero hay algo que odio aún más: que me dejen ganar.
Yo no puedo utilizar ea técnica, porque mi orgullo no me lo permite, pero se, que también sería la forma de derrotarte a ti, aunque eso, eso es jugar sucio y lo sabemos.
Dispuestos a morir en la batalla, pero el honor es lo único que está por encima de ello. Al menos mi honor. Me destruiras, nos destruiremos mutuamente, pero nunca jugaré sucio.
Tú ya has empezado, ¿está acaso tu orgullo por encima de tu honor?
Si es así no me queda otro remedio, sacrificaré al individuo que representa la otra parte en esta batalla, que en realidad no es más que una extensión de mi desequilibrio interno. Si juegas sucio acabaré contigo. Te destruiré. porque podré perder la guerra, podré incluso perder todas las batallas, podrás destrur, mi ego, mi orgullo, mi esencia y todo lo que soy. Puede que de mi no quede más que un pozo de veneno, pero jamás vencerás.
Que te dejen ganar, es que te arrebaten la victoria, es peor que perder, es un atentado contra tu ego, es poner en ridiculo tu inteligencia. Es robarte de una manera deshorosa la satisfacción de la victoria. Dejar ganar a alguien es ganar haciendo trapas, pues su orgullo queda irreparablemte herido.
Que te dejen ganar es arrebatarte la satisfacción de la victoria, prefiero una y mil veces perder según mis terminos a que me dejen ganar, porque ésto no atenta sólo contra mi orgullo sino también contra mi persona. ya sea en un juego en un debate, o en una lucha de miradas. perder atenta contra el ego, pero él puede reponerse, pues el orgullo tine esa facilidad de crear nuevas capas todo el tiempo, pero atentar contra tu persona poniendo en duda la capacidad regenreativa de mi ego es algo que mi orgullo no puede curar.
Se que tu ego es tan grande, que eres capaz de sacrificar tu honor por la victoria. utilizando el falso juego de:
"te dejo ganar, porque estoy tan seguro de que tengo razó y se que no podrias soportar mi superior inteligencia, que me permito el lujo de dejarte en tu estado de ignorancia".
Pero yo también puedo jugar sucio, no lo olvides, que no lo haya hecho hasta ahora, porque lo que queda de moral en mi ser me lo impedia no quiere decir que no pueda acallar a mi conciencia. Y si jugamos en los mismos terminos, entonces da por hecho que has perdido la batalla. Porque puedo ser muchisimo más cruel y sádica de lo que puedas llegar a imaginar... pero ni siquiera eso sería necesario para vencerte, pues conozco tu punto debil, y si me sigues tocando las narices, no dudaré en apuntar todas mis armas hacia él, y te destruiré hasta que no queden ni cenizas de tu ego.
Miro desafiante al mundo, mi guerra, nuestra guerra, ha empezado a traspasar fronteras. Esto no va a acabar bien.
Yo no puedo utilizar ea técnica, porque mi orgullo no me lo permite, pero se, que también sería la forma de derrotarte a ti, aunque eso, eso es jugar sucio y lo sabemos.
Dispuestos a morir en la batalla, pero el honor es lo único que está por encima de ello. Al menos mi honor. Me destruiras, nos destruiremos mutuamente, pero nunca jugaré sucio.
Tú ya has empezado, ¿está acaso tu orgullo por encima de tu honor?
Si es así no me queda otro remedio, sacrificaré al individuo que representa la otra parte en esta batalla, que en realidad no es más que una extensión de mi desequilibrio interno. Si juegas sucio acabaré contigo. Te destruiré. porque podré perder la guerra, podré incluso perder todas las batallas, podrás destrur, mi ego, mi orgullo, mi esencia y todo lo que soy. Puede que de mi no quede más que un pozo de veneno, pero jamás vencerás.
Que te dejen ganar, es que te arrebaten la victoria, es peor que perder, es un atentado contra tu ego, es poner en ridiculo tu inteligencia. Es robarte de una manera deshorosa la satisfacción de la victoria. Dejar ganar a alguien es ganar haciendo trapas, pues su orgullo queda irreparablemte herido.
Que te dejen ganar es arrebatarte la satisfacción de la victoria, prefiero una y mil veces perder según mis terminos a que me dejen ganar, porque ésto no atenta sólo contra mi orgullo sino también contra mi persona. ya sea en un juego en un debate, o en una lucha de miradas. perder atenta contra el ego, pero él puede reponerse, pues el orgullo tine esa facilidad de crear nuevas capas todo el tiempo, pero atentar contra tu persona poniendo en duda la capacidad regenreativa de mi ego es algo que mi orgullo no puede curar.
Se que tu ego es tan grande, que eres capaz de sacrificar tu honor por la victoria. utilizando el falso juego de:
"te dejo ganar, porque estoy tan seguro de que tengo razó y se que no podrias soportar mi superior inteligencia, que me permito el lujo de dejarte en tu estado de ignorancia".
Pero yo también puedo jugar sucio, no lo olvides, que no lo haya hecho hasta ahora, porque lo que queda de moral en mi ser me lo impedia no quiere decir que no pueda acallar a mi conciencia. Y si jugamos en los mismos terminos, entonces da por hecho que has perdido la batalla. Porque puedo ser muchisimo más cruel y sádica de lo que puedas llegar a imaginar... pero ni siquiera eso sería necesario para vencerte, pues conozco tu punto debil, y si me sigues tocando las narices, no dudaré en apuntar todas mis armas hacia él, y te destruiré hasta que no queden ni cenizas de tu ego.
Miro desafiante al mundo, mi guerra, nuestra guerra, ha empezado a traspasar fronteras. Esto no va a acabar bien.
sábado, 12 de mayo de 2012
Presente, Pasado, ahora, ayer, recuerdo y el jazz que guia todos esos momentos
Vivo en el presente siendo plenamete consciente de él, pero al mismo tiempo vivo con los ritmos de un pasado que nisiquiera conozco. Los ritmos del pasado a través de la música Bebop, que acabo de descubrir, guian mi mente, alienandola, enajenandola, sumergiendola, violando los limites de la realidad, pero al mismo tiempo siendo, sintiendo todo tal cual es, tal cual fue, en éste preciso instante, donde estoy aquí, pero estoy allí, y miles de historias sin sentido se despliegan en mi mente, y vuelven a replegarse para dejar lugar a otras nuevas, viejas.
Tiempos remotos, tiempos presentes, historias reales, historias falsas. Me muevo en la noche, de bar en bar, de club en club, persiguiendo el Jazz, persiguiedo a todos esos saxos que juegan con mi mente, con mi cuerpo. Saxos que de compiten con los bajos y con las baterias por ser ellos quien me dominan, quienes me guian. vibro. sigo mi camino, estre los clubes de Jazz, entre los bares de negros de los años cincuenta, alejados de todos, pero más vivos que nadie. Los que no se ven, pero los únicos que están ahí.
Me pierdo entre la gente, me dejo guiar entre ella, nuestras mentes viajan juntas pero al mismo tiempo estamos separados.
¿dualismos? ¿sinsentidos? que va. Ni siquiera es locura, ni siquiera es posicionable, el bien y el mal simplemente no son nada. Miro. El mundo cada instante es diferente pero no nos damos cuenta.
Dejo mi mente completamente en blanco y dejo que las notas, los sonidos, la música, se apodere de ella. por tanto en estos instantes no soy pero soy más que nada, más que nadie, más que nunca y menos que siempre.
Estoy ahora en ese bar de ambiente apacible escuchando Jazz de nuevo, porque llevo muchisimo tiempo viajajndo tras él. las paredes negras, cómo la piel de los músicos, las luces verdes, y ese cohete al que no acabo de encontrarle sentido. Dos copas de vino a medias, carboncillo por toda la mesa. Intento pintar la música. pero no lo consigo. intento pintar al músico, pero me confundo y me dejo ir. mi mente vuelve a escaparse. pero no me importa porque todo es. La noche me abraza, resguarda, la noche es nuestra guia, mi guia, y el Jazz vuelve a llamarme. Otro club que cierra. Mis ojos cada vez más cerrados. creeran que es por la cantidad de horas que llevo sin dormir, por la cantidad de vino que hay en mi cuerpo, pero no, es por la cantidad de Jazz que ha pasado por mi. dejándome agotada.
Voy y vengo y las farolas comienzan a apagarse, pronto la luz del día volverá. y no puedo seguir. No quiero que el saxofonista deje de tocar nunca. pero tampoco puedo querer nada porque estoy completamente sumida en el mágico mundo que él me brinda. La noche dejará de ampararnos y dejaremos de ver las estrellas.
Sigueme. acompañame el tiempo que sea necesario y deja que siga disfrutando de tu melodía.
No volveré a verte. no recuerdo siquiera tu rostro. sólo me queda un retrato a carboncillo en un sucio cuaderno de dibujo, pero sé que melodias tocaste, se que llegaron no sólo a mi alma, sino a mi mente.
El sol ilumina mi habitación y en el viejo tocadiscos sigue dando vueltas ese vinilo, que habré escuchado mil veces, pero que cada vez que lo hago es diferente. ¿Habrá sido todo un sueño causado por estas hermosas melodias? No. todo es, todo fue demasiado intenso como para ser cosa de mi mente, de mi no mente enajenada. el ratrato de bajista, la batería aun marca el ritmo de mi corazón y el saxofonista... no tengo palabras para describirle.
Está aterdeciendo ya, de uevo la noche se cernirá sobre mi, de nuevo vagabundearé de club en club, de bar en bar. en busca de más jazz para mi alma, para mi mente, para mi cuerpo.
pero ¿y ahora?
Ahora que el sol está fuera no es momento para el bebop, no es momento para nada nocturno, y aun así todo es intenso.
Intenso no es una palabra lo suficientemente intensa, para describir la intensidad de lo que siento.
lo que es, nunca fue, y lo que será, ya ha sido.
y se desvanece como esos sueños interrumpidos por el estridente grito de un despertador que me arranca de mi sueño, devolviendome de nuevo a la vida y olvidando mis sueños para siempre.
En unas pocas horas, volveré a llenar mi alma con los profundos sonidos del jazz.
Tiempos remotos, tiempos presentes, historias reales, historias falsas. Me muevo en la noche, de bar en bar, de club en club, persiguiendo el Jazz, persiguiedo a todos esos saxos que juegan con mi mente, con mi cuerpo. Saxos que de compiten con los bajos y con las baterias por ser ellos quien me dominan, quienes me guian. vibro. sigo mi camino, estre los clubes de Jazz, entre los bares de negros de los años cincuenta, alejados de todos, pero más vivos que nadie. Los que no se ven, pero los únicos que están ahí.
Me pierdo entre la gente, me dejo guiar entre ella, nuestras mentes viajan juntas pero al mismo tiempo estamos separados.
¿dualismos? ¿sinsentidos? que va. Ni siquiera es locura, ni siquiera es posicionable, el bien y el mal simplemente no son nada. Miro. El mundo cada instante es diferente pero no nos damos cuenta.
Dejo mi mente completamente en blanco y dejo que las notas, los sonidos, la música, se apodere de ella. por tanto en estos instantes no soy pero soy más que nada, más que nadie, más que nunca y menos que siempre.
Estoy ahora en ese bar de ambiente apacible escuchando Jazz de nuevo, porque llevo muchisimo tiempo viajajndo tras él. las paredes negras, cómo la piel de los músicos, las luces verdes, y ese cohete al que no acabo de encontrarle sentido. Dos copas de vino a medias, carboncillo por toda la mesa. Intento pintar la música. pero no lo consigo. intento pintar al músico, pero me confundo y me dejo ir. mi mente vuelve a escaparse. pero no me importa porque todo es. La noche me abraza, resguarda, la noche es nuestra guia, mi guia, y el Jazz vuelve a llamarme. Otro club que cierra. Mis ojos cada vez más cerrados. creeran que es por la cantidad de horas que llevo sin dormir, por la cantidad de vino que hay en mi cuerpo, pero no, es por la cantidad de Jazz que ha pasado por mi. dejándome agotada.
Voy y vengo y las farolas comienzan a apagarse, pronto la luz del día volverá. y no puedo seguir. No quiero que el saxofonista deje de tocar nunca. pero tampoco puedo querer nada porque estoy completamente sumida en el mágico mundo que él me brinda. La noche dejará de ampararnos y dejaremos de ver las estrellas.
Sigueme. acompañame el tiempo que sea necesario y deja que siga disfrutando de tu melodía.
No volveré a verte. no recuerdo siquiera tu rostro. sólo me queda un retrato a carboncillo en un sucio cuaderno de dibujo, pero sé que melodias tocaste, se que llegaron no sólo a mi alma, sino a mi mente.
El sol ilumina mi habitación y en el viejo tocadiscos sigue dando vueltas ese vinilo, que habré escuchado mil veces, pero que cada vez que lo hago es diferente. ¿Habrá sido todo un sueño causado por estas hermosas melodias? No. todo es, todo fue demasiado intenso como para ser cosa de mi mente, de mi no mente enajenada. el ratrato de bajista, la batería aun marca el ritmo de mi corazón y el saxofonista... no tengo palabras para describirle.
Está aterdeciendo ya, de uevo la noche se cernirá sobre mi, de nuevo vagabundearé de club en club, de bar en bar. en busca de más jazz para mi alma, para mi mente, para mi cuerpo.
pero ¿y ahora?
Ahora que el sol está fuera no es momento para el bebop, no es momento para nada nocturno, y aun así todo es intenso.
Intenso no es una palabra lo suficientemente intensa, para describir la intensidad de lo que siento.
lo que es, nunca fue, y lo que será, ya ha sido.
y se desvanece como esos sueños interrumpidos por el estridente grito de un despertador que me arranca de mi sueño, devolviendome de nuevo a la vida y olvidando mis sueños para siempre.
En unas pocas horas, volveré a llenar mi alma con los profundos sonidos del jazz.
domingo, 6 de mayo de 2012
Recuperando la cordura
Fué un momento de locura transitoria, pero fue necesarío para aclarar mis ideas, para comprender el porqué, y el cómo.
Sentí mucho odio, mucha ira y mucha, muchísima rábia, deseaba destruir el mundo y sentir satisfacción con ello, deseaba ser el ángel de tortura y devastación que siente orgullo ante su obra de apocaliptico destrozo. Sentí que había despertado de nuevo la bestia que en mi habitaba, una bestia que llevaba siglos calamada, aplacada, dormida. tanto que pensé que ya ni siquiera existía, pero sí, ahí estaba, tan fuerte cómo siempre y más loca que nunca. Pensé que no había vuelta atrás, por ello declaré mi fidelidad a ese nuevo sentimiento que en mi habitaba, consiguiendo así lo que en aquel momento pensaba sería la libertad y el poder. Dejándo que la sádica locura paranoide que había vuelto a mi ser tras tanto, tantísimo tiempo, se convirtiese e la nueva guía de mis pasos, consiguiendo así volver a ser fuerte y poderosa, aunque aquello me costase la cordura. Era consciente de que aquello sólo causaría horror tortura y devastación, pero no me importaba, de hecho mi respuesta a cualquier sensatez que dictaminase lo poco que quedasé de mi cordura era: "¡muérete!, ¡moriros todos!"
Pero los días pasan y he vuelto a mi ser, no puedo albergar esos sentimientos durante múcho tiempo, es lo que pasa con la ira, y lo que pasa con la locura, que no es constante sino que se pierde tras su momento de más alta intensidad.
Hacía mucho tiempo que no sentía algo así, algo tan fuerte, algo tan poderoso, pero la cordura (dentro de lo posible en un ser cómo yo) vuelve a sus ser.
Aun así sigo pensando que aquello fue necesario, necesario para liberarme aunque sea levemente de todo eso que tenía reprimido en mi interior.
Lo siento, lo siento de veras, y no puedes ni siquiera hacerte a la idea de cuanto, pero he de partir, he de abandonarte y recuperar mi ser. y no, no es por nada de lo que has hecho, no es por nada de lo que has dicho, no es por nada que tu puedas cambiar, ni siquiera es algo que puedas comprender, aunque sé que lo intentarás, pero erraras, cómo haces siempre. Aun así no podrás decirme que no te avisé, porque lo hice en muchisismas ocasiones, ya te avise de lo mala que era. Ya te dije que yo siempre abandono a todo el mundo, y que nunca regreso.
Siempre acabo abandonando a todo el mundo. Siempre acabo marchandome, siempre acabo dejando en el camino, a todo aquel que intenta acompañarme. Pensé que ésto había cambiado. Sinceramente lo pensé. creía firmemente que no era así, que lo había conseguido, pero no.
Estoy sola, siempre he estado sola en realidad, y siempre lo estaré, así son las cosas, y nadie puede hacer nada por cambiarlas.
Sentí mucho odio, mucha ira y mucha, muchísima rábia, deseaba destruir el mundo y sentir satisfacción con ello, deseaba ser el ángel de tortura y devastación que siente orgullo ante su obra de apocaliptico destrozo. Sentí que había despertado de nuevo la bestia que en mi habitaba, una bestia que llevaba siglos calamada, aplacada, dormida. tanto que pensé que ya ni siquiera existía, pero sí, ahí estaba, tan fuerte cómo siempre y más loca que nunca. Pensé que no había vuelta atrás, por ello declaré mi fidelidad a ese nuevo sentimiento que en mi habitaba, consiguiendo así lo que en aquel momento pensaba sería la libertad y el poder. Dejándo que la sádica locura paranoide que había vuelto a mi ser tras tanto, tantísimo tiempo, se convirtiese e la nueva guía de mis pasos, consiguiendo así volver a ser fuerte y poderosa, aunque aquello me costase la cordura. Era consciente de que aquello sólo causaría horror tortura y devastación, pero no me importaba, de hecho mi respuesta a cualquier sensatez que dictaminase lo poco que quedasé de mi cordura era: "¡muérete!, ¡moriros todos!"
Pero los días pasan y he vuelto a mi ser, no puedo albergar esos sentimientos durante múcho tiempo, es lo que pasa con la ira, y lo que pasa con la locura, que no es constante sino que se pierde tras su momento de más alta intensidad.
Hacía mucho tiempo que no sentía algo así, algo tan fuerte, algo tan poderoso, pero la cordura (dentro de lo posible en un ser cómo yo) vuelve a sus ser.
Aun así sigo pensando que aquello fue necesario, necesario para liberarme aunque sea levemente de todo eso que tenía reprimido en mi interior.
Lo siento, lo siento de veras, y no puedes ni siquiera hacerte a la idea de cuanto, pero he de partir, he de abandonarte y recuperar mi ser. y no, no es por nada de lo que has hecho, no es por nada de lo que has dicho, no es por nada que tu puedas cambiar, ni siquiera es algo que puedas comprender, aunque sé que lo intentarás, pero erraras, cómo haces siempre. Aun así no podrás decirme que no te avisé, porque lo hice en muchisismas ocasiones, ya te avise de lo mala que era. Ya te dije que yo siempre abandono a todo el mundo, y que nunca regreso.
Siempre acabo abandonando a todo el mundo. Siempre acabo marchandome, siempre acabo dejando en el camino, a todo aquel que intenta acompañarme. Pensé que ésto había cambiado. Sinceramente lo pensé. creía firmemente que no era así, que lo había conseguido, pero no.
Estoy sola, siempre he estado sola en realidad, y siempre lo estaré, así son las cosas, y nadie puede hacer nada por cambiarlas.
viernes, 4 de mayo de 2012
¿Ánimas apagadas?, no, ánimas desplazadas
El hombre extraño y curioso, que habitualmente suele ser el motivo de mi risa estúpida porque siempre me dice cosas graciosas a veces me da que pensar.
Hoy me ha dicho "mujer, llevo unos días que te noto apagada"
¿Días? ¿Apagada? ¡Oh! mal hombre! si yo te contase.... si yo te pudiese contar! ¡si pudieses al menos comprender!.
¿cómo podría yo explicarte que mi alma moribunda ya ni siquiera puede aferrarse a la tortura para sobrevivir?.
¿cómo podría yo expresar algo? Tantos años de amistad y aun no te has dado cuenta que mi frialdad no es sólo una característica de mi racionalidad aplastante sino una imposibilidad emocional tangible. (porque es tan real, que abandona la metáfora y se convierte en algo real, como una estatua de piedra que cobra vida, cómo un cuadro colgado al que nadie presta atención y de repente un crítico lo descubre, pero su interpretación nada tiene que ver con la pretensión del autor).
Las luces se apagan, el alma no, ella se va (y volverá cuando ella desee, o cuando aquello que ocupa su lugar y la ha oprimido se marche volviendo a dejarla respirar.
"cuando me sienta de mejor animo", cuando mi ánima vuelva. estoy "desanimado", mi ánima se ha ido, no tengo ánima en este momento. Aunque supongo que si comprendes el alma como una esencia lumínica (cosa que yo no) el símil con el "apagarse" tiene sentido.
Sí el alma existe (refiriéndome siempre a mi concepción de alma, que no explicaré, porque no podría hacerme entender ni aunque quisiera) he concluido hoy, que se encuentra en la garganta (o al menos ahí expresa su estado. ¿no es acaso en la garganta donde se origina el llanto? ¿no son acaso esos nudos expresión de nervios, miedo y diversas emociones tan intensas que no puede ser otro su origen que el alma en sí?
Los gritos, las lágrimas incluso las canciones de amor ¿no son de ahí de donde nace y son inevitablemente expulsadas por los labios?
Le comentaba yo esta mañana a la mujer loca de largos cabellos ondulados (mujer con la que viajaré por todo el mundo hasta que nos metan a ambas en un manicomio) que el por tanto la música el nutriente del alma que llena de placer todo el recorrido que hace, entrando por los oídos y llegando hasta el corazón, y de ahí es enviada a todo el ser, llenado todo de vida y de emoción, pudiendo en ocasiones hacer brotar lagrimas o sonrisas sin motivo aparente.
De todos modos no siento que mi alma se está apagando, obviamente cierto es que la alegría, la euforia y las locuras que llenan mis días habitualmente, se han visto bastante reducidas. aun no se muy bien por qué, tengo una teoría, pero prefiero no pensar en ella. No sé que es lo que oprime mi alma y la ha hecho desplazarse a otro lugar dejandome sóla y abandonada, aunque es obvio que álgo la oprime. Pero de hecho ésta mañana he sentido rabia, un enfado profundo. ¿y que emoción hay más fuerte que el enfado? (aunque se sin ira ni agresividad, puesto que eso para mi es imposible, pero enfado al fin y al cabo.)
Confío en que mi ánima vuelva pronto a su ser, para poder seguir haciendo locuras (pero de esas que sólo dan felicidad, alegría y éxtasis)
Hoy me ha dicho "mujer, llevo unos días que te noto apagada"
¿Días? ¿Apagada? ¡Oh! mal hombre! si yo te contase.... si yo te pudiese contar! ¡si pudieses al menos comprender!.
¿cómo podría yo explicarte que mi alma moribunda ya ni siquiera puede aferrarse a la tortura para sobrevivir?.
¿cómo podría yo expresar algo? Tantos años de amistad y aun no te has dado cuenta que mi frialdad no es sólo una característica de mi racionalidad aplastante sino una imposibilidad emocional tangible. (porque es tan real, que abandona la metáfora y se convierte en algo real, como una estatua de piedra que cobra vida, cómo un cuadro colgado al que nadie presta atención y de repente un crítico lo descubre, pero su interpretación nada tiene que ver con la pretensión del autor).
Las luces se apagan, el alma no, ella se va (y volverá cuando ella desee, o cuando aquello que ocupa su lugar y la ha oprimido se marche volviendo a dejarla respirar.
"cuando me sienta de mejor animo", cuando mi ánima vuelva. estoy "desanimado", mi ánima se ha ido, no tengo ánima en este momento. Aunque supongo que si comprendes el alma como una esencia lumínica (cosa que yo no) el símil con el "apagarse" tiene sentido.
Sí el alma existe (refiriéndome siempre a mi concepción de alma, que no explicaré, porque no podría hacerme entender ni aunque quisiera) he concluido hoy, que se encuentra en la garganta (o al menos ahí expresa su estado. ¿no es acaso en la garganta donde se origina el llanto? ¿no son acaso esos nudos expresión de nervios, miedo y diversas emociones tan intensas que no puede ser otro su origen que el alma en sí?
Los gritos, las lágrimas incluso las canciones de amor ¿no son de ahí de donde nace y son inevitablemente expulsadas por los labios?
Le comentaba yo esta mañana a la mujer loca de largos cabellos ondulados (mujer con la que viajaré por todo el mundo hasta que nos metan a ambas en un manicomio) que el por tanto la música el nutriente del alma que llena de placer todo el recorrido que hace, entrando por los oídos y llegando hasta el corazón, y de ahí es enviada a todo el ser, llenado todo de vida y de emoción, pudiendo en ocasiones hacer brotar lagrimas o sonrisas sin motivo aparente.
De todos modos no siento que mi alma se está apagando, obviamente cierto es que la alegría, la euforia y las locuras que llenan mis días habitualmente, se han visto bastante reducidas. aun no se muy bien por qué, tengo una teoría, pero prefiero no pensar en ella. No sé que es lo que oprime mi alma y la ha hecho desplazarse a otro lugar dejandome sóla y abandonada, aunque es obvio que álgo la oprime. Pero de hecho ésta mañana he sentido rabia, un enfado profundo. ¿y que emoción hay más fuerte que el enfado? (aunque se sin ira ni agresividad, puesto que eso para mi es imposible, pero enfado al fin y al cabo.)
Confío en que mi ánima vuelva pronto a su ser, para poder seguir haciendo locuras (pero de esas que sólo dan felicidad, alegría y éxtasis)
jueves, 3 de mayo de 2012
Inicio del blog
Supongo que aquí habría de explicar que me motiva a expresar algunas de las locuras que se me pasan por la mente. Bueno supongo que va siendo hora de dejarlas escapar, de dejar que puedan inspirar a algún otra alma perdida... o al menos sacarle una sonrisa a alguien. Quizá esto sea mentira, en realidad creo que sólo escribo para mi, para soltarlo todo, dándole alguna forma, y aunque para el resto del mundo no sean más que cosas sin sentido, para mi es lo que hace mi vida.
Llevo un tiempo escribiendo de mala manera en otro lugar y pensaba que a hacer un Blog podría yo quizá hacerlo de una manera más organizada, pero claro, de repente llega el día en que tomo la firme decisión de crearlo ¿y que pasa? pues que la conexión de la universidad no iba bien y me he desquiciado, tanto, que lo he dejado, y ahora me encuentro en casa del hombre de largo cabellos rubios (pese a que él diga que no es rubio..., hacedme caso ¡lo es!) y habiéndome prestado su conexión a la gran red, me es ahora posible estar escribiendo esto. Pero es ahora cuando surge el otro problema.
Y es que en cuento me he decidido a comenzar a escribir, me he dado cuenta de que ya no se cómo me siento, en realidad he estabilizado mi vida de tal manera que creo hoy soy incapaz de expresar nada.
El hombrecillo rubio siempre me dice que nosequién dijo: "de hermosos sentimientos mala literatura" pero eso es mentira, de tortuosos sentimientos, una genial literatura y de sentimientos extremos también, pues esos momentos a los que yo llamo "éxtasis de euforia psicótica", que son quizá uno de los mejores sentimientos que se pueden tener, también suelen dar cómo resultado una literatura apasionante (cómo el gran genio Jack Kerouak que hacía de su vida un éxtasis continuo... pero bueno ya hablaré de ello en otro momento), incluso del no sentir también puede extraerse una gran literatura, y un gran arte en general, pues no sentir, o sentir una indiferencia continua es un eterno oscilar, un continuo tembleque entre sentimientos profundamente depresivos (ya que no creo que la nada pueda considerarse algo positivo, ni siquiera neutral) y esos momentos puntuales de euforia, donde todo es increíble y hasta el simple hecho de respirar resulta fascinante.
He estado en esta fase (de indiferencia oscilante que me tambaleaba entre la locura y la cordura) durante tantísimo tiempo que ahora que he estabilizado mi vida es cómo ¿y ya está?, creo que la estabilidad no es para mi (ningún tipo de estabilidad, ni la emocional ni la mental) a si que esta vez a conciencia creo que voy a volver a doblegarme a la locura.
Pues eso. Está será probablemente la entrada más coherente que pueda encontrarse aquí. ¿que quereís? estudio filosofía y arte (y aunque ya venía loca de antes) los curiosisimos personajes que se cruzan en mi camino, en mi vida habitual (ya ni contar cuando viajo por el mundo) me muestran no sólo que no hay nadie que se salve de la locura sino que ésta es la única forma de vivir la vida intensamente, bebiendomela hasta la última gota, y dejando que nutra mi cuerpo, mi mente y mi alma cuan elexir enviado por los dioses.
Llevo un tiempo escribiendo de mala manera en otro lugar y pensaba que a hacer un Blog podría yo quizá hacerlo de una manera más organizada, pero claro, de repente llega el día en que tomo la firme decisión de crearlo ¿y que pasa? pues que la conexión de la universidad no iba bien y me he desquiciado, tanto, que lo he dejado, y ahora me encuentro en casa del hombre de largo cabellos rubios (pese a que él diga que no es rubio..., hacedme caso ¡lo es!) y habiéndome prestado su conexión a la gran red, me es ahora posible estar escribiendo esto. Pero es ahora cuando surge el otro problema.
Y es que en cuento me he decidido a comenzar a escribir, me he dado cuenta de que ya no se cómo me siento, en realidad he estabilizado mi vida de tal manera que creo hoy soy incapaz de expresar nada.
El hombrecillo rubio siempre me dice que nosequién dijo: "de hermosos sentimientos mala literatura" pero eso es mentira, de tortuosos sentimientos, una genial literatura y de sentimientos extremos también, pues esos momentos a los que yo llamo "éxtasis de euforia psicótica", que son quizá uno de los mejores sentimientos que se pueden tener, también suelen dar cómo resultado una literatura apasionante (cómo el gran genio Jack Kerouak que hacía de su vida un éxtasis continuo... pero bueno ya hablaré de ello en otro momento), incluso del no sentir también puede extraerse una gran literatura, y un gran arte en general, pues no sentir, o sentir una indiferencia continua es un eterno oscilar, un continuo tembleque entre sentimientos profundamente depresivos (ya que no creo que la nada pueda considerarse algo positivo, ni siquiera neutral) y esos momentos puntuales de euforia, donde todo es increíble y hasta el simple hecho de respirar resulta fascinante.
He estado en esta fase (de indiferencia oscilante que me tambaleaba entre la locura y la cordura) durante tantísimo tiempo que ahora que he estabilizado mi vida es cómo ¿y ya está?, creo que la estabilidad no es para mi (ningún tipo de estabilidad, ni la emocional ni la mental) a si que esta vez a conciencia creo que voy a volver a doblegarme a la locura.
Pues eso. Está será probablemente la entrada más coherente que pueda encontrarse aquí. ¿que quereís? estudio filosofía y arte (y aunque ya venía loca de antes) los curiosisimos personajes que se cruzan en mi camino, en mi vida habitual (ya ni contar cuando viajo por el mundo) me muestran no sólo que no hay nadie que se salve de la locura sino que ésta es la única forma de vivir la vida intensamente, bebiendomela hasta la última gota, y dejando que nutra mi cuerpo, mi mente y mi alma cuan elexir enviado por los dioses.
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