Cólera, ira, agresividad... cuando la fuerza de estas pasiones ciegas guia los actos humanos sólo puede acabar en catástrofe. La tragedia se cierne sobre nosotros y ella cómo un gigante puño de justicia aplasta nuestras almas que ya de por sí están bastante oprimidas.
Este mito está llegando a su fin y se define ya cómo tragedia en lugar de comedia.
la vida siempre oscila entre la comedia y la tragedia. Pero este personaje se ha cansado ya de los chistes malos.
La fuerza de las pasiones calientes nos impide morir, si se mezclan con la razón terminan en locura además de catástrofe, si se mezclan con el amor se templan, pero si se mezclan con la frialdad llevan al drama. Estoy demasiado fria para templarme, demasiado caliente para ser racional. No pierdo las fuerzas pero estas se me congelan y lo único seguro es que no puedo ver.
Hoy no estoy nivelada, pero a no llegaré jamás a la templanza a si que sólo queda una solución: extirpar lo que sobra.
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