martes, 18 de noviembre de 2014

¡No escupas sobre la palabra amor!

Siento un enorme pesar cada vez que escucho como la gente escupe sobre la palabra amor cada vez que inocentemente la utilizan para referirse al objeto de satisfacción de su ego.

A mi me llaman cruel por decir a mi pareja que no la amo y decirselo sin ningún miramiento a aquel que no es mi pareja y que nada mio es, salvo el ser depositario de mi amor.

¿Y por ser sincera y consecuente con lo que siento o al menos con lo que creo sentir soy cruel? ¿Acaso sería menos cruel si mintiera a mi pareja diciendole que le amo cuando es mentira, y siendome infiel a mi misma no diciendoselo a mi amor por la insignificante cuestión de que no es mi pareja?

No comprendo por que soy cruel por ser sincera, no entiendo por que el mundo cree que lo sería menos si mintiese.

Supongo que quizá algún lector o simplemente yo misma tratando de responder a esta cuestión podría decirme. El problema no es que queramos que mientas, lo que te hace verdaderamente cruel es no amar a tu pareja y amar a quién no lo es.

¿me hace cruel, no sentir lo que no siento? ¿está acaso esto en mi mano?

Deja a tu pareja entonces y ve con aquel a quién ames.

Oh amable lector ¿tan sencillo crees que es?

No amo a mi pareja, pero no por ello quiere decir que no casemos bien. somos dos piezas de un puzzle, hechas a medida para encajar, pero no para amarnos, el amor es algo muy diferente a la compenetración, a la comprensión, a lo fácil, porque el amor no es fácil, porque la vida al lado de la persona a la que amo sería no sólo difícil, sino imposible, sería cruenta, despiadada, una lucha a muerte constante, terminaría destruyendonos a ambos, porque por desgracia nosotros no encajamos, no estamos hechos para estar juntos. Esto desde luego no evita que nos amemos.

Porque el amor es una cosa, y la pareja otra.
Afortunados aquellos que tienen la suerte de amar a alguien con quién formar una pareja. Mas desgraciados todos aquellos que por tener pareja creen ya tener amor.

A diario veo como hay quién escupe sobre la palabra amor aceptándola como una presupuesto de la pareja. Cuando alguien hace esto ante mis ojos, se me revuelven las tripas y siento nauseas (probablemente las mismas que esa persona siente cuando me escucha decir que no amo a mi pareja). pero aunque mi primer impulso sea soltar un puñetazo sobre el creyente de este presupuesto, rápidamente siento un gran pesar, pues aquellos que nada saben de los verdaderos horrores del amor, sino que tan solo conocen el pacífico cariño de la pareja (con sus consecuentes frustraciones a causa de las internas batallas de su ego) jamás sabrán de la absoluta dicha que rozando la enajenación y consumiendo la vida a través de la absoluta debilidad del amante que prefiere la muerte antes que dejar de sufrir por lo que le falta. Y es que una idea equivocada del amor puede impedir que éste se de si no cumple las condiciones en las que se le pretende constreñir.
Pero tras ello siento yo una desdicha más profunda pues ¿como podría yo ahora reconstruir mi vida sabiendo lo poco que se del amor?. ¿cómo podré dejarme mecer por la fácil vida de un compañero, sabiendo que hay un doloroso universo que transciende a la mera compañía?

Dime lector, si es tal dolor el unico placer de una masoquista como yo es incorrecto hacerselo saber a quién me lo provoca y librarle de esta culpa a aquél que no la tiene.

¡No escupas sobre la palabra amor! por favor, no la uses como el placer por obtener el deseo de ser amado, pues haciendolo reduces todo mi sentir a una soberana estupidez, a un masoquismo sin fundamento, y no lo es, pues su fundamente último es el amor.

sábado, 25 de octubre de 2014

seducir

Jamás confundiría la pasión con el amor, sin embargo hay en medio de ellas un puente; la seducción; que en muchas ocasiones me hace sentirme perdida.

En cuestiones de pasión prefiero seducir a que me seduzcan, sin embargo en lo que al amor se refiere, prefiero ser seducida.

y a veces me pregunto si no remitirá en eso la diferencia. Desde luego que no. No solo porque ello me haría ser la persona más cruel del mundo, después de todas estas provocaciones. Sino porque muchas veces seducir tiene como objetivo que el seducido se digne a seducir para seguir siendo seducido.

Todo esto es muy confuso.

martes, 14 de octubre de 2014

Pérdida del absoluto

¿Por que cada vez que rozo el absoluto con la punta de los dedos este termina escapándose de entre mis dedos?

Siempre que parece que me acerco al fín de esa eterna búsqueda en la que me encuentro continuamente perdida, a causa de la insatisfacción crónica que padezco que no es más que la demostración de el amor tan solo posible en cuanto que incompleto todo termina destruyéndose de maneras ya repetidas hasta la saciedad.

Por una parte parece que tengo cierta tendencia a sabotearme o peor aun, mi insatisfacción crónica, mi eterna búsqueda, es lo que me conforma, y es la búsqueda mi asidero existencia por encima de la finalidad de esta, por lo tanto cuando todo parece resuelto, vuelvo a sentir esa extraña motivación, esa inexplicable necesidad de abandonarlo todo y emprender la búsqueda de nuevo. Lo peor es que no es porque no me encuentre satisfecha con el fin, sino porque parezco necesitar la incertidumbre de una búsqueda absoluta del absoluto, sin absoluto que buscar.

Paradojas que tiene una.

Pero esta vez no ha sido ésta la cuestión que ha hecho que el absoluto huya de nuevo de mi.

Hay otro tipo de ocasiones en las que el própio absoluto se esfuerza por demostrarme su incapacidad para permanecer en el tiempo, su incapacidad de amarme, puesto que aunque absoluto, el amor es un absoluto incompleto.

Y esto también es culpa mía, porque cuando la estabilidad se consigue, y esto se hace a través de la aceptación de la mera contemplación, y la contemplación es asombro ante la belleza y el éxtasis y la sublimación que de ella devienen, mi ser parece que no puede contentarse con ello. Bueno en realidad sí, pero sólo si la belleza es inmutable, cosas que desde luego no es, puesto que todo, hasta la belleza entendida como absoluto, es dinámico. En ese dinamismo a veces la belleza, deja de ser un ideal para convertirse en algo tángible, y claro, mi débil alma humana pierde su equilibrio y necesita beberse toda la belleza, poseerla, abandonar la contemplación para absorver la posible materialización que ante ella se ofrece.

Pero esto es muy peligroso. Pues cuando la contemplación se abandona, vuelve la débilidad, u se abre un flanco al dolor. Dolor que el propio dinamísmo de los absolutos de la belleza y del amor en su incompletud por culpa de la incapacidad humana de ser uno con el absoluto sin perderse a sí, proveeran a este débil espíritu vulnerable sin el poder de la posición de la mera contemplación.

viernes, 3 de octubre de 2014

De narcisistas va la cosa

El tema vuelve una y otra vez aunque sea con distintas imágenes, sin embargo ¿Por que negarlo?, de narcisistas va siempre el asunto.

Porque los narcisistas nos rodean, porque en el fondo todos somos un poco narcisistas y porque los narcisistas me fascinan de sobremanera.

¿Por qué no puedo controlar semejante atracción hacia tan despóticos antiheroes?

Jamás he tenido la más remota idea sobre cuál puede ser la respuesta a esto, pero llegó la hora de zanjarlo. ¿Como? pues a través de la indagación en conjunto con la única persona que se siente tan atraida hacia ellos como yo: La señorita de los zapatos de charol.

Esta señorita que vive en las nubes, afirma fervientemente que yo soy tan narcisista como aquellos en cuyo egolatrimo me sumerjo. Si al final todo va a ser una lucha de egos.

Supongo que mi presencia le es grata a esta señorita porque realmente me percibe como tal.

Lo que tengo presente es que también ella, pese a negarse, es una de las mayores egolatras que conozco. Pocas femmen-fatales son tan conscientes de lo maravillosamente bien que juegan con la pobre timidez e inseguridad de los

Todo se reduce a relaciones de poder, a luchas, a duelos; dónde el amor duele, y, el dolor ajeno satisface.

Y en búsqueda de respuestas, o al menos de la exposición de las preguntas que sobre ello nos rondan vamos a escribir un libro. ¿Quién sabe? quizá ilustremos a alguien. (La verdad es que la idea de escribir un libro en si es realmente de la clase de egolatrismo que tanto nos trastorna)

Así pues una vez la señorita de los ropajes de colores ocres me dio la afirmación ante mi proposición de conjunta escritura, me sentí, lo que creo que ha de ser lo más cercano a que te acepten una proposición de matrimonio.

Esa misma noche en una calle solitaria, agarré sus manos y le susurré:

Todo lo que somos fuimos y seremos, cada paso de los que el destino ha marcado para que nos encontremos, conozcamos y retroalimentémos tenía como finalidad este momento, este sublime instante en el que concebimos nuestra próxima obra como en hijo en espera que ya es, como el gran momento de comprensión de nuestros seres recíprocamente. 


¡que gran y sublime expresión de nuestro narcisismo, conformado en gran parte debido al narcisismo de los demás, acto que no es en sí para nada narcisista!

De narcisistas va la cosa

Aunque la cuestión es en realidad, quienes son los verdaderos narcisistas.

Tendreís noticias de nuestro libro... o no.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Realmente quieres saberlo?

¿Realmente quieres saber por que me has llamado hoy?. Después de todo este tiempo, después de todo tu desprecio y toda mi indiferencia, y de toda tu indiferencia y todo mi desprecio, después de todo lo que dijimos y de todo lo que no quisimos decir, pero que yo dije y que tu escuchaste y que tu dijiste pero yo me negué a escuchar.
Después de que me dijeses que me querías y después de que yo desdeñara cruelmente (pero no tan cruelmente) ese amor que tu decías sentir, porque que yo, más curtida que tú, sabía que no era más que una ilusión.
Después de que me despreciases por no haberte amado jamás, a sabiendas de que era parte de nuestro trato, y después de ese largo largo silencio en el que creías ser feliz.

Después de todo ello, el destino se puso en tu contra y tuvimos que volver a cruzarnos. ¡Málditas probabilidades de reencontrarse con el pasado cuando de él se huye!.

Y en efecto nos cruzamos, y como te sentías seguro, confiado, y creías haberte recompuesto y creías que me habías superado y que eras tú quién me estaba sometiendo a ese silencio que en realidad estabas usando para lamer tus heridas y no para castigarme, decidiste venir a mi con una inmensa sonrisa a saludarme y a preguntarme hipocritamente que como me sentía. Pero no te engañes, no lo hacías por mi, lo hacías para demostrarte a ti mismo que me habías superado, que podías enfrentarte a mi como un recuerdo sin sentir nada en el presente salvo nostalgia por el pasado.

¿Que que hice? Irme, porque no tengo tiempo ninguno para falsas sonrisas, para alimentar egos ni para salvar corazones recompuestos. Porque por más que esto pueda parecer falso, mi indiferencia hacia tí es real, no quiero hacerte ningún mal, ni siquiera estoy disfrutando con esto sin embargo si algo te atrae de mi es mi sinceridad, no quiero decir que diga La Verdad, tan solo, que como ahora digo lo que realmente creo, y esto como sabes fue el principio y el final del breve espacio de tiempo que compartimos.

Perdona que me haya desviado de lo que intentaba explicar, pues todo esto tu ya lo sabes, pero responderé a tu pregunta, aunque fuese retórica. ¿Por que me has llamado hoy? porque cuando me fui y rehuí un fortuito encuentro lleno de hipocresia para el que no tenía ni ganas, ni tiempo te quedaste con la duda de si realmente habías conseguido acallar tu corazón cada vez que oyes mi nombre.

Quieres, quieres volver a verme después de todo este tiempo para convencerte a ti mismo de que no soy nada especial, de que tu amor por mi tan solo fue una ilusión, pero al mismo tiempo temes que así sea, pues ¿por que habrías de haberte enamorado de alguien que nada digno tiene para ser amado.?
Necesitas responder a esa pregunta y por eso me has llamado hoy, para que venga aquí, y actúe hipocritamente delante de un café ya mareado por las absurdas vueltas que se le dan a un café sin azúcar. Deseas que sonría como una niña tonta a la que crees que conseguiste enamorar pero cuya declaración te frustra no haber conseguido. Y te preguntas continuamente ¿que fue lo que viste en mi?
También te contestaré a eso, en efecto no soy nadie especial, no hay en mi nada digno de ser amado, y sigues sin comprender el porqué, pero pese a ello, me has citado, y he venido. Y en lugar de sonreír y escucharte en tu incansable verborrea, mientras intentabas justificar esta cita con un misterioso "No se por que te he llamado pero necesitaba verte" te estoy diciendo todo esto, y esto, esta manera de actuar que suelo utilizar es lo que te perturba, lo que rompe todos tus esquemas y lo que hace que hayas necesitado llamarme.

Y se que ahora vas a preguntarme que por que he acudido a esta cita si es esto lo que pienso. Y se me ocurre decirte que me gusta el café y que jamás rechazaría uno gratis si ante mi se presenta, y también podría argumentar que no tengo ningún problema conque "seamos amigos" por hipócrita que a mi misma me suene esa frase en mis propios labios y que pese a ello se que es cierta. Incluso siguiendo con tal despropósito te diría que vengo a decirte como pienso que eres porque quiero que te conozcas a través de mis ojos porque somos amigos, e incluso eso seguiría teniendo algo de cierto. 
Pero puestos a ser sinceros y a zanjar esto, he venido para confirmarte que no soy nadie especial, para confirmarme a mi misma que pese a ello soy capaz de tenerte a mis pies, porque ya sabes que soy una ególatra y una narcisista, porque soy una persona moralmente reprobable.. Pero quizá tu quieras sentir el dolor del amor y del desamor tanto como yo disfruto de estar doblegada ante las personas a las que amo, o incluso quizá después de decirte todo esto veas por fin lo dañina que soy para tí, y puedas realmente pasar página y amar a otra persona que merezca más tu amor que yo. 

Aunque por desgracia se que después de haber sido tan sumamente sincera, no habrá forma de que me elimines de tu cabeza. Aunque personalmente pienso que no deberías de sentirte estúpido por haberte enamorado de alguien común, y que deberías de prestar más atención a mis palabras que al impacto que mi discurso tiene en ti.

Así pues habiendo contestado a tu pregunta evitaré que la incomodidad de la verdad que mi presencia supone desaparezca, gracias por el café, y aunque olvidaste que siempre lo tomo solo puede que el azúcar que he dejado te endulce la amargura que voy sembrando a mi paso.
Adiós

sábado, 7 de junio de 2014

Ultreya en mi camino

Ahora de nuevo como una niña pequeña arropándose entre sus sábanas antes de dormir y soñando con un mañana de ilusiones e inesperadas aventuras, miro con conciencia a esta última noche de la que he despertado. Congelaría el arropo para escapar de mi arrojo. Congelaría mi infancia para escapar de mi infantil escapar, queriendo así permanecer en mi hogar sin necesidad de salir al mundo.

Pero no puedo, ... pero no puedo.
Esta de la que acabo de despertar ha sido la última noche en los próximos tres meses que duermo en mi cama, que veo a mis seres queridos, que descanso en los seguros brazos del hogar.

Pero ya basta de mirar hacia atrás
vuelvo mi vista hacia delante, por irreal que sea la sensación que me acompaña cuando hago esto, y por ello me obligo a mirar hacia atrás.

Esta noche empieza el camino de nuevo. En unas horas volveré a aquello que llevo un año anhelado, la absoluta necesidad de volver a sentir, de volver a ser libre, fuerte, doliente, débil, frágil, ágil, torpe, amable, y borde. De ser uno y ser todos pues haber dejado de ser. 

Con el sol dejar a mi espalda el este, y aunque me golpee como mi pasado marchar siempre rumbo al oeste para finalmente encontrarme con la hermosa puesta de sol de Finisterre que de cara me encuentre y me hable en mi presente de mi futuro.

No hay más tiempo que tiempo de Camino, lo demás es solo un gran intervalo de sueño, en camino me siento más viva, por eso por hermosa que pueda ser la vida en "el mundo" en "la infancia" jamás podré degustarla de la misma manera pues ante ella me muestro escéptica y como dijo Hölderlin por boca de Hiperión: "el escéptico, por serlo, encuentra en todo lo que piensa contradicción y carencia solo porque conoce la armonía de la belleza sin tachas, que nunca podrá ser pensada. Si desdeña el seco pan que la razón humana le ofrece con buena intención, es solo porque en secreto se regala en la mesa de los dioses"

Y así corro sin pensármelo hacia ese banquete que voy a regalarme, sin olvidar el dolor por lo que atrás se queda ni el dolor por lo que va a venir.

También tengo miedo, porque este camino es de todos en cuantos me e enzarzado el más compleja tanto física como emocionalmente. Pues no se si mi pobre cuerpecillo aguantará la subida y el descenso de tantas montañas y no se si mi frágil mente aguantará estar tan cerca de mi hogar y tan lejos de él encontrándose en u mismo punto.

Tengo miedo, de que mi cuerpo me diga que no sigue, o peor aun que me lo impida mi pensar, y entonces tan solo quedaría de mi una escéptica que no tiene nada que regalarse en secreto, un escalador sin asidero ni montaña, y sería como saltar de un avión sin paracaídas pero caer eternamente a un vacío sin llegar jamás a morir.
Como en un mito griego
que todas las mañanas un águila me comiese el hígado, levantar cada día una piedra para que a la noche caída, llevar el peso del mundo y no poder morir para escapar de ese sufrimiento.

Y pese a ello me voy al camino, me enfrento con un ideal en lugar de guardarlo, porque ya no soy una niña. Me voy sabiendo que puede que no vuelva, que puede que muera, o peor aun que pierda mi alma por no haber muerto. Que puede que todo caiga, y puede no encuentre ni un solo gramo de la nada que espero instalándose en mi la antimateria

Sin embargo voy al camino, porque me llama y yo acudo.

Y ningún mortal ni ningún ser divino podría darme una orden que no lo hiciese, porque yo siento en mi algo que no a engendrado ni mortal ni Dios alguno, algo que me permite decidir sobre mi propio ser aunque sea para abocarlo a la muerte.
Creo que es eso a lo que llaman libertad, pero no estoy segura porque nada implica salvo a mi misma, y esa palabra suele usarse para contraponer derechos frente a otro.

Si sobrevivo veré el 4 de Agosto en Lisboa a la señorita de la piel de serpiente
Mas no veré a nadie más hasta bien entrado Septiembre.

Más lo único que puedo decir y asegurar a todos es que siento y actuaré siempre guiada por ultreya.
Ultreya.

miércoles, 4 de junio de 2014

Tú y el tiempo

De nuevo el tiempo
y de nuevo tu

Ser en el tiempo es ser afectado por el tiempo
el tiempo solo es en cuanto a la conciencia del cambio: del movimiento
El movimiento saca de si a lo que es en el tiempo

Y gracias al tiempo y al movimiento siempre volvemos a encontrarnos, y siempre somos diferentes, cambiantes.

Esto resulta algo angustioso.

Pero somos algo externo al tiempo también
por eso nos reconoceos en el cambio
y de nuevo este se para, para que seamos,
y de nuevo este nos cambia, para que dejemos de ser.

Y tu, demonio rojo, dices yo soy ángel
pues eres el único capaz de ver mis sombras
y solo de la decadencia renace la grandeza
y yo soy la única capaz de ver tus luces
ahí dónde ya nadie mira
porque esta demasiado oscuro.

jueves, 29 de mayo de 2014

Compañeros atrás

Dicen por ahí que no se debe caminar por delante porque puede que no te sigan, que no se puede caminar por detrás porque puede que no puedas seguir, que se ha de caminar al lado.

Dicen que todo orgullo se mira alguna vez en el espejo y descubre su delgadez.

Siempre me ha preocupado no poder seguir nunca que alguien no pueda seguirme. Siempre pensé que tomando el último lugar mi unico impedimento era mi debilidad y mi unico objetivo seguir hacia adelante.
Y aunque suene feo siempre me he esforzado por seguir a quien me interesa aunque nunca me haya importado dejar atrás a los que se han interesado por mi.

Hasta hoy

Lo peor es que se que pese a todo voy a seguir adelante.



viernes, 23 de mayo de 2014

No te salves

Descubriendo a Benedetti, quien me ha emocionado mucho, he encontrado un poema de esos con los que te fusionas, esos que expresan mejor que uno mismo y ante uno mismo lo que uno piensa sobre lo que siente. Más aún, lo que uno desea decirle a alguien pero es incapaz de formular.
Esto es habitual con la poesía, mas como este poema ilustra a la perfección el tema subyacente a muchos de mis últimos escritos, y teniendo en cuesta la fascinación que me ha creado creo necesario mostrarlo, agradeciendo ya de paso las palabras de los poetas que consiguen emocionarme, pues, la lágrima es un acto mágico que si es desencadenada por un poema, se eleva a la categoría de divina.

Así, a dos semanas de marchar, a una semana de las despedidas y a media de los ruegos y preguntas, resumo mi necesidad de marchar en mi necesidad de perpetuar mi no salvación, y el motivo por el que nadie que busque la salvación y la seguridad ha de seguirme (ni mucho menos pedirme que me quede). Como escribí hace tiempo: acompáñame al infierno o déjame aquí, pero no me eleves como un ángel para luego dejarme caer a la tierra.

Sabes de sobra que tengo que partir, sabes de sobra que no puedes acompañarme. He aquí el poema de Mario Benedetti "No te salves":


No te quedes inmóvil 
al borde del camino 
no congeles el júbilo 
no quieras con desgana 
no te salves ahora 
ni nunca 
no te salves 
no te llenes de calma 
no reserves del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
no dejes caer los párpados 
pesados como juicios 
no te quedes sin labios 
no te duermas sin sueño 
no te pienses sin sangre 
no te juzgues sin tiempo 

pero si 
pese a todo 
no puedes evitarlo 
y congelas el júbilo 
y quieres con desgana 
y te salvas ahora 
y te llenas de calma 
y reservas del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
y dejas caer los párpados 
pesados como juicios 
y te secas sin labios 
y te duermes sin sueño 
y te piensas sin sangre 
y te juzgas sin tiempo 
y te quedas inmóvil 
al borde del camino 
y te salvas 
entonces 
no te quedes conmigo.

sábado, 17 de mayo de 2014

En busca de la paz

¿Que harías si te canto fuera de tono?
Te levantarías y te marcharías
prestame tus orejas que intentare cantarte una canción
e intentaré no cantar fuera de tono
Quizá lo consiga con ayuda de mis amigos...
[...]
¿Necesitas a alguien?
Necesito alguien a quién amar
¿podría ser cualquiera?
Quiero alguien a quién amar
¿Crees en el amor a primera vista?
Sí, de hecho creo que sucede continuamente

[With a little help of my friends - Joe Cocker]

...

El sol de Mayo, me recuerda a sol de Septiembre, y en especial al sol de aquel Mayo en el que te preocupaba que te abandonara en busca del sol de Junio, y así lo hice.

Aquel Mayo, al igual que aquél Septiembre en mi cabeza se escuchaba a Janis Joplin continuamente, e imagenes multicolores poblaban los recobecos de la realidad de mi no imaginación, bajo los vapores de la espiritualidad que tanto necesito. Hace ya tres años de aquello y la historia se repite cada verano.

Ayer después de ver woodstock, y de volver a preguntarme si la paz es posible me lleve conmigo, de vuelta a mi mente a Joe Cocker y a Janis Joplin... todos buscan el amor que el mundo les niega, de ahí el sentimiento religioso, de ahí la devoción, ¿podrá haber paz si no se nos permite amar? ¿Puede prohibirsenos amar? Para ello aun habría que aclarar que es eso de amar, pero todo parece inducir a que si se da no se puede prohibir, mas ya se encarga el mundo de hacer que no se de.

...

Camino me llamas, me llamas, quieres responder a las preguntas sobre el amor que quedaron sin resolver la última vez, y con ellas zanjar la pregunta sobre la muerte, pues es indisociable. Y yo acudo, respondo, me arrastro a tu llamada, gustosa, de que me hayas llamado. 
Y dejo absolutamente todo lo que tengo y todo lo que soy para acudir a ti, para responder a tu llamada.

Aun estoy preparándome para poder responder, mi partida está próxima pero no es inminente, quedan aún algunas semanas para encontrarme en la disposición adecuada.

En busca de la paz,
en busca de la búsqueda misma

viernes, 16 de mayo de 2014

Danzando te miré a los ojos, pero tenía que irme

Cuando me dijiste que deseabas bailar conmigo eternamente recordé la suspensión del tiempo que supone un beso, un mirar a los ojos y ver el alma, una caricia a deshoras, y recorrer cada centímetro de tu piel con mi tacto.

Y todo ello supone una idea efímera aunque no por ello menos maravillosamente eterna. Pero claro tan solo es una idea. Porque tu deseas permanecer en el tiempo y yo necesito el fluir del devenir.

Y este eterno retorno, esta es la misma historia de siempre, pero mi compañero es siempre diferente. Porque yo no puedo darle a nadie la permanencia, pero puedo darle poesía.

Y te recito versos a deshoras, hasta crear esa intimidad en la que el tiempo y el espacio ya no tienen sentido, pero sí todo lo demás que en ellos se sitúa. Así cuando fundimos en uno eso que creemos que somos y llegamos al absoluto, toda nuestra vida tiene sentido, y ya no hay miedo a la muerte porque tan solo con mirarte a los ojos se que no eres distinto de mi, y que ya podría exhalar mi último aliento en es instante pues al ser eterno nada más faltaría para la absoluta unión con el todo que la libertad no engendrada por ningún Dios me  permite. Pese a ello... tú no lo entiendes. Dices entender "el instante" que en mis poemas te muestro, con el que crees fusionarte, pero cuando tu miedo a la muerte vuelve, con el vuelve la necesidad de poseerme y entonces quieres que sea tuya para siempre, sin haber entendido que solo en la eternidad de lo efimero del instante puedo en efecto ser.

Y cuando llegamos a este punto es cuando yo tengo que marcharme. De hecho cada día se acerca más el día de la marcha. He de irme.

¿Por que te vas?
Porque tu quieres que me quede y por ello necesitas que mi marcha sea inminente.

Aquella fue una de las mentiras más gordas que he dicho, no porque no sea cierta sino porque mi verdadero motivo para marchar nada tiene que ver contigo, yo soy el único motor de mis pasos y ya va siendo hora de volver a desaparecer, pero no todavía, no todavía

Aun hay tiempo para un Adios, para que nos fundamos en uno con el absoluto olvidando el tiempo y el espacio un par de veces más en unos cuantos instantes que suspendan el tiempo.

Aun podemos danzar una noche más, un día más, una canción más. Aún puedo mirarte a los ojos sin lágrimas antes de decirte que ya es hora de partir.

Y entre las vueltas de la música me pierdo de nuevo, en tu olor, en tus ojos, en un beso que no llega, en un adios que se retrasa, en un instante sin tiempo

jueves, 1 de mayo de 2014

Caer y Levantarse

Muchas veces cuando sufrimos un duro impacto nos caemos. Es ley natural. Caer no tiene por que ser un síntoma de debilidad, de hecho la fortaleza no consiste en no caer, sino en encajar bien los golpes y en poder levantarse y seguir con la vida.
A menudo olvido estas cosas, a menudo me siento débil por caer, estúpida por aguantar, apática por saborear de antemano una decepción que aun no ha llegado.

Hay una cosa que me indigna muchísmo en esta, nuestra sociedad. Bueno, en realidad hay muchas, pero las indignaciones de una en una que si no me enfermo. La cosa sobre la que me dispongo a despotricar son las "presiones sin fe". (Por llamarlo de alguna manera)

Y es que la amistad, que es una cosa maravillosa, cae sin embargo, en este juego. Y yo fiel creyente en la amistad como algo sagrado me desangro al verlo. Porque nuestros amigos nos presionan, no directamente claro, pero los consejos (esa gran inmoralidad absurda) los cumplidos, (tan desesperantes como esperados) y los reproches, (Tan necesarios como gratuitos) No son más que manifestaciones de la relaciones de poder en sus vertientes Orden, premio y castigo. No quiero decir que haya perversidad en ellos, sólo que así funcionamos, con nuestros mejores deseos, pero presionamos, pues creemos que nuestra concepción del mundo es más moral.

Recalco que no deseo entender esto desde la perversidad. Así pues, cuando nos caemos y nuestros amigos nos reconfortan, cuando son conscientes de que hemos caído (Cosa que raramente suele darse a no ser que la intensidad de la caída sea claramente tangible) El primer impulso de todos nuestros fieles seres queridos, es recomendarnos que acudamos a un médico. Parece que no nos consideran la suficientemente fuertes como para reponernos solos. Por eso creemos que caer el síntoma de debilidad y que una persona débil jamás podrá reponerse sola.

Hace unas semanas caí
A los 4 días todos me recomendaban ya acudir a un médico
¿acaso no me consideran lo suficientemente fuerte como para levantarme sola?

Este es uno de los problemas de nuestra sociedad, no los médicos, sino la hipocondríaca debilidad del ser humano. O creemos que todo el mundo es débil, porque nos creemos débiles, o creemos que todo el mundo es débil porque creemos que somos más fuertes que ellos y que nosotros no podríamos soportarlo sin ayuda.

Sea cual sea el origen de esta creencia, me revienta la poca fe de mis propios seres queridos en mi propia fortaleza.

Repito que es más fuerte quién se levanta que quién nunca ha caido, aunque miro a mi alrededor y veo a todo el mundo a gatas, unos porque cayeron y no pueden levantarse otros porque se levantaros y no querían volver a caerse, pero ninguno de ellos agarra la vida con toda su fuerza y se enfrenta a ella

Porque la vida es sufrimiento, tragedia y dolor, pero sin sufrimiento tragedia y dolor no sería vida, por ello solo tenemos tres opciones, aceptar la vida tal y como es y dedicarnos a vivir, negar la vida tal y como es y quejarnos por sufrir, sin hacer nada, sin querer nada, quedando suspendidos de ella. O viendo lo que es la vida caer en la autodestrucción y llegar a un summun de sufrimiento.

Y sí a veces hay que probar los tres caminos para saber que quieren decir, y sí hay que caer y hay que levantarse y estando de pie hay que tender la mano a quien cae, pero sabiendo que no son tus rodillas sangrantes las que están doliendo, sabiendo que quien ha de levantar su cuerpo es el caído, y que la función de quién está de pie no es otra que ser un bastón para un cojo.

Pero claro en este mundo los cojos prefieren morfina y piernas ortopédicas.


sábado, 5 de abril de 2014

Subyugados ante la belleza

Lord Henry comenzó de nuevo con su fascinante parloteo. Aun no se de que artimañas se vale para engatusarme pero siempre que comienza con su incansable bla bla bla bla bla bla bla bla bla, termino asintiendo a sus inmorales discursos, completamente fascinada y subyugada por el.

y bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla...
y yo solo puedo pensar ¡oh Dios! Sublime hombre, malvado engatusador! ¿como puedo escapar de la fascinación que me creas? Es inevitable amarte, ¡realemete inevitable!... la belleza del orden de tu inagotable discurso, la belleza de cada palabra, la impresión de cada idea, el hilarante aunque malevolo sentido de todo lo que expresas.

Es cierto que los narcisistas y los egolatras me fascinan. alguien que se ama tanto a si mismo, ha de hacerlo por algo ¿y quién pasa consigo más horas que él mismo?, yo se que ilusa en potencia y certera en acto no puedo hacer más que tratar de descubrir ese algo, dejándome subyugar por ese marnífico mundo que los grandisimos egolatras oradores crean para su propio placer, que también a mi me absorve.

Lord Henry ¿cómo es posible que me hagas dudar de mis propios principios?, siempre termino absorta en tu perspectiva particular hasta olvidarme de la mia.
¡Malvado genio! ¿que clase de filtro amoroso utilizas para subyugarme?
¡ah! ¡ya lo se! la palabra.

La palabra es bella, y con ella me fascinas.
Sí, la palabra es bella pero la juventud lo es más.

Y yo con mi efimera pero rebosante juventud te fascino más de lo que desearías, postrado ante mí, no te queda otra arma, que tu maravillosa palabra, pero querido seductor, solo tratas de seducirme porque tu ya quedaste seducido, preso de la belleza de mi juventud.

Y es así como en aquel moemento me di cuenta de que, del mismo modo en que estoy yo subyugada a la belleza de tus palabras, estás tú subyugado a la belleza de mi juventud. Iguales ante el yugo de la belleza.

Oh Lord Henry, sigue por favor con tu magia, sigue creando esas palabras, en las que anonadada me quedo, mientras sabes que todo ese discurso más que por el pacer de escucharte a ti mismo (placer que ha de ser enorme) es por el placer de observarme cuando consiguen embelesarme.

sábado, 22 de marzo de 2014

Carta del abandono

Querido abandonado,
Esta es la carta que nunca te escribiré, que nunca leeras y que nunca tendrá respuesta.
Espero que estés bien y mal al mismo tiempo, porque mis deseos son egoistas y amables a su vez. A mi las cosas no me han ido mal, he vivido mucho desde la última vez que nos vimos, sí, fue hace muchos años ya. Te he llevado en mis recuerdos, no todo el tiempo he de confesar pero si que es verdad que de vez en cuando has estado tan presente en mi mente que casi podía tocarte.
Te escribo, no porque espere respuesta, ni porque me retracte de aquello que hice, o mejor dicho, que no hice. Sabes que a menudo hago las cosas mal, pero siempre es porque no se hacerlas mejor y por ello jamás me arrepiento de mi pasado.
He de confesarte que he sabido de ti, de tus noches en vela, de tus ataques de ira (con ellos me reafirmé más en mi decisión de abandonarte, aunque sabes de sobra que no fue ese el motivo) leí tus cartas aunque no contestase a tus llamadas, y aun llevo una foto nuestra conmigo.
Hay noches en las que tu recuerdo viene a mi y rompo a llorar, creo que a eso lo llaman nostalgia, pero no lo tengo muy claro, ya sabes que no conozco del todo como llamar a algunos sentimientos.
Y te recuerdo, te recuerdo. Recuerdo algo tan inmenso como el mar, y recuerdo que me fuí sin darte esa explicación que nunca me pediste, que siempre necesitaste, pero que yo te robé. Te la robé, del mismo modo en que tu secuestraste mi deseo durante un tiempo, pero tu nunca fuiste un buen ladrón.
¿por que no te la dí? supongo que aun te lo preguntarás. Bien, pues precisamente para que siguieses haciendote esa pregunta. Si hubiese cerrado aquel capitulo de nuestra vida, con un final definido, ya apenas me recordarías, hubieses sentido el abandono, pero tarde o temprano me hubieses perdonado y así tu ánimo se hubiese calmado hasta que oir mi nombre ya no significase nada y tu corazón apenas se inmutase con él. Sin embargo ahora me odias, pero el odio no es lo contrario al amor, lo contrario al amor es la indiferencia. El odio nos mantiene unidos
En esas noches en las que lloro, sé, que en un sentido extraño y masoquista, volvemos a estar juntos, por todas las noches en las que tu lloraste por mi. Y esa fue mi forma de no abandonarte.
Espero que te vayan bien las cosas. Nunca te mentí, salvo una vez, pero eso fue para que comprendieses quién soy. El día en que nos conocimos te dije que te abandonaría, y esta ha sido mi forma de romper esa promesa.
Porque yo, soy la ausencia, no el abandono.

sábado, 15 de febrero de 2014

La canción de mis poemas

-¿Conoces tú mis poemas?

-¿Sabes tú mi canción?

-La verdad se escapa como el agua entre los dedos, pero eso no nos impide sumergirnos en ella, aunque para hacerlo tengamos que aguantar la respiración. Así son mis besos, y estos siempre llevan tu canción de fondo. ¿Conoces mis poemas?.

-Es así como yo aguanto la respiración para internarme en tus entrañas, e intentar llegar a tu alma, buscando la verdad de tus poemas, abriendo los ojos cuando el todo se muestra ante mi, y aguantando la falta de oxigeno hasta casi llegar a la muerte, pues la sorpresa siempre hace abrir la boca, y en esa bocanada me atraganto, pero quiero seguir viendo tu alma. Si quiero seguir viviendo he de salir a la superficie, así tus poemas, los poemas del anhelo, pasan a formar parte de mi alma, y si algún día muero buscándolos tu alma y la mía, habrán visto las mismas cosas, por eso escribo mis canciones, que no son otra cosa que besos a tus poemas. ¿Cantas mis canciones?

-Cada vez que me lo permites

-¿Conoces tu tus propios poemas?

-No. anoche me asomé a ellos, y fue como acercarse a un infinito abismo de vacío, sentí miedo y caí hacia atrás, dónde aun había tierra firme, y me aferré desesperadamente a ella, pero de nada servía, porque ahora que me he asomado al filo de mi existencia se que en cualquier momento puedo caer a ese inmenso abismo, en el que solo reina la ausencia.

-Cuando me pides que vea tu alma, me pides que me lance a ese abismo.

-No recuerdo haberte pedido eso nunca.

- Lo hiciste en mi canción

- Canción que escribiste después de saltar la primera vez, por voluntad propia

- Canción que tu cantas cada vez que besas labios que no son los mios.

- Labios prohibidos los tuyos, que no me permites besar.

-Y nunca lo haré.

- ¿Por qué?

- Porque en lo mas hondo de tu abismo, me encuentro yo, mirando mi propio abismo, desde el que se ve tu alma, pero solo mirando al cielo, y tú mi firmamento, no debes saltar, pues entonces ya no podría escribir mi canción, y tus poemas no serían más que el reflejo de mi canción, en lugar de ser mi canción la música de tus poemas.

domingo, 9 de febrero de 2014

Máquinas

Y Descartes dijo que solo eramos máquinas.

Yo siempre me opuse a esa idea, no solo por que nunca me convenciese ese dualismo que tenemos arraigado ya hasta en los genes. Ni siquiera la idea de una triada mente, cuerpo alma terminaba de convencerme del todo. El monismo, siempre el monismo, aunque estableciese diferencias, pero...

¿Y si pese al monismo, pese a la existencia de la mente y del alma ya sean como parte el cuerpo, o como algo alojado en él, funcionasen también según unas normas establecidas, al igual que la máquinas?

El mecanicismo, me deprime. Al igual que el determinismo, pero no por ello he de descartarlos.

Juguemos con supuestos (Y aunque hable de juego siento esto como cosa muy seria).

Si lo médicos son los mecánicos del cuerpo (cosa que creo fervientemente) los psicólogos han de ser los de la mente, y los filósofos, los del alma.
Este supuesto me explica que debo de estar haciendo las cosas realmente mal, pues no se cual de ellos necesita una puesta a punto con más urgencia.

Mas, si las tres son máquinas, mecanismos establecidos, decididos, modificabes, determinados, creados, perfectos, o imperfectos pero que funcionan y por tanto tienen función y objeto. Si el supuesto cartesiano de que somos máquinas es llevado a todos los ámbitos del ser humano...

Entonces yo no quiero vivir. Aunque tampoco puedo querer lo contrario, porque "yo" no existe. La conciencia pasa a ser solo una ilusión, o a lo sumo una parte más de este mecanismo.

Que estúpido, una máquina que quiere dejar de existir por darse cuenta de lo que es.
¿No s esto una ironía profundamente imbécil , para todo aquél que ha buscado el sentido de la vida alguna vez?

Me pregunto que soy, y si lo descubro, mi "serencia" deja de tener sentido.

Maquinas puestas a punto, que funciona por inercia sin más sentido que el de funcionar por inercia... ¿o es que todo esto tiene algún sentido? ¿Vivimos por o para algo?
No podemos decir que sí desde el mecanicismo (A no ser que metiésemos una "existencia divina y superior a la que servir" en la ecuación. y por ahí no paso).

Objetos, máquinas, química, inercia, física, matemática, ofrecen, estructura, perfección... todo esto solo lleva a la absurdez de la nausea existencial.

La mente a nivel fenoménico, no es más que una ilusión que crea la estructura mental de esta máquina que somos. pues si pensar es una voz. ¿a que le habla esa voz? ¿a si misma? eso no tendría sentido, pues ya sabe lo que piensa. ¿la mente y el yo son cosas diferentes?

Ante semejante vacío existencia por que no terminar ya con este absurdo? a si claro... . 

por la pasión (pues aunque no se más que un engaño, es quien impulsa a la voluntad de vivir.

La pasión, la pasión, la pasión

lunes, 3 de febrero de 2014

Tiempo

El tiempo. El tiempo. El tiempo.

El tiempo siempre me ha angustiado. siempre me ha apresado, siempre me ha torturado... siempre, siempre, siempre...

Perseguida por el tiempo, y éste insistente, me alcanza y me golpea, como nunca, como siempre, pues nunca y siempre son la misma cosa.

nunca... siempre... .

Pero ahora lo que me preocupa es mi propio tiempo.

La imposibilidad y la impotencia del tiempo y del espacio, haciendose eco en mi persona. Estrujandola. porque no hay lugar, porque el espacio es demasiado extenso y el tempo demasiado rápido por ser demasiado lento su movimiento. Quisiera yo estar, y quisiea yo ser pero me encentro en un prisión de tiempo.

En mi prisión de tiempo, el pasado no ha pasado y el futuro no llegará nunca. y es presento, o perro presente traicionero... se me escapa entre los dedos en cuanto intento apresarlo.

Perra miseria! ¿por que me ladras constantemente? Espacio y tiempo te lo ordenan.

El tiempo se rie de mi. Mi tiempo me persigue, y cuando me alcanza me susurra canciones de muerte al oido.

Y quiero estar allí, pero tu ya te vas. Y quiero seguir viviendo, pero mis dias están contados.

viernes, 31 de enero de 2014

El juicio estético.

El juicio estético no es subjetivo aunque sea personal en cuanto que está sujeto al ideario simbólico relativo a la cultura.

El contexto cultural crea el ideario simbólico, el contexto personal las preferencias que suscitaran las emociones estéticas del sujeto que las percibe. Y remitirse a una completa subjetividad no es más que un signo de confusión entre sublimación e impresión. Esta confusión reconozco que pese a ser abismal hay veces en las que puede ser tan sutil que confunda a cualquiera.

Y ahora pondré un ejemplo que clarifique la tesis que acabo de exponer.

Así pues es cierto que quizá la visión de un mismo atardecer a dos personas en el mismo contexto sociocultural pueden producirle percepciones diferentes. Quizá uno se siente abrumado y otro pletórico, y la imagen que reciben es la misma. Quizá el que se siente abrumado identifica la caída del sol con la superación del trance de la muerte, o le suscita una reflexión relacionada con la finitud o la muerte. Quizá es que se siente pletórico, ve en la belleza de la estampa la perfección de la creación divina.

Pero todas estas asociaciones entre un atardecer y las impresiones que de él se extraen vienen del simbolismo que el contexto cultural plantea. Desde luego la visión de un atardecer no es una visión directa de la muerte, ni de la armonía divina aunque suscite esas emociones. El hecho de que cada uno de los expectadores se decante por una o por otra devendrá de su contexto personal, y en éste incluyo hasta el estado anímico que hará referencia a la biografía de cada cual.

Si alguien que dice estar sublimando reduce esa sublimación a "el naranja es bonito luego sublimo" está hablando de impresión no de sublimación.

previamente al concepto está la impresión, más allá e él, lo sublime. Casi diría que el concepto es neutral, pero no lo afirmaría porque en última instancia se construyen en el lenguaje, por lo que adquiere ya simbolismo.

Así pues, el juicio estético, aunque se de en el sujeto, no es propiedad del sujeto, ni de un "no se qué" inefable. Y digo esto, siendo consciente de las implicaciones metafísica que de ésto deviene, pero eso sería largo, y se que leerme cuando me pongo seria no es agradable si me extiendo.

domingo, 26 de enero de 2014

Definiciones

Los problemas y las soluciones pasan por las definiciones.

Cuando las cosas no se definen, sentimos ansiedad, necesitamos explicaciones, sean las que sean, las que busquemos, las que encontremos. Cualquier cosa que nos ayude a agarrarnos, un asidero que nos permita seguir avanzando por terreno firme y no tener que estar arriesgandonos a cada paso, dejar de contenernos y caminar tranquilamente, impidiendo o forzando los sentimientos en favor de la conveniencia que haya encuadrado la definición.

Cuando no tenemos una definición buscamos su solución en ésta.

Yo también busco definiciones desesperadamente.

Por otra parte, cuando las obtenemos quizá estas no nos gusten. Primero porque pueden ser la explicación de como hemos actuado erroneamente durante todo el tiempo en que no hemos tenido ese seguro. Segundo, porque como deseabamos, equivocadamente, una vez las tenemos, tenemos que reprimir o forzar todos los sentimientos que se salgan del marco establecido.

A su vez disfrutamos muchísimo de lo indefinido.

Los sentimientos se contradicen constantemente, queremos definiciones y desfrutamos de lo indefinido. Lo indefinido nos angustia, pero lo definido nos limita tanto que nos desespera.

Se han de definir los sentimientos?
Llevo tiempo pensando en ello y aun no he concluido nada.
Supongo que llegado el momento.

(Que respuesta tan vaga, si alguien se toma la molestia de leerme comprendo perfectamente su frustración)

martes, 21 de enero de 2014

Mera banalidad metafísica

Definitivamente la tecnología y yo nunca nos llevaremos bien... suerte que los placeres que me produce lo intangible con muy superiores a ello y en nada me preocupa tener que prescindir de estas mecánicas máquinas.

Bueno, pues en plena época de exámenes y aquí me encuentro escribiendo memeces, porque ya estoy muy cansada de que la concentración subsuma la mente en la atención y no permita el placer de la divagación continua en la que vivo habitualmente.
Añadir además que tras el examen de hoy concluyo que soy una pedante, nada nuevo, pero que además puede hacerse arte que permita la sublimación desde la pedantería. y bueno a ello me pongo ahora mismo, porque no hay nada de lo que disfrute más que de jugar con las palabras y mucho más si se me permite crear verdades o al menos establecer las premisas básicas de mundos posibles o de verdades parciales con posibilidad de ser adheridas a este mundo.

los temas sobre los que mi mente diserta en estos días son dos de los más básicos, de esos que siempre vuelven, sobre los que se concluyen cosas, pero nunca nada lo suficientemente claro: la naturaleza humana en cuanto a su respectiva bondad o maldad y la vacuidad y banalidad humanas.

En ocasiones creo que estos temas están intrinsecamente relacionados, vease, la bondad inconsciente de nada sirve si una reflexión consciente no es su impulsora. Más de lo mismo con la maldad o ¿acaso esta puede ser juzgada en función de los daños morales que provoca independientemente de la conciencia o no, o de la prudencia o no con la que se ha llevado a cabo dicho acto?

No lo se, ciertamente no lo se. hace 6 meses postulaba la bondad humana y hace 3 su maldad. Ahora no encuentro respuesta, pero no voy a dejarlo en manos del relativismo, puesto que toda reflexión acaba en él. Creo que el bien depende del amor, que este es fundamental para comprenderlo, y de ambos deviene la belleza (si... todo muy platónico, pero con una jerarquía inversa, dónde la belleza sería subproducto del amor y no al revés).

Y la relación de todo ello con la banalidad? esta cuestión atañe ya a los estados de mi alma y a su lucha con el ego... ¿es de verdad posible que exista la no banalidad absoluta, en un ser que pretende simplificarlo todo, banalizandolo así para a través de la síntesis para una comprensión sintetica, pero no por ello reduccionista, pues asume sus pretensiones absolutas a través de la espiritualidad?

La metafísica es mala para la conexión linguística y la concepción de diferentes términos en los estados mentales. Prueba de ello mi precaria salud mental que cada día se muestra más al borde de la locura, y el día en que la abrace hallaré la verdad, he dicho.