El hombre extraño y curioso, que habitualmente suele ser el motivo de mi risa estúpida porque siempre me dice cosas graciosas a veces me da que pensar.
Hoy me ha dicho "mujer, llevo unos días que te noto apagada"
¿Días? ¿Apagada? ¡Oh! mal hombre! si yo te contase.... si yo te pudiese contar! ¡si pudieses al menos comprender!.
¿cómo podría yo explicarte que mi alma moribunda ya ni siquiera puede aferrarse a la tortura para sobrevivir?.
¿cómo podría yo expresar algo? Tantos años de amistad y aun no te has dado cuenta que mi frialdad no es sólo una característica de mi racionalidad aplastante sino una imposibilidad emocional tangible. (porque es tan real, que abandona la metáfora y se convierte en algo real, como una estatua de piedra que cobra vida, cómo un cuadro colgado al que nadie presta atención y de repente un crítico lo descubre, pero su interpretación nada tiene que ver con la pretensión del autor).
Las luces se apagan, el alma no, ella se va (y volverá cuando ella desee, o cuando aquello que ocupa su lugar y la ha oprimido se marche volviendo a dejarla respirar.
"cuando me sienta de mejor animo", cuando mi ánima vuelva. estoy "desanimado", mi ánima se ha ido, no tengo ánima en este momento. Aunque supongo que si comprendes el alma como una esencia lumínica (cosa que yo no) el símil con el "apagarse" tiene sentido.
Sí el alma existe (refiriéndome siempre a mi concepción de alma, que no explicaré, porque no podría hacerme entender ni aunque quisiera) he concluido hoy, que se encuentra en la garganta (o al menos ahí expresa su estado. ¿no es acaso en la garganta donde se origina el llanto? ¿no son acaso esos nudos expresión de nervios, miedo y diversas emociones tan intensas que no puede ser otro su origen que el alma en sí?
Los gritos, las lágrimas incluso las canciones de amor ¿no son de ahí de donde nace y son inevitablemente expulsadas por los labios?
Le comentaba yo esta mañana a la mujer loca de largos cabellos ondulados (mujer con la que viajaré por todo el mundo hasta que nos metan a ambas en un manicomio) que el por tanto la música el nutriente del alma que llena de placer todo el recorrido que hace, entrando por los oídos y llegando hasta el corazón, y de ahí es enviada a todo el ser, llenado todo de vida y de emoción, pudiendo en ocasiones hacer brotar lagrimas o sonrisas sin motivo aparente.
De todos modos no siento que mi alma se está apagando, obviamente cierto es que la alegría, la euforia y las locuras que llenan mis días habitualmente, se han visto bastante reducidas. aun no se muy bien por qué, tengo una teoría, pero prefiero no pensar en ella. No sé que es lo que oprime mi alma y la ha hecho desplazarse a otro lugar dejandome sóla y abandonada, aunque es obvio que álgo la oprime. Pero de hecho ésta mañana he sentido rabia, un enfado profundo. ¿y que emoción hay más fuerte que el enfado? (aunque se sin ira ni agresividad, puesto que eso para mi es imposible, pero enfado al fin y al cabo.)
Confío en que mi ánima vuelva pronto a su ser, para poder seguir haciendo locuras (pero de esas que sólo dan felicidad, alegría y éxtasis)
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