-¿Conoces tú mis poemas?
-¿Sabes tú mi canción?
-La verdad se escapa como el agua entre los dedos, pero eso no nos impide sumergirnos en ella, aunque para hacerlo tengamos que aguantar la respiración. Así son mis besos, y estos siempre llevan tu canción de fondo. ¿Conoces mis poemas?.
-Es así como yo aguanto la respiración para internarme en tus entrañas, e intentar llegar a tu alma, buscando la verdad de tus poemas, abriendo los ojos cuando el todo se muestra ante mi, y aguantando la falta de oxigeno hasta casi llegar a la muerte, pues la sorpresa siempre hace abrir la boca, y en esa bocanada me atraganto, pero quiero seguir viendo tu alma. Si quiero seguir viviendo he de salir a la superficie, así tus poemas, los poemas del anhelo, pasan a formar parte de mi alma, y si algún día muero buscándolos tu alma y la mía, habrán visto las mismas cosas, por eso escribo mis canciones, que no son otra cosa que besos a tus poemas. ¿Cantas mis canciones?
-Cada vez que me lo permites
-¿Conoces tu tus propios poemas?
-No. anoche me asomé a ellos, y fue como acercarse a un infinito abismo de vacío, sentí miedo y caí hacia atrás, dónde aun había tierra firme, y me aferré desesperadamente a ella, pero de nada servía, porque ahora que me he asomado al filo de mi existencia se que en cualquier momento puedo caer a ese inmenso abismo, en el que solo reina la ausencia.
-Cuando me pides que vea tu alma, me pides que me lance a ese abismo.
-No recuerdo haberte pedido eso nunca.
- Lo hiciste en mi canción
- Canción que escribiste después de saltar la primera vez, por voluntad propia
- Canción que tu cantas cada vez que besas labios que no son los mios.
- Labios prohibidos los tuyos, que no me permites besar.
-Y nunca lo haré.
- ¿Por qué?
- Porque en lo mas hondo de tu abismo, me encuentro yo, mirando mi propio abismo, desde el que se ve tu alma, pero solo mirando al cielo, y tú mi firmamento, no debes saltar, pues entonces ya no podría escribir mi canción, y tus poemas no serían más que el reflejo de mi canción, en lugar de ser mi canción la música de tus poemas.
El lugar dónde algunos de los pensamientos que pueblan mi mente, dejan constancia, aunque sea de manera desordenada e incoherente.
sábado, 15 de febrero de 2014
domingo, 9 de febrero de 2014
Máquinas
Y Descartes dijo que solo eramos máquinas.
Yo siempre me opuse a esa idea, no solo por que nunca me convenciese ese dualismo que tenemos arraigado ya hasta en los genes. Ni siquiera la idea de una triada mente, cuerpo alma terminaba de convencerme del todo. El monismo, siempre el monismo, aunque estableciese diferencias, pero...
¿Y si pese al monismo, pese a la existencia de la mente y del alma ya sean como parte el cuerpo, o como algo alojado en él, funcionasen también según unas normas establecidas, al igual que la máquinas?
El mecanicismo, me deprime. Al igual que el determinismo, pero no por ello he de descartarlos.
Juguemos con supuestos (Y aunque hable de juego siento esto como cosa muy seria).
Si lo médicos son los mecánicos del cuerpo (cosa que creo fervientemente) los psicólogos han de ser los de la mente, y los filósofos, los del alma.
Este supuesto me explica que debo de estar haciendo las cosas realmente mal, pues no se cual de ellos necesita una puesta a punto con más urgencia.
Mas, si las tres son máquinas, mecanismos establecidos, decididos, modificabes, determinados, creados, perfectos, o imperfectos pero que funcionan y por tanto tienen función y objeto. Si el supuesto cartesiano de que somos máquinas es llevado a todos los ámbitos del ser humano...
Entonces yo no quiero vivir. Aunque tampoco puedo querer lo contrario, porque "yo" no existe. La conciencia pasa a ser solo una ilusión, o a lo sumo una parte más de este mecanismo.
Que estúpido, una máquina que quiere dejar de existir por darse cuenta de lo que es.
¿No s esto una ironía profundamente imbécil , para todo aquél que ha buscado el sentido de la vida alguna vez?
Me pregunto que soy, y si lo descubro, mi "serencia" deja de tener sentido.
Maquinas puestas a punto, que funciona por inercia sin más sentido que el de funcionar por inercia... ¿o es que todo esto tiene algún sentido? ¿Vivimos por o para algo?
No podemos decir que sí desde el mecanicismo (A no ser que metiésemos una "existencia divina y superior a la que servir" en la ecuación. y por ahí no paso).
Objetos, máquinas, química, inercia, física, matemática, ofrecen, estructura, perfección... todo esto solo lleva a la absurdez de la nausea existencial.
La mente a nivel fenoménico, no es más que una ilusión que crea la estructura mental de esta máquina que somos. pues si pensar es una voz. ¿a que le habla esa voz? ¿a si misma? eso no tendría sentido, pues ya sabe lo que piensa. ¿la mente y el yo son cosas diferentes?
Ante semejante vacío existencia por que no terminar ya con este absurdo? a si claro... .
por la pasión (pues aunque no se más que un engaño, es quien impulsa a la voluntad de vivir.
La pasión, la pasión, la pasión
lunes, 3 de febrero de 2014
Tiempo
El tiempo. El tiempo. El tiempo.
El tiempo siempre me ha angustiado. siempre me ha apresado, siempre me ha torturado... siempre, siempre, siempre...
Perseguida por el tiempo, y éste insistente, me alcanza y me golpea, como nunca, como siempre, pues nunca y siempre son la misma cosa.
nunca... siempre... .
Pero ahora lo que me preocupa es mi propio tiempo.
La imposibilidad y la impotencia del tiempo y del espacio, haciendose eco en mi persona. Estrujandola. porque no hay lugar, porque el espacio es demasiado extenso y el tempo demasiado rápido por ser demasiado lento su movimiento. Quisiera yo estar, y quisiea yo ser pero me encentro en un prisión de tiempo.
En mi prisión de tiempo, el pasado no ha pasado y el futuro no llegará nunca. y es presento, o perro presente traicionero... se me escapa entre los dedos en cuanto intento apresarlo.
Perra miseria! ¿por que me ladras constantemente? Espacio y tiempo te lo ordenan.
El tiempo se rie de mi. Mi tiempo me persigue, y cuando me alcanza me susurra canciones de muerte al oido.
Y quiero estar allí, pero tu ya te vas. Y quiero seguir viviendo, pero mis dias están contados.
El tiempo siempre me ha angustiado. siempre me ha apresado, siempre me ha torturado... siempre, siempre, siempre...
Perseguida por el tiempo, y éste insistente, me alcanza y me golpea, como nunca, como siempre, pues nunca y siempre son la misma cosa.
nunca... siempre... .
Pero ahora lo que me preocupa es mi propio tiempo.
La imposibilidad y la impotencia del tiempo y del espacio, haciendose eco en mi persona. Estrujandola. porque no hay lugar, porque el espacio es demasiado extenso y el tempo demasiado rápido por ser demasiado lento su movimiento. Quisiera yo estar, y quisiea yo ser pero me encentro en un prisión de tiempo.
En mi prisión de tiempo, el pasado no ha pasado y el futuro no llegará nunca. y es presento, o perro presente traicionero... se me escapa entre los dedos en cuanto intento apresarlo.
Perra miseria! ¿por que me ladras constantemente? Espacio y tiempo te lo ordenan.
El tiempo se rie de mi. Mi tiempo me persigue, y cuando me alcanza me susurra canciones de muerte al oido.
Y quiero estar allí, pero tu ya te vas. Y quiero seguir viviendo, pero mis dias están contados.
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