miércoles, 19 de septiembre de 2012

Angeles y demonios

El bien y el mal, temas tan recurrentes en éste nuestro mundo que parece infectado por uno y salvado por otro (sin saber exactamente cual es cual). y me desconcierta enormemente cómo el amor entra en juego trastornandolo todo y dejándolo patas arriba, si es que se puede desordenar el caos inicial.

Yo ser maligno que me paseo por el mundo intentando caotizarlo todo y destruirlo, para que pueda volver a renacer de un modo distinto, encuentro en mi propia función la tortura y la muerte que esta trae, sin embargo cuando ya creí que la redención era sólo algo reservado para delitos menores que los mios y quizá almas menos torturadas empezaron a aparecer los ángeles.

es curioso cómo todos ellos se empeñan en cambiar lo que soy, sin respetar mi ser y mi esencia que es de por sí maligna. yo como muchos otros no soy más que un ser destructivo y destruido. mas he dejado de corromper todo a mi alrededor, y ahora no sé que soy.

siempre me fascino cómo los buenos eran atraídos por las seductoras fauces del mal y les acaba corrompiendo. aquellos que pueden amar (que son pocos) quedan encandilados por crueles seres destructores como yo. y en toda mi malignidad me regodeo de ello. pero llegó el día en que la posibilidad de redención me pareció demasiado suculenta y decidí sucumbir a las estrechas normas del bien.

siento ahora cómo aprisiona mi alma, como una enorme mano que me apretase el cuello y no me dejase respirar, como unas cadenas oxidadas y húmedas que me apretasen las costillas. y siento también la suciedad de ésto, sin embargo no es la culpa la que me domina sino el cálido afecto de la redención. pero que pasará sí los ángeles me sueltan, que pasará si dejan se sujetar el fino hilo de esperanza que me arranco de la profundidad del averno? moriré. ahora soy débil, ahora no tengo armas, ahora no tengo escudos, ahora no tengo nada salvo un montón de ángeles tirando de un hilo con promesas de paraíso, con promesas de eternidad.

pero la eternidad no es real, ni esto lo es, en cuanto la cuerda se rompa moriré pero mientras tanto disfrutare de ésta sensación, disfrutaré del paisaje, y de la calidez del sol.


sábado, 8 de septiembre de 2012

Ven conmigo

Cambiarías tu celestial vida dirigida al bien por una eternidad en el infierno si yo estoy en la parte de ésta ecuación?. Éste es el trato que yo te propongo; una eternidad junto a mi en el infierno a cambio de renunciar al bien que tanto te costó alcanzar.

Sabes ya de sobra que nada podrá sacarme de aquí. Que mi alta posición en el averno me la he ganado con creces. y que mi alma torturada jamás encontrará la redención. No me quejo, es lo que deseé. lo que decidí y no me arrepiento.

Oh Ángel! jamás te pediría que te alejases de tu bondad, de tu camino y mucho menos del bien para estar junto a mi, y no es por que no me falte egoísmo, sino porque bien conozco los desengaños y amarguras de ésta mi elección. Sin embargo gran Ángel bondadoso, que en mi mundo no tienes cabida, que he intentado alejarte, que he tratado con todos mis medios que siguieses tu camino y nada te tentase a venir al mal, has de saber que si es tu deseo renunciar al cielo que tanto te costó conseguir por pasar la eternidad entre los sufrimientos del infierno por mi, no te lo impediré. Llevo mucho tiempo frenándote, pero al igual que yo llegué aquí por mi propia voluntad, no seré yo quien anule la tuya.

El mal es placentero. El mal es mi camino. ya ni siquiera he de esforzarme en buscarlo, está tan dentro de mi, que nada podría hacerme atisbar siquiera la salida del infierno, pero al mismo tiempo no hay restricciones en mi ser. no existen los limites, hasta trasgredir la neutralidad puedo. Ven a mi lado ser luminoso. Ven a la oscuridad y que ésta inunde tu alma, tu cuerpo y tu mente.

Una eternidad, un único sólo de guitarra interminable, de esos que si acabasen morirías de dolor. Únete a la velocidad y la oscuridad de mi vida y estaremos unidos eternamente por unos lazos que ni el doloroso desgarro de nuestras almas podría romper