Definitivamente la tecnología y yo nunca nos llevaremos bien... suerte que los placeres que me produce lo intangible con muy superiores a ello y en nada me preocupa tener que prescindir de estas mecánicas máquinas.
Bueno, pues en plena época de exámenes y aquí me encuentro escribiendo memeces, porque ya estoy muy cansada de que la concentración subsuma la mente en la atención y no permita el placer de la divagación continua en la que vivo habitualmente.
Añadir además que tras el examen de hoy concluyo que soy una pedante, nada nuevo, pero que además puede hacerse arte que permita la sublimación desde la pedantería. y bueno a ello me pongo ahora mismo, porque no hay nada de lo que disfrute más que de jugar con las palabras y mucho más si se me permite crear verdades o al menos establecer las premisas básicas de mundos posibles o de verdades parciales con posibilidad de ser adheridas a este mundo.
los temas sobre los que mi mente diserta en estos días son dos de los más básicos, de esos que siempre vuelven, sobre los que se concluyen cosas, pero nunca nada lo suficientemente claro: la naturaleza humana en cuanto a su respectiva bondad o maldad y la vacuidad y banalidad humanas.
En ocasiones creo que estos temas están intrinsecamente relacionados, vease, la bondad inconsciente de nada sirve si una reflexión consciente no es su impulsora. Más de lo mismo con la maldad o ¿acaso esta puede ser juzgada en función de los daños morales que provoca independientemente de la conciencia o no, o de la prudencia o no con la que se ha llevado a cabo dicho acto?
No lo se, ciertamente no lo se. hace 6 meses postulaba la bondad humana y hace 3 su maldad. Ahora no encuentro respuesta, pero no voy a dejarlo en manos del relativismo, puesto que toda reflexión acaba en él. Creo que el bien depende del amor, que este es fundamental para comprenderlo, y de ambos deviene la belleza (si... todo muy platónico, pero con una jerarquía inversa, dónde la belleza sería subproducto del amor y no al revés).
Y la relación de todo ello con la banalidad? esta cuestión atañe ya a los estados de mi alma y a su lucha con el ego... ¿es de verdad posible que exista la no banalidad absoluta, en un ser que pretende simplificarlo todo, banalizandolo así para a través de la síntesis para una comprensión sintetica, pero no por ello reduccionista, pues asume sus pretensiones absolutas a través de la espiritualidad?
La metafísica es mala para la conexión linguística y la concepción de diferentes términos en los estados mentales. Prueba de ello mi precaria salud mental que cada día se muestra más al borde de la locura, y el día en que la abrace hallaré la verdad, he dicho.
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