Trabas en mi camino, un gran muro en medio de mi viaje que me hace retroceder. Me he chocado contra él y ahora la realidad me golpea de frente. No me arrepiento de haber tomado este camino. Aunque ahora siento ira, y mucha muchísima rábia.
Anoche recogí los pedazos de mis sueños rotos, hoy con ellos me he hecho una gran espada con la que destruir todo lo que se interponga en mi camino. No puedo con el muro ¿puedo? ¿no? ¿si?.
No hay más viajeros en éste camino. ¿sóla?.
A lo lejos escucho un murmullo. un motor. y un grito de satisfacción. ¿no soy yo? ¿alguíen?
La soledad estaba haciendo que se me fuera la olla. A lo mejor lo que oigo es una alucinación.
Llevo días sentada bajo el muro que no puedo traspasar, con las manos ensangrentadas, la espada hecha añicos, y surcos de lagrimas que me limpian la suciedad de la cara.
Yiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiha
Un hombre enorme. Encima de una moto más enorme aun. Se acerca hacia mi, se rasca la barba, se sacude la chupa de cuero negro. se coloca el pañuelo. y me hace una señal. No lo dudo ni un solo instante, corro hacia él. Me monto en la moto y me agarro fuertemente a la espalda del hombre. Gira la mano derecha, el ruido del motor es ensordecedor, y montados sobre la bestia de dos ruedas volamos, volamos tan rápido cómo nos permite el viento. Ahora entiendo su grito satisfacción. adelatamos a las liebres, a los caballos, nos movemos entre las viejas camionetas de los granjeros de la zona. El resplandor de la puesta de sol, me ciega, pero no importa porque ya no soy un ser humano, solo soy la velocidad encarnada, y me levanto sujetandome apenas con las piernas al asiento y grito, grito GRITO, poruque es lo que quiero, lo que siento, lo que SOY! YIiiiiiHAAAAAA.
El motoriasta sonrie. Me dice que me agarre, y curva de repente. Un bar de carretera estadounidense. ¿ya es de noche?
Dos whiskys, dos cigarros, dos birras, y otro whisky en mi jarra, y otro whisky en mi jarra... tapones de los botellines de de cerveza volando por los aires. humo. más heavy metal para mi alma.
y ponme un poquito de trash metal por favor.
Los nervios se van, el disgusto desaparece, el mundo es hermoso, es este bar de paredes negras. echemos una partidita al billar, saltemos, movamonos al ritmo de la musica.
velocidad, velocidad, velocidad. No se cómo pero estoy en la moto de nuevo. Amo esta espiral de destrucción en la que me encuetro, velocidad, moto. alcohol, moto, bar, alcohol, moto, concierto, alcohol, moto, camino.
billar. pelea, extasis.
Acelera. que quiero llegar, no se a donde, no se a que. pero ¡acelera!
A lo lejos en la carretera diviso mi muro. El motero me mira, y le asiento. Corre hacia él. vamos a saltarlo, vamos a dastruirlo, o si no morieremos en el intento. y saltamos y volamos, pero ésta vez de verdad, vamos a lograrlo.
Pero no lo logramos, nos destruye, al igual que la vida que llavabamos que sólo nos llevaba a eso. y nos azota, y nos daña y morimos. pero nuestras almas se quedans dentro de nuestros cuerpos, pero nostros ya no tenias almas, las vendimos a cambio de una gran jarra de cerveza.
Despierto bajo el muro, ensangrentada y moribunda. a mi derecha la moto en llamas, a mi izquierda, el motero, que ya ha cerrado sus ojos para dejarse caer en el eterno sueño, en brazos de la muerte. te veré en el infierno amigo.
Una piedra del muro cae.
Habría de volver a sostenr la esperanza, o me dejo morir?
Este también me ha gustado. Me gusta cómo evocas este tipo de atmósferas, aunque sea de forma simbólica.
ResponderEliminarPD: sosten la esperanza. Todavia tenemos cierto camino por hacer.
Muchas gracias cucaracha! tus comentarios me animan mucho :)
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