De pintura va hoy la cosa, pues llevo cuatro días enteros dibujando y hacía tantísimo que no dibujaba, que tras seis o siete dibujos, cuando al fin he conseguido algo decente, he sentido tanto orgullo, amor, y adicción a mis propias creaciones que no logro entender como hacía tanto que no sacaba punta a los lápices.
Es cierto que tenía el dibujo aparcado por culpa del oleo, ¡maldito oleo! (siempre me transporta a otro mundo quizá sea cosa del aguarrás y la trementina...). Pero dado que mi nuevo hogar es extremadamente reducido, meter dichos productos aquí podría matarme, por suerte, recodé que no todo en este mundo es siempre de color.
Diferencias técnicas aparte, éste subidón de nomeimportaquehormonaperomola, me ha obligado a volver a mis favoritas y eternas discusiones sobre arte, artesanía, lo bello, lo sublime, lo mundano y... bueno ya vale.
En fin; que me voy por las ramas, la cuestión es:
Generalmente cuando comienzo un cuadro (ya sea dibujo o pintura, aunque como la pintura lleva mas tiempo es más tangible) parto de una idea mas o menos clara de lo que deseo dibujar, pero conforme voy pintando esa idea va transformándose y voy poco a poco descubriéndome en el cuadro, como si tuviese una larga discusión que él en la que voy compendiendo partes de mi que desconocía y voy entendiendo partes del mundo en las que no había reparado.
Ésta me parece una de las cosas mas hermosas de mi ser en el mundo, de mi relación con él. (El Dasein como diría Heidegger) Mi conciencia de mi estar en el mundo se acrecenta con mi labor pictórica.
Por todo esto (y mucho más, pero principalmente por ésto) considero que pintar es algo fundamental en mi existencia. Creo que todo pintor pasa por ésto durante el proceso de creación, sea o no sea consciente de ello.
¿Suena complicado? en realidad me estoy refiriendo a algo bastante notable desde la primera vez que se coge un lápiz/pincel. (aunque cuánto más tiempo se le dedica más complejo se torna todo, eso si que no voy a negarlo) pero para aquellos que se pierden en mis verborreícas disertaciones y que siempre saltan a la mínima con lo de "es que yo no se nada de pintura". Pues bien me estoy refiriendo a "dibujemos mal".
¿dibujemos mal? Después de todo el discurso sobre el tiempo, la retroalimentación con el cuadro, ¡después de todo eso va la tía y suelta que tenemos que dibujar mal!.
Paciencia, paciencia, me estoy refiriendo a que dibujando mal se aprende a mirar, y solo mirando se puede hacer una gran obra.
¿que qué narices es eso de mirar?, algo muy sencillo y al mismo tiempo lo más complicado que hay (otra vez con las paradojas). Bien me refiero a "¿Por qué mi dibujo no se parece a lo que estoy viendo?, probablemente por que no has mirado lo suficiente, porque la mayoría de las veces pintamos más lo que creemos que debe haber que lo que realmente hay (maldito cerebro que siempre se nos adelanta y nos jode la verdad eh?) Pues eso es mirar, mirar lo que hay, aunque lo que haya no se parezca a lo que viene en los manuales de proporción y métrica.
y tras esto ¿que era todo ese rollo del descubrimiento del ser en el mundo? pues descubrir la mirada desde luego!. una vez acabado, ¿por que no es igual que lo que hay? ¡porque no eres una jodida cámara de fotos!, No, eso último era broma, me refiero a que los matices y las diferencias entre lo dibujado y el mundo hablan del pintor. ¿por qué le ha dado tanta fuerza a ese sobaco pero luego se ha dejado ir en las manos? Por como mira!
¡Porque el sobaco es mas interesante que la oreja!
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