Muchas veces cuando sufrimos un duro impacto nos caemos. Es ley natural. Caer no tiene por que ser un síntoma de debilidad, de hecho la fortaleza no consiste en no caer, sino en encajar bien los golpes y en poder levantarse y seguir con la vida.
A menudo olvido estas cosas, a menudo me siento débil por caer, estúpida por aguantar, apática por saborear de antemano una decepción que aun no ha llegado.
Hay una cosa que me indigna muchísmo en esta, nuestra sociedad. Bueno, en realidad hay muchas, pero las indignaciones de una en una que si no me enfermo. La cosa sobre la que me dispongo a despotricar son las "presiones sin fe". (Por llamarlo de alguna manera)
Y es que la amistad, que es una cosa maravillosa, cae sin embargo, en este juego. Y yo fiel creyente en la amistad como algo sagrado me desangro al verlo. Porque nuestros amigos nos presionan, no directamente claro, pero los consejos (esa gran inmoralidad absurda) los cumplidos, (tan desesperantes como esperados) y los reproches, (Tan necesarios como gratuitos) No son más que manifestaciones de la relaciones de poder en sus vertientes Orden, premio y castigo. No quiero decir que haya perversidad en ellos, sólo que así funcionamos, con nuestros mejores deseos, pero presionamos, pues creemos que nuestra concepción del mundo es más moral.
Recalco que no deseo entender esto desde la perversidad. Así pues, cuando nos caemos y nuestros amigos nos reconfortan, cuando son conscientes de que hemos caído (Cosa que raramente suele darse a no ser que la intensidad de la caída sea claramente tangible) El primer impulso de todos nuestros fieles seres queridos, es recomendarnos que acudamos a un médico. Parece que no nos consideran la suficientemente fuertes como para reponernos solos. Por eso creemos que caer el síntoma de debilidad y que una persona débil jamás podrá reponerse sola.
Hace unas semanas caí
A los 4 días todos me recomendaban ya acudir a un médico
¿acaso no me consideran lo suficientemente fuerte como para levantarme sola?
Este es uno de los problemas de nuestra sociedad, no los médicos, sino la hipocondríaca debilidad del ser humano. O creemos que todo el mundo es débil, porque nos creemos débiles, o creemos que todo el mundo es débil porque creemos que somos más fuertes que ellos y que nosotros no podríamos soportarlo sin ayuda.
Sea cual sea el origen de esta creencia, me revienta la poca fe de mis propios seres queridos en mi propia fortaleza.
Repito que es más fuerte quién se levanta que quién nunca ha caido, aunque miro a mi alrededor y veo a todo el mundo a gatas, unos porque cayeron y no pueden levantarse otros porque se levantaros y no querían volver a caerse, pero ninguno de ellos agarra la vida con toda su fuerza y se enfrenta a ella
Porque la vida es sufrimiento, tragedia y dolor, pero sin sufrimiento tragedia y dolor no sería vida, por ello solo tenemos tres opciones, aceptar la vida tal y como es y dedicarnos a vivir, negar la vida tal y como es y quejarnos por sufrir, sin hacer nada, sin querer nada, quedando suspendidos de ella. O viendo lo que es la vida caer en la autodestrucción y llegar a un summun de sufrimiento.
Y sí a veces hay que probar los tres caminos para saber que quieren decir, y sí hay que caer y hay que levantarse y estando de pie hay que tender la mano a quien cae, pero sabiendo que no son tus rodillas sangrantes las que están doliendo, sabiendo que quien ha de levantar su cuerpo es el caído, y que la función de quién está de pie no es otra que ser un bastón para un cojo.
Pero claro en este mundo los cojos prefieren morfina y piernas ortopédicas.
¿Acaso puedes vencer a la naturaleza?
ResponderEliminarTu fortaleza es potente, no lo pongo en duda, pero tu fortaleza morirá antes de lo habitual si no permites que un experto recoja TU CUERPO tras la caída.
Que tus seres queridos te recomienden que acudas a un médico, no quiere decir que anulen la capacidad de tu fortaleza, si no que, precisamente, tal consejo muestra el deseo que sienten por la vida de tu fortaleza. Desean que tu fortaleza prosiga durante más tiempo con vida.
¡Viva tu fortaleza!
Mi naturaleza me permite recoger mis propias cenizas. ¿Como podría yo levantarme si opto por la solución fácil? ¿Dónde qedaría entonces mi voluntad?.
ResponderEliminarDe hecho querida amiga, creo que has podido ver como me he puesto de pie sin necesidad de muletas