Hay veces en las que uno necesita romper con todo para no romperse por dentro. Y cuando esto pasa siempre hay consecuencias a veces irreparables. Ya no queda sitio para la disculpa, pero esta tampoco tiene lugar ni razón de ser.
La academia a muerto para mi. 5 años en la universidad no han servido solo para decepcionarme sino también para que pierda la poca fe que me quedaba en el mundo y sobre todo para destruir la ilusión de poder hacerme un hueco en el mundo.
Porque todo en lo académico es una farsa, mera burocracia. a nadie le interesa si lo que tenga que decir sobre el tema que sea es pertinente, válido o siquiera original, lo único que parece valer es entregar, citar, tener una gran bibliografía, escribir un bonito abstract, no pasarte de las palabras permitidas, poner notas al pie, escribir en cierta letra con cierto formato, y sobre todo entregar las cosas en la fecha especificada.
No, desde luego la filosofía, al menos tal y como yo la entiendo no tiene nada que ver con eso. A si que me voy, ya no tengo nada más que hacer en el mundo academico, pero y ahora? Ahora nada, es lo único que he hecho toda mi vida, y mis habilidades para cualquier otra cosa son escasas.
Pero ya no lo soporto más, el ritmo frenético de éste mundo está acabando con mi cordura y me siento más neurótica de la cuenta.
A si que vuelvo a irme.
En unos meses volveré a hacer mi macuto y tengo pensado caminar desde Lisboa hasta Roma, y una vez allí quizá prolongue el viaje a Jerusalém. y quizás quizás quizás... ya no me interesa ningún quizás porque ya no tengo más planes. Iré a este viaje desnuda y no se si volveré, desde luego si vuelvo, la mujer que vuelva será muy diferente a la que va a marcharse.
Ahora solo necesito quedarme desnuda de todo para poder partir. Con toda la pena de mi corazón he de romper con todo lo conocido
No hay comentarios:
Publicar un comentario