lunes, 11 de febrero de 2013

existencia ¡dame un respiro!

Ahora que he tenido tiempo suficiente para asimilar todo lo que ha pasado en lo poco que llevamos de año puedo empezar a plantearme cual será mi proximo destino.

Paris fue un experiencia increible. Deseo con todas mis fuerzas poder volver, jamás me cansaría de Montmatre, ni de ninguna de sus calles ya sea el barrio Latino, St germain, o cualquiera de las Gar que tanto odiaba mientras estaba allí.
Los locos: esa otra parte de mi vida, no se si llegara algún día en que pueda decir no hay ningún loco que me pueda sorprender, cada uno está peor que el anterior y estos me persguen hasta cuando estoy fuera de casa (que casi que mejor) pero cada uno me da una nueva visión del mundo. Ni que decr queda que las lecturas de Sartre me hacen dudar de mi propia cordura y quizá acabe por que no uniendome a esos locos que me persiguen.

Ser mimo por un día es genial, ni que decir queda que toda la reflexión a la que induce no sólo el silencio, sino el contacto físico-expresivo que me proporcionaba mi papel, da un nuevo prisma a mi vida.
Mi breve estudio sobre la filosofía de Marcel Marceau me ayudó a meterme en el papael, pero me dio una visión del mimo que jamás me había detenido a pensar.

A partir de ahora seré un mimo callejero de vez en cuando. (Tampoco será la primera locura que haga, ni la ultima).

La facultad está rebosante de nuevas ideas con el principio del cuatrimestre, y todo esto me parecen demasiadas experiencias juntas, excesivas para que mi precaria estabilidad mental pueda asumirlas pero que se le va a hacer.

Jamás olvidaré las cosas que me pasan cuando salgo con la mujer que solo come pure de calabaza, parece que tuviesemos atracción hacia lo subrealista, puesto que no hay ningún otro adjetivo para calificar los sucesos que acontecen en nuestra existencia. Ahora ya no sólo nos persiguen los locos sino que nosotras les perseguimos a ellos.

Por último decir a aquel que me lea (que supongo no es nadie pero a mi me consuela pensar que si) que la timidez no aporta nada que el mundo no viene a nosotros si nosostros no vamos al mundo. Lo único que se arriesga uno al hablar con un desconcido es a perder el encanto que le proporciona el hecho de ser simplemete es un desconocido. Sin embargo aquel ue arriesga suele ganar!. He dicho.

2 comentarios:

  1. "Supongo que no es nadie pero a mí me consuela pensar que sí"

    Sé que podría decir más. Siempre se puede decir más. Pero de momento me conformo con esa frase tuya. Frase que dices tú en el final del texto y contra la que luchabas cuando estabas de visita en mi casa.

    Esta vez, he de decir, que me lo has puesto fácil :)

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  2. en bandeja de hecho. pero cierto es que anoche estuve pensando en que tenías razón en muchas de las cosas que dijiste. "malditos analístas". (en realidad me parece util que me demuestren cuando me triciona el lenguaje)

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